Beach Handball
Durante el mes de febrero se desarrolló la tercera edición de la Copa Argentina de Beach Handball. Representando a Entre Ríos hubo un equipo que debió aprender a jugar en equipo en el mismo certamen. Pero más allá de lo deportivo, el balance fue muy bueno desde los vínculos creados, las experiencias, el espectacular escenario natural donde se montaron las canchas, y el honor de representar a la provincia. Así lo vivió la chajariense Florencia Pérez, quien fue convocada y no dudó en ponerse la camiseta.
Lucía Torres
redaccion-er@miradorprovincial.com
A finales de febrero la selección de beach handball de Entre Ríos estuvo representando a la provincia en el torneo nacional que se desarrolló en Puerto Madryn, Chubut.
Varias de las integrantes del plantel habitual no pudieron estar presentes, lo que abrió el abanico a que más jugadoras, como es el caso de Florencia Pérez, de Chajarí, quien se puso la camiseta de la provincia para dejarlo todo en la Copa Argentina.
“El martes a la noche 22 de febrero partí para Paraná y el miércoles 23 salimos con el resto del equipo en traffic hacia Puerto Madryn, un total de 19 a 20 horas de viaje”, comenzó relatando Florencia Pérez, quien además de jugadora es profesora de educación física y da clases de handball en el Club Vélez de Chajarí.
Habitualmente Florencia no forma parte del plantel, pero al jugarse este torneo a finales de febrero, muchas integrantes no pudieron asistir por coincidir con fechas de exámenes, y debieron buscar otras deportistas. En esta búsqueda apareció el nombre de Florencia, quien no dudó en aceptar la propuesta. “Conocer lugares hermosos haciendo el deporte que amamos es un gran privilegio”, remarcó la joven a Mirador Entre Ríos.
“A mí me recomendó una jugadora de Concordia, con la que yo jugaba al handball, y a su vez yo recomendé Micaela Ayala, de Chajarí éramos nosotras dos”, dijo.
Lo cierto es que era la primera vez que Florencia jugaba al beach handball, “terminé de aprender el deporte, dentro de la cancha, lo vi cuando estudiaba sí, y amo el handball, pero no es lo mismo, hasta que no lo jugas, y más en esa instancia, no sabes”.
El equipo
De sus compañeras de equipo contó que las edades eran variadas, “desde la más chiquita que era la arquera, con 16 años, a la más grande de 28 años”. Un dato no menor es que las deportistas nunca habían jugado juntas: “Nos conocimos en la traffic, a lo sumo alguna había jugado con una o dos, pero no más de eso, en equipo todas nunca, entonces nos fuimos conociendo en los primeros partidos”. Y esto no quedó solo entre ellas: “Los profes, Martín Iiubici y Santiago Casella, comenzaron a probarnos en diferentes posiciones y era ir viendo dónde funcionábamos mejor, esos dos primeros partidos perdimos, pero igualmente fue muy interesante como se fue dando”.
En cuanto a la indumentaria contó que la reglamentación era que todas las integrantes estén iguales, “podía ser short, culote, calzas, pero todas iguales. Las chicas de Entre Ríos optaron por calzas y remeras.
Nuevas experiencias
Más allá de lo estrictamente deportivo Pérez vivió este torneo como una posibilidad de adquirir nuevas vivencias. “Fue una experiencia muy linda, y la posibilidad de conocer un lugar hermoso y personas que están en la misma que una. Lo que a mí más me gusta es el deporte, y tener que ir a un lugar hermoso, representando a la provincia, y jugando un deporte, es imposible decir que no”.
Como en el caso de varias de sus compañeras, Florencia no conocía esta zona del sur argentino, por lo que la recompensa vino también por ese lado.
De la misma manera, la entrevistada en todo momento resaltó la camaradería de los demás equipos para con ellas y en general en todo el grupo: “Era un ambiente muy lindo, de mucho compañerismo, la competencia sólo quedaba dentro de la cancha”.
A tal punto fue así que la selección entrerriana olvidó un grupo de camisetas, por lo que debieron pedir prestado a otro equipo, y algunos partidos los jugaron de esta manera.
Desempeño deportivo
Refiriéndose al nivel deportivo que llevaron, más allá de no haber jugado juntas previamente, Florencia lo evaluó como bueno. “Porque de los partidos que nos tocó jugar, uno sólo perdimos, después el resto perdimos dos por penales, uno ganamos y tres empatamos, pero los peleamos todos”, aseguró la joven, aunque reconoció que “no nos enfrentamos a los más importantes, había equipos que era impresionante verlas jugar”.
Pasión por el handball
Dejando un poco el beach, Florencia Pérez da clases de handball, su deporte favorito, en el Club Vélez de Chajarí. “Tengo todas las edades divididas en grupos, mixtos y por separado”, concluyó.




















