Paraná
La plaza Sáenz Peña se convirtió en el escenario ideal para una tarde de feria, juegos, música y saberes compartidos alrededor de la planta de cannabis. En Paraná se llevó adelante la primera edición del Encuentro Cultural Cannábico, una propuesta que espera sostenerse el último domingo de cada mes.
Mirador Entre Ríos
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Teniendo en claro que la única salida es la organización colectiva, la puesta en marcha del evento surge desde el activismo pero busca expandirse y exceder los límites de una convocatoria. Nace como punto de encuentro y propuesta para comenzar a forjar alianzas colectivas entre usuarios, cultivadores, profesionales de la salud, investigadores, y toda persona que se vincule a la planta de alguna manera. Todo esto “frente a un contexto de criminalización e incertidumbre”, indicaron los organizadores a MIRADOR ENTRE RÍOS, asegurando que “por acá tenemos dos certezas: la marihuana está más legitimada que nunca y la única salida es la organización colectiva”. Desde la invitación que publicó la Agrupación Paranaense de Agricultores Cannabicxs (APAC) expresaron que “les cultivadores necesitamos espacios seguros”.
Lo que la planta y su legitimidad social generan se vio reflejado en el encuentro que se difundió mayoritariamente con el boca a boca de la comunidad cannábica de Paraná. La convocatoria atrajo a un público heterogéneo conformado por usuarios, emprendedores cannábicos, cultivadores, activistas y personas que simplemente apoyan la despenalización integral de la marihuana.
Experiencias compartidas
Sobre el inicio de la actividad, desde APAC dieron la bienvenida y expresaron la importancia de generar un punto de encuentro mensual para construir colectivamente e incidir políticamente en las decisiones que se toman desde el gobierno provincial. “Nuestra intención es que este nuevo espacio exceda a nuestra invitación. Proponemos que sea el último domingo de cada mes, pero la idea es que la comunidad toda se apropie del espacio”, expresaron a través del megáfono.
Además, adelantaron que el estatuto de asociación civil sin fines de lucro que presentaron estaba a punto de ser aprobado por la Dirección de Inspección de Personería Jurídica de Entre Ríos, hecho que los sorprendió el martes pasado, cuando fueron notificados de su aprobación. De esta forma nació la primera asociación civil cannábica en Entre Ríos.
Según explicaron, se trata de un objetivo histórico en el que la agrupación venía trabajando desde hace años: con esta figura se abre la posibilidad de poder abastecer de cannabis y sus fitoderivados a aquellos usuarios que estén inscriptos en Reprocann y no tengan la posibilidad o no prefieran la vía del autocultivo.
Como si estuviera planeado, el mismo martes se publicó en el Boletín Oficial la Resolución 673/2022 a través de la que se comunicaron cambios en las condiciones para cultivar con la autorización del programa Reprocann. Una de las novedades más significativas radica en que se establecen los rangos de cultivo permitidos para las ONG que cuenten con personería jurídica y quieran abastecer a sus asociados.
La jornada transcurrió entre mate, feria y charla entre cultivadores que pudieron ponerse al día con los diferentes proyectos cannábicos de la ciudad, que asistieron al encuentro. El evento congregó una decena de emprendedoras y emprendedores que ofrecieron alimentos y postres veganos, biofertilizantes, parafernalia cannábica, fitoderivados de plantas, hidromiel y lectura de cartas.
Uno de los disparadores que alimentó el intercambio de experiencias fue contar acerca de la primera experiencia cultivando, una etapa clave en la que la mayoría de las personas comienza a vincularse con la planta de una manera distinta. Antes de que la información esté disponible en internet, los espacios de encuentro entre cultivadores fueron la forma más eficaz de difundir técnicas y tips de cultivo de una planta que fue históricamente estigmatizada e invisibilizada.
Sobre el final del día, un juego de preguntas y respuestas dio cierre a la jornada generando un clima entretenido propicio para democratizar información sobre legislaciones nacionales, cannabis medicinal y cultivo.
La próxima cita es el domingo 24 de abril, en el mismo rincón de la plaza Sáenz Peña, sobre calle Illia, entre las calles Enrique Carbó y Villaguay. Para la segunda edición del encuentro cultural cannábico se propuso organizar una intervención para realizar en la Marcha Mundial de la Marihuana, que se hace todos los años durante el primer sábado de mayo.
Logro colectivo
El martes 22 de marzo, la Dirección de Inspección de Personería Jurídica de Entre Ríos aprobó el estatuto y acta constitutiva de Efecto Séquito A.C., la asociación civil cannábica sin fines de lucro creada por integrantes de la Agrupación Paranaense de Agricultores Cannábicxs (APAC).
El mismo día que se publicaron las condiciones para que las ONGs puedan cultivar bajo la órbita del Reprocann, en Paraná se aprobó la primera asociación civil sin fines de lucro, que dentro de su objeto social contempla el abastecimiento de cannabis y fitoderivados para sus asociadxs, a través de vías autorizadas por el Ministerio de Salud Nacional.
Efecto Séquito A.C., como decidieron llamarla, es el fruto de más de cuatro años de trabajo mancomunado entre las diferentes personas que pasaron por APAC y es un logro colectivo de la comunidad cannábica entrerriana, que evidencia la legitimidad generada alrededor de la planta de cannabis hasta este momento.
A través del asociativismo y con esta figura, buscan “fomentar el reconocimiento social de la planta de cannabis como elemento transformador y constituyente de una cultura multitudinaria, diversa e históricamente estigmatizada y criminalizada”, según reza el estatuto aprobado.




















