Aguas Abiertas
El paranaense Santiago Boviez será parte este sábado de la 68° Travesía Internacional del Lago San Juan, en Quebec, Canadá. “Esta será para mí una experiencia increíble desde donde la mire”, confesó.
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El nadador entrerriano de aguas abiertas Santiago Boviez, llevará adelante desde este sábado una nueva experiencia internacional en su ascendente carrera. El paranaense intervendrá en la 68° Travesía Internacional del Lago San Juan, en la localidad de Roberval, en Quebec, Canadá.
Se trata de una Ultra-maratón de 32 kilómetros que prevé desafiar entre los mejores nadadores del mundo, las bajas temperaturas y las adversidades que puede llegar a plantear el tiempo.
En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, Boviez, quien se instaló en el sureste canadiense desde hace algunos días, dio cuenta de sus sensaciones.
Llegar
“En principio quizás no llego como me gustaría deportivamente, pero estoy contento y muy seguro con esta posibilidad que tengo en frente, de llevar adelante este desafío de primer nivel y muy enriquecedor para mí en todo sentido”, manifestó.
“Quiero y debo ser consciente también que voy a competir frente a los mejores nadadores del mundo de ultra-maratón y tengo los pies sobre la tierra. Dependiendo del clima, el viento, el oleaje y demás, se prevé una prueba de alrededor de ocho horas”, dijo.
En cuanto a las dificultades que plantea la carrera, el entrerriano sostuvo que está frente a la prueba más dura de la temporada.
“Hasta estos días, estaba previsto para este sábado lluvia y tormenta para este sábado y acá, no suelen suspender las carreras por estas condiciones. Así que veremos cómo se da la jornada”, declaró. “Esta es la carrera quizás más dura de la temporada. Se trata de un lago muy profundo y frío, que crea un oleaje importante. Pero conozco las reglas y vengo a competir dejando lo mejor. Como siempre digo, no prometo resultados sino, dejar la vida en cada brazada”, añadió.
Sobre la oportunidad que tiene frente a sí, Boviez se siente un privilegiado. “Esta será para mí una experiencia increíble desde donde la mire. Es mi primera vez en Canadá, un país realmente de primer mundo. Una organización espectacular en todo sentido. Está todo el pueblo de paralizado con esta carrera. Se vive con muchas expectativas. Ojalá salga algo lindo el sábado y pueda tratar de tocar la placa de llegada, que hoy por hoy es el objetivo más firme que tengo”.
Respecto a su adaptación de esta semana al país y al idioma francés, predominante en Quebec, contó: “Acá todos hablan francés. Inglés muy poco y español, lógicamente que nada. No obstante me comunico mucho con el traductor de Google. Hay Wi-Fi por todos lados, así que esté donde esté si necesito algo lo resuelvo a través de la tecnología y después, entre los demás nadadores nos entendemos bien”.
“Roberval es una ciudad muy pintoresca y conservadora que quiere mantener una línea muy discreta, con muy poca oferta hotelera ni nada muy excéntrico. La maratón irá por su edición 68 y por eso, este sentido tradicional de recibir en casas de familia a quienes llegamos desde lejos. Estoy realmente valorando todo al máximo”, resumió.
Presencia argentina
Además de Boviez, quien nada actualmente en el Paraná Rowing Club (antes lo hacía en Echagüe), estará compitiendo el argentino Ivo Cassini y el porteño Damián Blaum, quien ahora en Canadá y luego en Italia, afrontará sus dos últimas pruebas oficiales.
En tanto, en la rama femenina, la santafesina Vanesa García, junto a Daira Marín y Pilar Geijo, quíntuple campeona del circuito mundial de aguas abiertas FINA y cinco veces ganadora de esta travesía, serán las representantes de nuestro país en dicha competencia.
Palpitando lo que viene, busca respaldo
Esta experiencia internacional es muy importante para el paranaense, aunque no pretende que sea la única.
“Quiero seguir creciendo, apostando de lleno a lo que más me gusta, que es nadar. Ya quedé seleccionado también para la Capri-Napoles, lo cual considero es un verdadero logro. La prueba es el 4 de septiembre y debería viajar a fines de agosto. Claro que antes, preciso conseguir alguna ayuda económica a través de algún patrocinante para solventar los gastos. Más que nada el vuelo, ya que se hace muy costoso. Después, todo lo demás, generalmente nos da una mano la organización”, contó.



















