Aniversario
El Club Atlético Huracán de Villaguay cumplió 104 años y su historia se remonta a 1918, cuando un grupo de jóvenes se reunía para jugar al fútbol en un potrero. Allí surgió la idea del club, que tendría por sede un terreno al sur de la ciudad, propiedad de Don Manuel Siri, y llevaría el nombre del club de Buenos Aires, del que la mayoría de ellos eran hinchas.
Ceferino Azambuyo
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“Han pasado épocas difíciles, pero gracias a la capacidad de resiliencia de socios y dirigentes de nuestra institución han sabido sobrellevarla de la mejor manera posible gracias a la labor del día a día que hacen que no bajemos los brazos. Sabemos que nuestro Club no es sólo un lugar donde vamos a practicar un deporte, es una comunidad de vida, que tiene una tremenda historia y tradición donde creamos lazos para siempre, con un enorme sentido de pertenencia que marca una diferencia sobre los demás”, manifestó Rodolfo Lobbosco, presidente de la institución, en diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS.
“Como presidente del Club Huracán es una enorme satisfacción y alegría celebrar los 104 años de vida de la institución por el rol social que cumplen los clubes a nivel de nuestra comunidad, tanto local como provincial. Todos los años tratamos de tener las mejores expectativas para realizar las tareas que venimos programando”, señaló.
“En cuanto a las disciplinas deportivas que se practican en el club, se basa en básquet masculino y femenino, pelota paleta. Hemos sumado el fútbol de veteranos y superveteranos. La dedicación mayor es exclusiva del básquet, si bien hemos recibido solicitudes para incorporar otras disciplinas. Teniendo en cuenta que es el único club que contiene al básquet femenino nos vemos imposibilitados de poder extender los horarios porque cerca de 300 chicos y chicas concurren a la institución de lunes a viernes y todos los fines de semana hay actividades”, explicó.
Microestadio
Lobbosco definió que “la construcción del microestadio ha marcado un antes y un después en el club porque, como siempre lo manifestamos desde la comisión directiva, es un club de puertas abiertas para todos aquellos que requieren una convocatoria masiva de gente y nosotros podemos ofrecer una infraestructura para albergarlos y contenerlos cuando se realizan los eventos”.
El dirigente deportivo enumeró algunos de los grandes eventos realizados en el microestadio, como la pelea por el título de la boxeadora Débora Dionicius, el Encuentro Entrerriano de Folklore, la gran cena aniversario y actos de distinta índole que se realizan en el club, como las promociones y egresos de los estudiantes como alternativa en caso de lluvia.
“Constantemente evaluamos y consideramos, explicándoselo a nuestros profesores que los padres nos dejan en el club los bienes más preciados que tienen, que son sus hijos, por lo cual tenemos que desvelarnos y asumir esa responsabilidad que nos entregan, la vida de sus seres queridos. Los cinco profesionales que contamos en el club asumen esa responsabilidad a la hora de entenderlos, ayudarlos y darles no solo los conocimientos en la práctica del básquet, sino observando otros problemas a los que mediante el deporte se puede brindar contención”, explicó Lobbosco.
Por estos días ha surgido, en función de una iniciativa de la Asociación Villaguayense de Básquet, un campeonato en el cual pueden participar los mayores de 35 años, lo que ha generado una gran respuesta de los aficionados al deporte del baloncesto, no solo con la participación de los equipos, sino que el público llena las canchas. “Hemos llegado a las instancias decisivas que podrían ayudarnos a coronar estos 104 años de vida institucional con un título a nivel local y sobre todo porque es el primero que se realiza”, argumentó el presidente.
Contención y disciplina
El experimentado dirigente destacó el aporte de los clubes a las comunidades, indicando que “un chico en un club es un chico contenido. Hoy, con los hábitos de consumo y los peligros de adicciones y la pandemia lo estamos viendo día a día en las distintas categorías y edades, por eso debemos estar a la altura de las circunstancias los profesores, los dirigentes y los padres a la hora de acompañar y estar presentes cuando surgen estos problemas”.
En sintonía con el tema referido al cuidado de los chicos en el ámbito deportivo, el entrevistado reconoció el agradecimiento de los padres por haber encarado una fuerte campaña en las instituciones educativas para niños de 4 y 5 años, para incorporarlos en la práctica del deporte. “Nos ha ido más que bien. Los resultados son más que satisfactorios”, agregó.
En cuanto a la respuesta que la institución da en favor de la sociedad, Lobbosco amplió: “Muchos niños fueron incentivados y sus padres comentaron que no querían hacer prácticamente nada. Nosotros les brindamos la posibilidad de que conozcan el deporte y puedan desarrollar una actividad física. Esa es la premisa de todos los clubes, no solo que los chicos vayan sino fomentar el deporte, no solo por su práctica o competencia sino por su salud y si tiene condiciones quizás pueda ingresar a la actividad profesional, pero si bien estas metas se pueden alcanzar con las condiciones de cada uno, lo principal es la formación y disciplina que la práctica deportiva deja para la vida como formación integral”.
En cuanto a nuevos desafíos y proyectos que han sido presentados en el municipio y a nivel provincial, Lobbosco destacó “el amplio apoyo recibido, porque cada vez que hacemos llegar las iniciativas están dispuestos a escucharnos y darnos las mejores posibilidades para realizarlos. Actualmente iniciamos una nueva refacción de los baños y remodelación para el nuevo quincho que utilizan los socios para recreación propia, encuentros familiares y festejos de cumpleaños y otras reuniones sociales”.
Breve historia
El 5 de junio de 1918 se concretó una cita en la sala del Teatro Español y se creó el Club, aprobándose como presidente a Ángel Siri; vice: Leonelo Piamontessi; y secretario: Alejandro Mallarini. Las primeras reuniones se realizaron en casa del presidente o de Giacondo Benedetti. En 1923 se alquiló local, luego se compró un terreno por calle Paysandú para la cancha de fútbol. En 1938 se adquirió un local para sede social en calle Rivadavia y Colon. Luego se vendió la cancha de fútbol para ampliar su edificio y posteriormente se construyó el microestadio.
La actual Comisión Directiva está integrada por: presidente Rodolfo Lobbosco; vicepresidente Juan Monzón; tesorero Andrés Santo; protesorero Hugo Larrondo; secretaria Miriam Smail; prosecretaria Verónica Beltrame; vocales Eduardo Altuna, Melina Buiathi, Coty Romero y Luis Gabioud.




















