Trail Running
El profesor Lucio Galván se radicará en la Patagonia y, como despedida, organiza un apronte para integrantes de su grupo de entrenamiento e invitados. Será en terreno ribereño de La Paz, caracterizado por barrancas, cañadones y paso de arroyos. En pleno momento bisagra, repasó su rol como docente y deportista y sus orígenes conmovedores.
Luis Gómez
redacción-er@miradorprovincial.com
Posee un carisma peculiar y es emprendedor como pocos. Se ha destacó en cada versión multifacética que encaró y está a punto de mudar sus conocimientos y experiencia al Sur argentino.
Lucio Galván, deportista, entrenador y profesor de Educación Física de La Paz, eligió una despedida fiel a su estilo, organizando para este próximo domingo un apronte de trail running (ejercicio similar a una carrera, pero de menor distancia).
De la iniciativa tomarán parte integrantes del grupo Eco Running e invitados especiales, recorriendo un circuito de la campiña paceña especialmente diseñado y con una logística propia de una competencia.
Entre las despedidas de sus ámbitos laborales y las tareas previas al Desafío 30K y la mudanza, el protagonista de la reunión en ámbito agreste dialogó con MIRADOR ENTRE RÍOS, instancia aprovechada para repasar parte de su historial.
Vientos de cambio
“Recibimos mejores propuestas laborales para mi pareja, Camila, y para mí. Lo vemos como una oportunidad de cambio y de crecimiento profesional y familiar”, explicó Galván, al dar cuenta de su traslado a Santa Cruz.
“Quiero cerrar esta etapa de mi vida con lo que nos identifica como Eco Running, por eso este apronte tendrá todos los condimentos de una carrera y terminará con un tercer tiempo, en un lugar icónico para la ciudad y el grupo”, anticipó, sobre el propósito de la realización.
Una agrupación destacada
Eco Running (y su versión Eco Tria, orientada al triatlón) es uno de los conjuntos que mayor cantidad y calidad de participantes aporta al trail running en Entre Ríos y fuera de ella, siempre con un sello distintivo.
Su ideólogo lo describió así: “Se inició con algo pequeño pero una visión amplia, que llevó a una amplia superación. Tenemos una identidad en la ciudad por lo que somos y aportamos a la sociedad, aunque las autoridades no miren en la misma dirección”.
“Logramos cada vez más reconocimiento, al aumentar la representación en las carreras más calificadas del circuito nacional, desde Misiones a Ushuaia, pasando por los Andes y las sierras cordobesas”, observó.
Entre las iniciativas de mayor alcance, pueden citarse la organización de la carrera Siete Fogatas, los desafíos Santa Elena-La Paz y La Paz-paraje La Armonía (por la ribera del Paraná) y la vuelta a uno de los islotes de la zona insular paceña en piraguas, además de un sinfín de actividades los fines de semana.
“Nos caracterizamos por la diversidad de objetivos de los integrantes del grupo y, aún así, logramos convivencia y sentido de pertenencia. Generamos espacio para que todos se sientan cómodos. Me llevo esa satisfacción”, remató.
Primera oportunidad
Otro ámbito en el que Galván dejó su impronta fue la Escuelita de Triatlón El Golo de Santa Elena, donde formó a chicos de entre 6 y 14 años durante siete años.
“Fue el espacio para dar mis primeros pasos como docente y donde logré confianza para trasladar mis experiencias como deportista al campo formativo. De allí surgieron grandes atletas (como Félix Maydana) y profesionales como Atilio Bertochi Valle (Medicina) y docentes como Carlos Morán (Matemática). Tuvimos una camada con nivel de selección nacional pero, más importante, formación para la vida”, expuso.
Estudio y pasión
En consonancia con su mensaje, el profe de Educación Física destacó los alcances de su labor en las Escuelas Nº 60 Domingo Sarmiento (de Colonia Avigdor) y Nº 87 Juan XXIII (en paraje Las Gurisas, Alcaraz Primero), a unos 67 y 100 kilómetros de La Paz, respectivamente.
“Fueron nueve años de viajes diarios, donde tuve alumnos que terminaban la primaria y hoy ya están cursando una carrera universitaria. ¡Me pone loco de contento!”, exclamó.
“Trabajé ampliamente fuera del sistema educativo, pero en estas escuelas me formé como docente y aprendí la mecánica administrativa. Perseveré sobre la formación motriz y los deportes amateurs. Durante siete ediciones logramos, con los colegas, realizar la Maratón por la Integración de las Escuelas Rurales, que incluyó a todos los establecimientos educativos de la zona y una escuela de Educación Especial para Discapacitados de La Paz”, reseñó, subrayando el crecimiento asimilado y el afecto recibido en esas comunidades.
Al dejar su mensaje a las comunidades deportiva y educativa, Lucio Galván arengó: “Que sigan adelante. A mis colegas, que se perfeccionen, estudiando las diferentes disciplinas que realizan y que todo lo que emprendan sea con pasión y profesionalismo”.
“A mis amigos, que los voy a extrañar mucho. A quienes están conmigo, que se animen a probar nuevos desafíos. Siempre estaré esperando el reencuentro con los brazos abiertos”, prometió.
En cuna de barro
Aunque se destaca desde hace tiempo como entrenador, Lucio Galván también es recordado por sus altas performances como deportista, especialmente en duatlón.
Lo que pocos saben es su origen, lleno de carencias aunque no de valores.
“Procedo de una familia muy humilde y desde que tengo uso de razón, quería correr. Me crié en un rancho, sin agua ni luz; a vela y fogón. Pero eso no me limitó, estudié y me recibí de profesor y llegué a dos mundiales. A mis alumnos les transmito que los sueños pueden hacerse realidad mientras no dejemos de trabajar en ellos”, sintetizó.
“Desde que tengo uso de razón mamé el triatlón. Recuerdo ver a mi abuelo y mi viejo colaborando con la organización del tria de La Paz. Los triatletas eran mis héroes y no dudo que mi pasión viene de allí”, siguió, quien fue campeón entrerriano y subcampeón argentino de duatlón en 2004, además de ser elegido Revelación Juvenil Entrerriana.
Galván tuvo su pico de rendimiento en 2012, cuando intervino en los Campeonatos Mundiales de distancias Larga (en Zofingen, Suiza) y Olímpica (en Nancy, Francia), clasificando 25º y 24º, respectivamente.
Luego, el trail running lo conectó con sus raíces: “Me involucré con la evolución de este deporte, que te lleva a correr en ambientes maravillosos de las montañas o selvas, y me encantó”.
“Lo relaciono con las enseñanzas de mis ancestros, de contacto constante con la naturaleza. Cada vez que emprendo algo relacionado con este entorno, tengo presente esa formación recibida y le doy un sentido”, finalizó.




















