Boxeo
Yanina Lescano viajó desde Concordia a los Emiratos Árabes para pelear por un título Mundial. Se midió con una de las mejores exponentes y tuvo un debut soñado.
Belén Fedullo
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Con una valija cargada de sueños, la “Panterita” Yanina Lescano, partió desde su ciudad natal en Entre Ríos (Concordia) a Dubai para ir en busca del título de la Organización Internacional de Boxeo, en la categoría peso ligero. Se fue acompañada únicamente por su papá, el ex boxeador Ramón Lescano, su ejemplo a seguir y uno de los pilares en su carrera deportiva.
“No entendemos nada de inglés, teníamos miedo de perdernos en algún Aeropuerto”, dijo entre risas sobre su aventura. Con esos miedos a cuestas, y sin problemas por no entender los idiomas, Yanina y su padre llegaron a la tierra en donde lucharía por el sueño.
La contrincante fue una de las boxeadoras de renombre en el nivel internacional, la francesa Estelle Mossely, que era campeona Mundial y en su historial se destaca la medalla de oro que ganó en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
La pelea fue combate central en la tarde noche de Dubai, televisada para toda la Argentina a través de la señal ESPN 3 durante el mediodía de nuestro país. Las apuestas, casi todas en favor de la francesa, que “tenía todas las de ganar”. Pero no le fue sencillo.
Lescano, haciendo gala de su fuerza y empuje, no cedió y finalmente perdió por puntos. Dos de los tres jueces dieron ganadora a la francesa (96-94, 94-96, 97-93), y el haber obtenido una tarjeta fue un premio.
Los 10 rounds fueron parejos. La campeona del mundo apeló a toda su técnica y a los movimientos que la llevaron a ser ganadora de cinturones tantas veces. Lescano, en cambio, puso en juego su resistencia, aunque al ser novata tuvo pequeños errores que el jurado no dejó pasar. Aún así, en el sexto round logró desestabilizar a su contrincante, a la que el reloj ayudó a reponerse.
El camino al exterior
Yanina no siempre quiso ser boxeadora, pero la sangre terminó llevándola a ese lugar. “En mi casa nos decían siempre que estudiemos y hagamos algún deporte. Primero no iba a hacer boxeo, pero después decidí ir por ahí”, contó a Mirador Entre Ríos, acerca de cómo terminó siguiendo los pasos de su padre.
Después de la pandemia, la concordiense empezó a complementar sus entrenamientos diarios en un gimnasio que construyó en su casa, ubicada en el barrio Pancho Ramírez. “Fue una decisión que tomé y no paré hasta lograrlo. Trabajamos todos para que tuviera el gimnasio, mi papá, mi novio y yo. Realmente nos costó, cada peso que ganábamos lo invertíamos porque prácticamente trabajábamos para lograr ese espacio. Es mi lugar y lo valoro mucho”, explicó.
A la actividad en su propio gimnasio le suma la asistencia al gimnasio Kaeshi, a donde va dos veces por día para encontrarse con su entrenador, Federico Herrera. Según entiende, el sacrificio es parte de la búsqueda. “Creo que esta es una disciplina exigente, que te tiene que gustar. Mi papá y mi mamá no querían que yo haga boxeo, así que cuando perdí la primera pelea que tuve, pensaron que dejaría. Soy una persona que se le planta a los desafíos así que seguí intentando y ahora se me dio la chance de pelear en el exterior, ser campeona sudamericana y también lograr hacer una pelea pareja en Dubai”, dijo.
Ese camino, que comenzó con la entrada en un gimnasio para cumplir con lo que le pidieron sus padres, ahora es el que quiere seguir para lograr su objetivo. “Siempre soñé con pelear el título Mundial, ahora que lo hice, quiero volver a hacerlo para ganarlo”, aseguró.
Balance positivo
Pasadas dos semanas desde su presentación en el exterior, la “Panterita” analiza fríamente lo que vivió y asegura que está conforme, a pesar de la derrota.
“Estoy contenta y agradecida, fue una experiencia hermosa. Viajé a un lugar lleno de cosas sorprendentes y conocimos otros países con mi papá”, dijo.
– ¿Qué análisis hacés de la pelea? ¿Ya pensás en la revancha?
-La pelea tal vez no fue lo que esperaba, pero creo que me quedo con lo que viví porque fue enriquecedor, todo fue aprendizaje y además dimos buena impresión. No estoy contenta, pero estoy tranquila con el fallo porque sabía que había sido una pelea pareja, que podía ser para cualquiera de las dos. No entiendo mucho el inglés, pero miraba a mi mánager que me contaba cuáles eran los puntajes y tuvimos una tarjeta a favor, así que eso es positivo.
No pedimos revancha ni nada por el estilo porque primero pensamos en disfrutar bien lo que vivimos y en descansar para prepararnos. Después buscaremos seguramente ir por más.
– ¿Fue una contrincante dura?
-Sí. Creo que es una boxeadora muy bien preparada y además era la campeona. La conocía, había visto algunas de sus peleas y sabía que ella tiene muchísima experiencia, pero creo que fue una buena pelea, que me servirá de mucho para seguir creciendo.
– ¿Tenés alguna otra competencia internacional por delante o algún combate en Argentina?
-Si todo sale bien, a fines de abril o principios de mayo buscaremos ir por la defensa del título Sudamericano. Ahora, después del descanso, volví a entrenar para llegar al ritmo que tenía antes de viajar y me prepararé para lo que venga.
-¿Con qué te quedás, luego del viaje que hiciste?
-Con que aprendí mucho. Conocí a muchos boxeadores, campeones, personas importantes del boxeo y todos estaban contentos con la pelea y me felicitaron. Creo que eso es lo más importante.




















