Apareció el goleador
Wanchope Ábila puso justicia en el marcador al convertir el gol del empate 2-2 entre Central y Colón en un partido con emociones y en el cual el sabalero pudo haberse traído los tres puntos.
¿De quién estoy hablando? De Ramón Wanchope Ábila, ¿de quién otro sino? No jugó un gran partido ni mucho menos. Mucho tuvo que ver el planteo del equipo pergeñado por Julio César Falcioni para ir al Gigante de Arroyito a jugarle a Rosario Central, aunque seguramente el entrenador sabalero algo habrá intuido en la previa como para dejarlo tan solo en la línea ofensiva.
Con una línea de cinco defensores suplentes (Sandoval, Nardelli, Acevedo, Novillo y Gallardo) muy diferente a la de los cinco defensores titulares (Meza, Garcés, Goltz, Delgado y Teuten), sobre todo por las tareas y el desdoblamiento de los que juegan por las bandas (Sandoval-Meza por derecha y Gallardo-Teuten por izquierda).
Los que jugaron anoche contra Central (Sandoval y Gallardo) no tienen las mismas actitudes técnicas que Meza y Teuten como para aportar en ofensiva, y eso sin dudas también ha influido en el rendimiento de Wanchope, jugador al que es necesario abastecer para que haga lo que más sabe hacer dentro del área rival.
Además, el mediocampo armado por el Emperador tampoco se caracterizó por su gran cuota de buen fútbol: Pierotti, Moschion, Vega y Farioli. Si bien Pierotti y Farioli tienen características ofensivas, la juventud y el poco rodaje de ambos en partidos de primera hizo que se dedicaran más a correr que a generar juego.
Entonces la mayor parte del partido la pelota la tuvo Central, y cada vez que caía en los pies de un futbolista rojinegro (anoche de blanco), la tentación del pelotazo para Wanchope era lógica. Al ex delantero de Huracán y Boca le sobra experiencia y se la "aguanta" para jugar de esa manera, pero todavía se lo nota en desventaja, técnica y futbolísticamente hablando, y así es como jugar casi con uno menos.
Pero pasada la media hora del segundo tiempo, con Wanchope todavía en cancha, pero fundamentalmente con Bernardi y Aliendro (entraron por Farioli y Moschion respectivamente), y cuando Colón estaba 2-1 abajo en el marcador, se juntaron los cordobeses Bernardi y Ábila (quienes habían jugado juntos en Instituto en 2013 con Frank Darío Kudelka como DT) para armar una contra que terminó en el gol del empate sabalero después de una corrida del atacante que finalizó con una excelente definición, a lo Wanchope, que por fin, volvió una noche…
















