De Strobel a Carlos Paz
Mario Lange lleva el arte en la sangre y a sus 52 años no tiene pensado parar. Actualmente, tiene 1.422 murales en todo el país, cifra que lo convierte en el artista con más obras en el mundo. Más de 12 mil escuelas se han sumado a las diversas intervenciones. Desde hace más de un año, en el centro de la ciudad de las sierras puso en marcha su galería de arte que es visitada por miles de turistas y famosos. “No pierdo las esperanzas de volver a vivir a Entre Ríos”, manifestó en diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS.
José Prinsich
redaccion-er@miradorprovincial.com
Ubicado en el centro de Carlos Paz, específicamente en calle Alvear al 50, se encuentra el Hotel American. Desde hace más de un año y medio, su hall de recepción está inundado por diversas pinturas, esculturas, trazos e infinidad de colores. El responsable de esta intervención artística se llama Mario Lange, el entrerriano que lleva el arte en la sangre y que dejó San Luis, donde residía, para emprender nuevos rumbos. La galería de arte –que lleva su nombre– recibe a miles de turistas, quienes gustosos, alegres y hasta sorprendidos observan cada una de las obras del hombre oriundo de Strobel.
El dibujante es conocido a nivel mundial por ser el artista con el mayor número de murales pintados en el mundo. Hasta el momento lleva 1.422, siendo el último el que está abordando en San Francisco (Córdoba). Durante todo este tiempo, más de 12 mil escuelas se han sumado a las diversas propuestas de intervención artística. En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, desde la turística ciudad de las sierras, Lange habló sobre sus proyectos, sus obras, la posibilidad de volver a su tierra natal y el impacto de los medios nacionales en la difusión de su carrera.
–¿Cómo surge lo de la galería en Carlos Paz?
–El dueño de este edificio es de la familia Grimaldi, que son grandes exportadores de carne en el mundo. La relación empieza por el arte y los caballos. Yo le pinté un caballo para el hotel. Después vine y le pinté parte del hotel. Luego les diseñé unas cajas para enviar a otros países y más tarde llegó la idea de ponerle arte al hotel. El hotel tiene 13 pisos, es uno de los más lindos de Carlos Paz. Estamos en pleno centro. La idea era ponerle arte a los 80 departamentos.
Pintar en vivo
–Un lugar ideal para recorrer todas tus obras.
–Es un lugar muy lindo para recorrer porque tenés muchas esculturas, pinturas y esto va mutando continuamente. Los caballos que están ahora acá están todos vendidos, entonces se van y vienen nuevos. Todo el tiempo se va trabajando. Acá tenemos un café para que la gente pueda tomar algo. Todo el tiempo estoy pintando en vivo. La gente viene y estoy pintando, les gusta ver cómo pinto e interactúo con todos los que vienen. Carlos Paz es un polo turístico muy importante. Hoy ya dejó de ser un atractivo de verano o invierno, sino que es todo el año, entonces tenemos visitas todo el tiempo. Hace un año y medio que no cerramos nunca la galería. Tenemos abierto de lunes a lunes. El que viene a Carlos Paz sabe que la galería está abierta.
–¿Han pasado muchos famosos por acá?
–Sí, todo el tiempo. Desde Gordillo, Mario Massaccesi hasta Rolo Sartorio de La Beriso, y Radagast, entre otros. Lo que pasa es que acá tenés todas las obras de teatro y a los artistas les gusta ver arte también. Así como yo visito todas las obras de teatro, los actores vienen a verme y es lindo también para el turista.
–¿Te esperabas este presente?
–No, nunca. Yo soy un tipo que siempre vive el presente absoluto. Soy un tipo muy trabajador y por ahí nunca estoy pensando en el futuro. Me fascina lo que hago. Este cambio de llegar a Carlos Paz fue bueno para mí. Acá tenés gente de toda la Argentina y de distintos países, hay extranjeros todo el tiempo. Además, hay muchas escuelas que trabajan con obras mías. Hoy ya hemos pasado las 12 mil escuelas y después, en época de clases, tenés todos los niños que vienen a visitarme. Es muy divertido el día a día.
–¿Cuántos murales llevas hasta ahora?
–1422. Esta semana estoy pintando en San Francisco (Córdoba). Voy a estar pintando un edificio muy alto. Va a ser un desafío muy lindo porque hace bastante que no pinto con semejantes dimensiones. Estoy haciendo murales bajos porque pinto con niños, pero me gusta mucho hacer edificios porque son obras que se ven y, además, están en pleno centro de San Francisco. Te diría que hoy Córdoba es la provincia que más está aportando al arte en el país. Hay artistas todo el tiempo pintando. La revolución que hice en San Luis, hace algunos años atrás, recién ahora está llegando el contagio a toda la Argentina. Eso está bueno y Córdoba está apostando mucho al arte. Eso ayuda a que los artistas puedan vivir del arte. No sólo Córdoba Capital sino también todo el interior. Yo recorro toda la provincia. Y es una de las provincias más pujantes. En cada pueblito que recorrés hay una fábrica, una industria. El cordobés es muy emprendedor y eso es lo que me gusta de esta provincia.
Participación
–¿Te gustaría traer esa revolución a Córdoba?
