María Rosa Gauna, artesana
La pasada semana tuvo lugar en Córdoba la 39ª Feria Internacional de las Artesanías, encuentro que nuclea a personas que trabajan con sus manos diferentes objetos. Integrando la delegación de Entre Ríos estaba María Rosa Gauna, de Chajarí. El arte que llevó a la feria fue en rubro textil, con prendas tejidas en telar, teñidas con productos naturales, como yerba mate, cáscaras de cebolla y nuez, con lo que obtuvo el primer premio en ese rubro.
Lucía Torres
redaccion-er@miradorprovincial.com
María Rosa Gauna, nacida en Colonia San Ramón y radicada ya hace tiempo en Chajarí, dedicada a teñir y tejer en telar, creativa, utiliza materiales nobles y naturales como lana de oveja y tiñe con tintes naturales, como cáscaras de cebollas, de nuez, yerba mate, etc.
La pasada semana se presentó en la 39ª Feria Internacional de las Artesanías, en Córdoba. Según sus palabras, “la segunda feria grande en la que participo”. Y, además, recibió en el auditorio mayor del Predio Ferial de Córdoba, nada menos que el
primer premio en el rubro textil.
En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, la artesana aclaró que en Córdoba era la primera vez que participaba. Respondió primero a una convocatoria de la provincia, “el Concejo Provincial de Artesanías de Entre Ríos, dependiente de la Dirección General de Comercio Interior, y Manos Entrerrianas hicieron la convocatoria para ver quién quería participar, ahí era una primera selección para definir quiénes viajaríamos” contó.
De la ciudad de Chajarí fue la única representante. Del resto de la provincia viajaron artesanos de Concordia, Gualeguaychú, Villa Domínguez, Diamante, Villaguay, Federal, Cerrito, entre otras localidades.
La participación de la delegación entrerriana, que también fue reconocida por el Jurado con la Mención a la Delegación Institucional, fue fruto del trabajo de articulación entre la Dirección de Comercio Interior, de la Secretaria de Industria y Comercio del Ministerio de Turismo, Producción y Desarrollo Económico; el Programa Manos Entrerrianas, de la Dirección de Comercialización de la Secretaría de Economía Social del Ministerio de Desarrollo Social; y el Museo y Mercado Provincial de Artesanías, dependiente de la Secretaría de Cultura de Entre Ríos, organismos provinciales que integran el Consejo Provincial de Artesanías (Copraer).
En cuanto a la metodología del certamen explicó que una vez en el lugar asignado, que era compartido con otro artesano, “pasó el jurado, miró bien y lo único que me dijeron fue que me felicitaban por la prolijidad, nada más”, recordó.
Valor agregado
María Rosa participó en el rubro Indumentaria textil, “era el único que sería acorde a lo que yo hago, no había de telar, por ejemplo”. En su caso llevó productos ya confeccionados, “era imposible pensar en llevar un telar, porque viajé hasta Paraná y de ahí nos llevaron hasta Córdoba”.
Un dato no menor es el valor agregado que María Rosa le da a sus tejidos. Ella misma tiñe la lana de oveja de manera natural, “con cascara de cebolla, con nuez, con yerba mate, hay muchas posibilidades, eucaliptus medicinales, con el carozo de palta, voy investigando y probando”, explicó. Sobre esta técnica resaltó que en el resultado no hay dos iguales; “puedo hacer el tinte con el mismo producto y la misma cantidad, pero nunca voy a conseguir el mismo color, porque depende de distintos factores”.
Esta técnica es amigable con el medio ambiente, “para cuidar la tierra, nuestra casa” remarcó la artesana.
Trayectoria y premio
El camino de María Rosa comenzó hace unos años atrás, con un taller de telar. “Siempre había tejido, pero más que nada dos agujas y algo de costura, pero hace no más de seis años comencé con el telar y me enamoré de esta técnica”.
A su vez, en el año 2020 fue la ganadora de una beca a la creación, lanzada por el Fondo Nacional de las Artes. “El proyecto que presenté era para investigar sobre tintes naturales, por eso ahora trabajo de esta manera, igualmente aún me falta aprender un montón, uno nunca termina de conocer y ver cosas nuevas”.
En cuanto a lo que se trae de Córdoba en lo profesional remarcó la variedad de artesanos de distintos puntos del país y países vecinos, y su calidad. “Me traigo no sólo el premio que es una caricia al alma, me traigo la experiencia vivida, mucho aprendizaje, gente que conocí, contactos, trabajos pendientes. Fue mucha ganancia más allá del premio en sí”, finalizó.




















