Voleibol
Julieta Aruga pasó a Gimnasia y Esgrima La Plata, uno de los equipos más poderosos del país. La juvenil paranaense es una de las revelaciones del semillero argentino y su desempeño en competencias internacionales le augura un futuro en las grandes ligas. La flamante “Loba” compartió sus anhelos con MIRADOR ENTRE RÍOS.
Luis Gómez
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Hace solo seis años comenzó a jugar al vóleibol y a los tres ya tuvo su primera convocatoria a un seleccionado nacional. Desde entonces, el nombre de Julieta Aruga se hizo frecuente en las listas de concentraciones y torneos internacionales y su desempeño fue tal que lo ocurrido hace unos días fue inexorable.
La juvenil paranaense dejó el Atlético Echagüe Club (AEC) para pasar a Gimnasia y Esgrima La Plata, uno de los más importantes equipos del país, que acumula dos subcampeonatos en la Liga Argentina Femenina (LAF) y quiere dar la ansiada vuelta olímpica en la próxima edición. Con solo 17 años, goza de experiencia en la selección nacional en su categoría y en las representaciones de Sub 21 y Sub 23, por lo cual su fase de despegue ya está dando paso a un vuelo prometedor.
A poco de integrarse a “la manada”, la armadora dialogó con MIRADOR ENTRE RÍOS para exponer su ilusión y repasar su paso por el vóleibol de su tierra.
Jugada de pizarrón
El mes pasado, Gimnasia y Esgrima La Plata se impuso a otros clubes de la Liga Metropolitana que pugnaban por incorporarla y Juli explicó cómo se definió.
“En mayo se presentó más concreta la propuesta por una comunicación de Martín (Ambrosini), el entrenador, con quien nos conocemos por compartir viajes de la selección”, contó, en referencia a la decisiva intervención del seleccionador Sub 20 del año anterior –e integrante de los cuerpos técnicos de la Mayor en 2016 y 2019–.
“Las expectativas son muy buenas, Gimnasia es un club grande con muy buenas jugadoras, que ha sido campeón o finalista de Ligas Argentinas, y ganó la Metropolitana el año pasado. Claramente estoy muy entusiasmada y ansiosa por hacer lo posible para quedar en lo más alto”, definió la flamante adquisición de la entidad platense.
“Loba” y también “Pantera”
La llegada de Aruga a la capital bonaerense no solo posibilita mantenerse en el alto nivel nacional entre las temporadas de Liga Argentina sino también estar más cerca de los entrenamientos del seleccionado Albiceleste.
“Tenemos al menos dos concentraciones antes del Sudamericano clasificatorio al Mundial del año que viene. Antes, está programada una gira con Brasil acá en el país”, anunció, sobre lo que le depara en los próximos meses.
“Para más adelante, obvio que tengo planeado jugar en el exterior. Me gustaría mucho probar y tener esas experiencias que son nuevas y te sirven mucho”, admitió.
Estudios y familia
Si bien el trámite para cambiar de equipo llevó su tiempo, más movimientos demandó la continuidad de estudios, máxime cuando la Julieta está cursando el último año del nivel secundario.
“Fue un poco complicado, la verdad. Las convocatorias me ausentaban por mucho tiempo y el colegio privado donde cursaba no me permitía entregar tareas o trabajos de manera virtual. Así que debí cambiarme a un colegio público, que me resolvió ese inconveniente”, recordó.
“Mi intención es estudiar Kinesiología, que es la carrera que siempre me gustó”, acotó seguidamente.
Por otro lado, radicarse lejos de su familia es desafiante para cualquier chica de 17 años, aunque para esta joven singular no lo es tanto.
“Desde 2019 viajo sola y estoy muchos días sin mi familia, y jugué dos Ligas Argentinas que duraron entre tres o cuatro meses cada una. Me acostumbré muy rápido a estar poco, pero a ellos les costó un poco más”, reconoció, colocándose en el lugar de sus padres y hermanos.
Respecto a Belén, su gemela, Julieta no ocultó su deseo de repetir sociedad en cancha del Mens Sana platense.
“Me gustaría muchísimo poder jugar nuevamente con ella. Ahora se está recuperando de su lesión de rodilla. ¡Ojalá que sí!”, gritó.
Un “hasta pronto” conmovedor
El último partido de Julieta Aruga vistiendo la camiseta del Atlético Echagüe Club (AEC) antes de viajar a La Plata no fue uno más. Desde la previa, se palpó en el ambiente la tensión en los seguidores del conjunto Negro, que siguieron sus movimientos con atención durante el juego y no disimularon sus lágrimas al despedirla.
“Echagüe siempre va a ser mi casa. Es donde crecí y me rodeé de gente que me ayudó muchísimo”, reflexionó, más serenada.
“También tuve momentos hermosos en la selección entrerriana, sobre todo en 2019 cuando, después de 11 años, volvió a ser campeona argentina. Disfruté mucho ese proceso”, destacó.
Sobre las muestras de cariño recibidas, la ídola de pares y jugadoras de divisiones formativas, dijo: “Fue hermoso ver a mis compañeras emocionadas, a las más chicas saludándome incluso con carteles y a los padres presentes. Es súper importante tenerlos cerca”.
Al despedirse, dejó su mensaje a sus coetáneos: “¡Hagan lo que les gusta! ¡No hay nada más lindo que disfrutar de algo que elegís todos los días! Y cuando haya momentos en que se siente que no da para más, hay que aguantar mucho y seguir”.
FICHA PERSONAL
Julieta Aruga
Fecha de nacimiento: 1/10/2004.
Altura: 1,75 m. Puesto: armadora. Número preferido: 8.
Jugadora de vóleibol desde: principios de 2016.
En Selección Argentina desde: junio de 2019.
Torneos Internacionales en los que intervino:
Año 2021. Campeonato Mundial Sub 18 (en Durango, México); Juegos Panamericanos Sub 23 (en Cali, Colombia).
Año 2022. Copa Panamericana Sub 21 (en Baja California, México).




















