Aquel imborrable recuerdo
Marcelo Faggi fue el primer entrerriano en ponerse la casaca de Los Pumas en una Copa del Mundo, en un hecho que días atrás, conmemoró sus 35 años. Su convocatoria llegó de manera impensada y hoy, con su impronta característica, él lo recuerda como si fuera un cuento. El paranaense contó cómo fue esa intervención en el elenco argentino que enfrentó ante los All Blacks en Nueva Zelanda, en la primera Rugby World Cup de la historia, en 1987.
Gabriel Baldi
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Aquel recuerdo tiene que ver con uno de esos momentos que, en la vida, jamás podrían pasar desapercibidos. Y menos en una carrera deportiva. Las memorias que vienen a la mente, al leer o escuchar la historia, llegan de manera incrédula y entre risas. Al escuchar su nombre, su experiencia es vox pópuli. El paranaense Marcelo Faggi trascendió icónicamente en el rugby argentino.
Con la humildad y sencillez que lo distingue, el entrerriano surgido en el Club Atlético Estudiantes, rememoró la inolvidable vivencia que tuvo al vestir de manera inédita, la camiseta de Los Pumas en aquel plantel que se midió ante Nueva Zelanda en ese país, en el marco de la primera Copa Mundial, en 1987.
El pasado 1° de junio se conmemoraron 35 años de aquel resonante hecho.
Momento épico
El ‘Chelo’ fue y es consciente que lo que le sucedió, no es moneda corriente y en la actualidad, sería difícil que ocurriera algo similar. No obstante, nadie puede arrebatarle un recuerdo único, imborrable e inigualable como el que alcanzó. Su nombre resuena hoy en la historia de la disciplina ovalada argentina e incluso, en el mundo entero.
“Nos encontrábamos de gira por Nueva Zelanda con el Plantel Superior del Club Atlético Estudiantes. Como objetivo teníamos jugar algunos partidos allá y ver los partidos de Los Pumas. En aquella oportunidad habíamos visto Argentina-Italia y Argentina-Fiji. Después, en Wellington, Los Pumas debían definir su pasaje a la próxima instancia ante los All Blacks. Había muchas expectativas, aunque todo era distinto al presente y el conjunto nacional no atravesaba un gran momento”, expresó Faggi y continuó: “Nosotros estábamos en un club esperando para ser alojados por neozelandeses cuando llegó al lugar donde nos encontrábamos, un hombre de la organización del Mundial y le pregunta al presidente de la delegación del CAE, por mí. Dijo que el seleccionado argentino me solicitaba”.
“Ahí, me llamaron y me llevaron a la concentración de Los Pumas y estuve cara a cara con el entrenador, Ángel Guastella, quien me comentó que se había lesionado Martín Yangüela y que precisaban contar conmigo para reemplazarlo. Me dijo que me conocía de concentraciones nacionales”, explicó Faggi y añadió: “Fue entonces que empecé a vivir una semana que nunca olvidaré… ¡Junté mis valijas y me fui a concentrar con Los Pumas! Mis compañeros del CAE no podían creerlo y yo mucho menos, no entendía nada… Tenía 22 años y estaba compartiendo equipo con Hugo Porta, Eliseo Branca, Fabián Turnes, Serafín Dengra, Cuesta Silva, entre otras figuras”.
– ¿Cómo fueron aquellos entrenamientos? ¿Cómo se dio el antes y después del partido ante los All Blacks?
-Primeramente, tengo que decir que estaba en un lugar impensado. Los entrenamientos fueron muy duros. Fue una semana intensa. Veía que se cargaba mucha responsabilidad sobre Porta. En lo personal tenía que ponerme al tanto de las tácticas y estrategias del equipo, desde adentro. La preocupación del staff, era que yo tuviese que entrar ante Nueva Zelanda (risas…). Yo no tenía dudas, que en caso de ingresar iba a ‘comerme la cancha’.
La cuestión fue que llegamos al estadio con la anticipación que corresponde. En un momento escuchaba gritos, cuando aún no había casi nadie en la cancha. Cuando miro, veo que estaban mis amigos del CAE frente a un portón de entrada al estadio. En ese momento le solicito a la seguridad que me deje pasar y me acerco a saludarlos. Fue ahí que pedí para que los puedan hacer ingresar y así, los chicos vieron el partido desde adentro.
Después, compartir ese vestuario fue algo inolvidable. El estadio ‘explotaba’. Finalmente, el equipo perdió 46 – 15 ante los All Blacks de Grant Fox, Zinzan Brooke, John Kirwan y otras estrellas. A mí no me tocó jugar. Estuve en el banco de suplentes. De todos modos, será día que jamás olvidaré. Fue un 1º de junio increíble.
Emilio recibió el legado
Emilio Faggi, hijo de Marcelo, juega actualmente en el Plantel Superior del CAE y sin lugar a dudas, conoce esta historia de primera mano.
“Si me tengo que sincerar, suelo olvidarme con frecuencia lo que logró mi papá y lo que significó para el rugby en Entre Ríos y en el CAE. Que él haya sido el elegido para llenar esa plaza faltante en ese Mundial es increíble… En lo personal, es un orgullo y un honor que mi papá haya llegado tan lejos en el rugby, en una época en la que ser del interior implicaba el doble de esfuerzo y muchos méritos individuales para ganarse un lugar”, valoró el actual back.
“Es una historia que he escuchado varias veces”, señaló sonriente y agregó: “A pesar de eso, cada vez que me la cuenta me surge alguna duda nueva o un detalle olvidado, que suelen ser los mejores”.
“Una de las cosas que más suele aclarar mi papá, es que el hecho se dio gracias a la gira con el club y tuvo la suerte de poder compartir ese momento con muchos de sus amigos, lo que debe ser un recuerdo imborrable”, concluyó.




















