Básquetbol
El paranaense Marcos Geller se radicó en Israel y viste los colores del Maccabi Shonam, equipo que integra el tercer escalafón del baloncesto de Israel. Hoy, disfruta de su estadía en el país asiático y proyecta su futuro. “Quiero dar otro paso en mi carrera”, dijo.
Kevin Rivero
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Sin imaginárselo, Marcos Geller está viviendo una de las experiencias más grandes de su vida. El interno, nacido en Paraná, hace 22 años, dejó Uruguay -país en el que vivió desde los 12 años tras mudarse de la capital entrerriana- y se marchó a Israel en busca de nuevas oportunidades de progreso.
El jugador surgido en Olimpia, que continuó su etapa formativa en el Club Biguá de Villa Biarritz y ha vestido las camisetas de Peñarol y Cordón en el territorio charrúa, hace algunos meses se radicó en el país asiático y actualmente se desempeña en el Maccabi Shonam, elenco que milita en la Liga Artzit, la tercera división del baloncesto israelí.
En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, el paranaense dio cuenta de cómo surgió esta aventura: “Estaba jugando en la segunda división de Uruguay y me dijeron que no me iban a tener en cuenta para esta temporada. Estuve algunos meses en el Club Social y Deportivo Urunday Universitario y compartí cosas hermosas con un lindo grupo, pero cuando me salió la oportunidad de venirme a Israel no lo dudé”.
Asimismo, se refirió a su período de adaptación a la nación ubicada en Medio Oriente, y expresó: “Tengo días buenos y malos. Hay jornadas en las que extraño mi casa porque salí de mi zona de confort, pero era algo que buscaba. Vivo solo, en una ciudad desconocida, dónde el idioma no es el mío, en una ciudad tranquila y familiar de clase media. Tal vez, para un chico de 22 años, el lugar es un poco aburrido; sin embargo, trato de llevar el día a día de la mejor manera. Sé que me queda un corto tiempo en esta localidad y, luego, continuaré en una ciudad más grande”.
“Sigo en un proceso que es muy largo. Me estoy acostumbrando a estar en días que estoy con toda la energía y, en otros, con días no tan buenos, en los cuales extraño mucho más de lo que me imaginaba, pero me encuentro cómodo jugando al básquet. Intento integrarme en la sociedad porque son personas diferentes a los latinos y la química en el grupo es distinta. En Uruguay tenía un asado por semana con mis compañeros y acá no existe juntarse a comer algo”, agregó entre risas.
“Sin embargo, destaco que lo más positivo es haber salido de la zona de confort y lo remarco siempre. Más allá de cómo termine el resultado final de esta experiencia, aprendí muchas cosas y será una gran ganancia para mi vida. Siento que pase lo que pase, ya gané y eso me hará crecer mucho más personalmente”, deslizó, y continuó de la siguiente manera: “Ahora está por terminar la temporada y trataré de aprovechar el verano para aprender a hablar mejor el idioma porque creo que eso me ayudará a adaptarme mejor teniendo comunicación con diferentes personas. Es un idioma que conozco, pero haré un curso intensivo para tener más confianza en manejarme mejor”, concretó.
Por otro lado, el entrerriano que ostenta un porte físico de dos metros de estatura, analizó la nueva competencia de la cual forma parte: “Me encontré con una liga muy física, en la que no se permiten extranjeros y sólo admiten jugadores nacionalizados israelíes. Es un torneo con jugadores experimentados, que han jugado en Primera o Segunda División y que están en esta categoría por una cuestión monetaria porque algunos equipos que anhelan ascender, invierten y pagan muy bien”.
“Se siente mucho el rigor físico en los partidos y el nivel del arbitraje no me gustó. No es un campeonato que llamaría amateur, pero es un certamen sencillo, y no es tan profesional como la Primera o Segunda División. Me sorprendió que no se encuentren fácilmente los preparadores físicos o fisioterapeutas en los clubes, algo a lo que estaba acostumbrado en la tercera división de Uruguay”, destacó.
Metas
El conjunto que tiene en sus filas al entrerriano no logró acceder a la instancia de play-off y quedaron eliminados en el certamen. No obstante, hubo otros objetivos que sí pudo cumplir. “Anhelaba conseguir un contrato con un club en Segunda División y tengo casi definido que continuaré mi carrera en ese equipo. No esperaba que en el cuarto partido se fijen en mí rápidamente desde otra institución y eso me pone muy contento”.
Por último, Geller dejó en claro cuáles son sus retos para lo venidero: “Estoy buscando hacer un clic y dar un paso más en mi carrera. Tengo mucha hambre por seguir progresando y quiero dar otro paso más de calidad en lo basquetbolístico para que aparezcan nuevas chances”.
“Como máximo me tomaré dos semanas de vacaciones, pero ya quiero empezar a entrenar arduamente, con muchos trabajos físicos, una buena nutrición y mejorar técnicas en el básquet pensando en la pretemporada que comenzará en agosto”, añadió.
“Entrenaré mucho durante esta parte del año. Quiero aprovechar el verano en Israel para trabajar en los aspectos a corregir para llegar a la pretemporada en mi nuevo equipo y tener más fundamento para pelear por un lugar en la rotación”, concluyó.
Shoham
Es una ciudad ubicada en pleno centro de Israel, a mitad de camino entre Tel Aviv y Jerusalén. Actualmente cuenta con unas 4500 familias aproximadamente, las cuales comprenden unos 19.000 habitantes, y que se estima llegarán a 6.500 unidades habitacionales.
Su población está compuesta por gente que llegó de diversas regiones y ciudades israelíes, y de algunas familias de Olim de países del Occidente, cuando más de un 50% de ella son niños y jóvenes. Además, la localidad tiene siete extensos parques públicos dispersos a lo largo y ancho de la ciudad, con instalaciones deportivas, áreas de esparcimiento, juegos infantiles y pintorescos jardines.
El básquetbol en Israel
El baloncesto, junto al fútbol, son los dos deportes más populares entre los israelíes. En el caso de la disciplina que cuenta con la participación del entrerriano, Maccabi Tel Aviv es considerado el ‘rey’ en este país, ya que ha ganado más de 50 títulos de liga en toda su historia.
La máxima categoría, denominada Ligat ha'Al, cuenta con el protagonismo de 12 equipos, en un formato en el que se enfrentan todos contra todos en la fase regular. Luego de definirse los mejores ocho participantes, se diagraman los cruces de play-off y se enfrentan en la modalidad de eliminación directa hasta la instancia final para definir el campeón del certamen.




















