En Chajarí
Desde el año 2006 la ley de anticoncepción establece la gratuidad de la vasectomía en todos los hospitales del país, aunque debieron pasar más de diez años para que la intervención se vuelva algo de interés para el público masculino. La principal consulta es sobre el desenvolvimiento sexual posterior y acerca de su irreversibilidad. Quienes acceden a la cirugía son hombres menores de 40 años con hijos a cargo.
Lucía Torres
redaccion-er@miradorprovincial.com
El Dr. Rodrigo Chaparro es médico urólogo, trabaja en el sector público y privado de Chajarí desde hace más de 17 años. En cuanto a las atenciones en el Hospital Santa Rosa señaló que las consultas por la realización de vasectomías como método anticonceptivo se incrementaron en un 100%.
“Con la particularidad que además de que la gran mayoría de los que hacen la consulta, llegan a la intervención, cosa que antes no ocurría tanto”, destacó el urólogo. A nivel nacional los datos también son positivos.
En la Argentina el número de vasectomías realizadas se multiplicó por 12 entre los años 2015 y 2019, según el Ministerio de Salud de la Nación. Por cada hombre que se realiza una contracepción quirúrgica, hay 26 mujeres o personas gestantes que se sometieron a esta práctica. Sin embargo, se estima que la práctica de vasectomía sería mucho mayor porque habría un subregistro.
Miedo a lo desconocido
Acerca de lo que ocurre dentro del consultorio Chaparro contó que uno de los principales cuestionamientos es sobre posibles secuelas en el desenvolvimiento sexual posterior a la operación. “La mayoría al llegar a la consulta ya se han informado en internet, donde se puede encontrar datos fidedignos, así que una noción al respecto tienen. Y otros no, van desde cero”.
En este sentido recalcó que no hay ningún tipo de modificación en la vida sexual posterior, “ni en las erecciones, ni en la apariencia del semen, nada”. Además el profesional agregó que en general son pacientes jóvenes, “menores de 40 años, que ya tienen hijos, tienen su familia formada, y no quieren seguir aumentando el número de hijos, o por problemas de salud, no tanto en ellos como sí en sus parejas para cuidarse con otros métodos o afrontar un embarazo”.
Se trata de una intervención muy poco invasiva, “sencilla, comparándolo con las intervenciones a las mujeres”, dijo. Teniendo en cuenta que la primera pregunta tiene que ver con el desenvolvimiento sexual posterior a la intervención, la segunda pregunta es si es un método definitivo.
Chaparro aclaró que en algunos países se puede revertir, pero “en Argentina es irreversible, eso es algo que la gente lo tiene que tener claro, tienen que estar seguros. Porque no solo se ligan los conductos que llevan los espermatozoides del lado izquierdo y derecho, sino que también se cortan y se separan los extremos, técnicamente es muy difícil de revertir y en Argentina no se hace”.
El profesional añadió que no hay contraindicaciones en cuanto a lo físico. Más allá de esto comentó que en el ámbito público le tocó recibir a un paciente de 18 años, sin pareja y sin hijos que pretendía hacerlo, “en ese caso, aunque era mayor de edad, llamamos a la madre, tratamos de hablarlo para replantearse el por qué quería hacerse esto, al tratarse de un método definitivo para un chico tan joven”. Con excepción de este caso Chaparro aclaró que no suele preguntar pregunto mucho las razones”.
Costos
En el hospital es una intervención gratuita, así como también la ligadura de trompas, “en el hospital está exento de cobros, y de hecho en mi caso lo hice un cincuenta por ciento más que en el ámbito privado”.
La ley nacional Nº 26.130 establece que, a partir de la mayoría de edad, las personas pueden acceder de manera gratuita a la vasectomía. El Código Civil vigente reconoce que desde los 16 años las personas pueden tomar de manera autónoma todas las decisiones sobre el cuidado de su cuerpo. Sólo es requisito dejar constancia por escrito de la decisión después de recibir información completa y comprensible.
No hace falta el consentimiento de tu pareja ni de nadie más, ni tampoco haber tenido hijos/as.
No protege del VIH/Sida ni de otras infecciones de transmisión sexual. Por eso se recomienda la doble protección con el uso de preservativo.
El profesional valoró que el temor haya ido perdiendo con los años, “es importante resaltar que no hay cambios en el desenvolvimiento sexual después de la cirugía, no tiene contraindicaciones, y es un procedimiento sencillo”.
Un dato no menor es que, después de la cirugía el hombre debe seguir cuidándose con otros métodos en sus relaciones sexuales por el periodo de tres meses mínimo o cierta cantidad de relaciones. “Puede haber aun espermatozoides circulando en el cuerpo, y a los seis meses de la operación se hace un espermograma para asegurar que el paciente quedó estéril, que es lo que se busca con la operación, lo que no quiere decir asexuado, sino que no puede tener más hijos, nada más”, concluyó.



