–Es lo que estoy haciendo en todo Córdoba. Empecé el año pasado y ahora no paro. Todas las semanas estoy recorriendo algún pueblo. Hay dos provincias en las que estoy pintando mucho: La Pampa y Córdoba. En algún momento me gustaría volver a Entre Ríos y empezar a hacer algo allá. Pero todo tiene su tiempo. Creo que en algún momento lo voy a hacer. No pierdo las esperanzas de volver a Entre Ríos a vivir, quizás cuando sea más grande. Por lo pronto voy a volver por trabajo. En agosto, voy a pintar mi escuelita en Strobel, la N° 29 “Gobernador Etchevehere”. Se inaugura una parte nueva y la idea es poder pintarla unos días antes. Voy a estar en Crespo con los puentes. En este caso lo voy a hacer con una escuela. Además, voy a estar en Libertador San Martín pintando un mural en un espacio de arte que han hecho en el ferrocarril. Seguramente en Ramírez haremos algo también. Siempre me gusta volver a Entre Ríos.
–Ninguno de tus murales está corrompido, ¿a qué se debe?
–La clave está en hacer participar a la gente. En mis murales todo el mundo puede participar. Yo nunca pienso que van a rayar mis murales. El hecho de que los chicos participen hace que todo el mundo lo cuide y lo valore. Todo el mundo puede participar desde el nene de 4 años hasta la señora de 40. Siempre fui un tipo muy abierto a que todos puedan participar. Eso hace que la gente cuide.
Repercusiones
–¿Cómo fue tu llegada a los medios nacionales?
–Todo arranca cuando el periodista Mario Massaccesi me hace una nota para su último libro “Saltar al buen vivir”, en el cual destina un capítulo sobre mi vida. Ese fue el principio de esta movida por los medios nacionales. Después, él me hace una nota para Telenoche, que tiene mucha repercusión. Luego estuve de jurado en los 8 escalones y en el programa de Darío Barassi. Todo eso suma y los medios nacionales ayudan. A mí lo que me interesa es llevar el arte a todos lados. A mí me gusta llegar a los lugares donde no va nadie, donde los niños no tienen acceso al arte. Hasta que uno no ve el mural, la gente no se imagina que podamos hacer semejantes murales en tan poquito tiempo. Pasa que vienen 200 o 300 chicos que pintan y se genera una movida muy grande. Yo hago un mural por día. Hay semanas en las que hago cinco murales. Nunca me imaginé viajar y recorrer la Argentina. Lo lindo de esto, al margen del arte, es conocer diferentes lugares. Uno cree que en la Argentina vivimos todos iguales. Pero vos pasas de una punta a la otra y las costumbres son totalmente distintas, desde la comida hasta la costumbre de dormir la siesta.
–¿Cómo es un día en la vida de Mario Lange?
–Arranco a las siete de la mañana, desayuno y a las ocho ya estoy pintando. A las nueve abro la galería. Me ordeno un poco y veo los pedidos que tengo para hacer. Trabajo hasta la una y media. Después almuerzo y a las tres y media vuelvo y le pego hasta las nueve o diez de la noche. Así es todos los días cuando estoy en la galería. Cuando estoy afuera es igual pero más intenso porque al mediodía no corto y siempre hay mucha gente.
–Me imagino la cabeza funcionando a mil…
–Yo disfruto mucho lo que hago, así que imaginate la adrenalina de empezar una obra nueva todos los días. Eso te mantiene la cabeza a dos mil. Mucha gente me pregunta si yo hago bosquejos de los murales. Yo no hago nunca bosquejos porque llego al lugar, lo veo y en base a eso pinto. Eso me da una libertad importante para poder transitar el día a día. Nunca sé lo que voy a hacer al otro día. Eso es genial y te tiene la creatividad todo el tiempo a full. Estás todo el tiempo creando cosas. Acá en la galería debe haber unas 300 obras. En cada piso del hotel hay unas 18 o 20 obras. Mi obra es muy accesible y todo el mundo puede comprar una obra.
Transformación
–Del atleta y el albañil al Mario artista, ¿Cómo fue esa transformación?
–El recorrido es muy lindo. Nací en la extrema pobreza; hasta los 13 años viví de la caza y la pesca. A esa edad me subieron a un camión arenero y me llevan a trabajar de albañil a San Luis. Hoy tengo a mi hija estudiando en Europa en una de las universidades más prestigiosas. Creo que es la proyección que cualquier ser humano le gustaría tener. Mucho se lo debo al deporte primero y después al arte. Esas dos cosas combinadas, sacan a cualquier ser humano de cualquier lugar.
–¿Hay Lange para rato, no?
–Tengo casi 53 años. Lo bueno que tiene el arte es que voy a pintar hasta el día que me muera. Quizás no salga a hacer murales. Mi carrera como artista tiene seis años y recién estoy subiendo y aprendiendo como artista. Creo que los años buenos como artista son los que vienen. Hoy no tengo drama en diseñar una obra porque fui albañil, carpintero, sé soldar muy bien. Todo lo que aprendí, lo estoy volcando en el arte. En los pueblos más insólitos tenés grandes artistas y que por ahí no son reconocidos. El problema del arte es que la gente no reconoce al artista que tiene en el lugar de origen.
Proyectos
“En agosto, voy a pintar mi escuelita en Strobel, la N° 29 Gobernador Etchevehere. Se inaugura una parte nueva y la idea es poder pintarla unos días antes. Voy a estar en Crespo con los puentes. En este caso lo voy a hacer con una escuela. Además, voy a estar en Libertador San Martín pintando un mural en un espacio de arte que han hecho en el ferrocarril”, contó el artista entrerriano Mario Lange.




















