Glorias del Panamericano
Yolanda Ventos tiene 83 años y es de Concepción del Uruguay. José Flores nació en Santiago del Estero y en el mes de febrero cumplió 80 años. ¿Qué tienen en común? Juegan al básquet y estarán presentes en el Torneo Panamericano que se desarrollará del 18 al 26 de este mes en Paraná, con subsedes en María Grande, Viale y Crespo. Serán los jugadores más longevos. Pasión por el deporte y cuidados en la salud.
Ezequiel Re
redaccion-er@miradorprovincial.com
El básquetbol es pasión en Yolanda Ventos y José Flores. Desafiando límites, y llevando adelante cuidados en la salud han llegado al podio superior de los 80 años jugando a ese deporte. Nada es al azar. Llevaron adelante una vida sana y nunca dejaron de picar la pelota de básquet. Esa que los traerá a Paraná del 18 al 26 de marzo para jugar la Undécima Edición del Torneo Panamericano, organizado por la Federación Internacional de Maxibásquetbol (Fimba). Yolanda es de Concepción del Uruguay y José de Santiago del Estero. Ambos jugarán en categorías menores ya que la categoría de más edad en damas será 70 años y varones 75. Serán los jugadores más longevos. Satisfacción para ellos y un ejemplo para el resto.
“No me quedo quieta”
Yolanda Ventos nació en Concepción del Uruguay el 25 de junio de 1938 y desde los 13 años juega al básquetbol. Es decir, superó los 70 en actividad. Una estadística difícil de igualar. “Mi papá era socio de un club que jugaba bochas (Racing) y por esos tiempos empezaron con el basquetbol femenino. Así empecé”, rememora.
Posteriormente detalla que “empecé a integrar de muy chica, 15 años, la Selección de Concepción del Uruguay y en mi primera experiencia ganamos la Fase Provincia del Torneo Evita”.
Yolanda compartió equipo con dos hermanas (Olga -fallecida- y Silvia -jugaron juntas hasta hace 2 años). Pero no todo es básquetbol. En su juventud practicó salto en alto y también paso por el Newcom. En la actualidad también juega al tenis. “Si en mi época había fútbol también lo practicaba, porque me gusta mucho”, remarca.
Cuando se le pregunta hasta cuando piensa jugar al basquetbol no duda: “Hasta que vea que no desentono”. Por lo pronto cuando puede practica en el patio o va a algún club, aunque se complica por la falta de horarios. Practica pilates y en su casa corta el pasto, poda plantas y cuida flores. Fue profesora de educación al igual que su esposo, el reconocido dirigente de atletismo Hugo La Nasa. Y con orgullo cuenta que a veces juega partido junto a su hija Mariana. Durante el Covid se manejó muy bien por Zoom e incluso ganó torneos virtuales de Basquetbol. Una dama simpática, dedica al deporte y su amor el básquet.
Disfrutar el momento
José Flores nació en Santiago del Estero el 18 de febrero de 1942. A los 12 años empezó a jugar basquetbol en el Barrio Los Andes y luego en las formativas del club Juventud. El club de toda su vida. Y no es un año más 2022. En febrero cumplió 60 años (1962) de haber ganado su primer torneo Argentino de Mayores representando a su provincia. Sus lauros continuaron. Nuevamente campeón Argentino en 1968 y un año más tarde integró el equipo Nacional en el Sudamericano de Uruguay. Su historia quedó plasmada en un libro tras cumplir 50 años con el basquetbol. Se llama “Vida, pasión y triunfos para el básquet santiagueño”.
Y ahora está ante un nuevo reto. Con 80 años jugará el Panamericano de Maxi. “Voy a volver a saborear un torneo, volver a representar a mi país como aquellos tiempos. Jugué 10 años para Argentina y fui capitán. No estoy de vuelta, todo lo contrario. Sigo entrenando y esperando el momento de viajar”. Venir a Paraná hasta suena como un festejo. Por los años cumplidos, y por el recuerdo de aquel torneo en Posadas hace 60 años. “Jugar un torneo es un volver a vivir, y para eso me preparo, camino, tiro al aro, voy al gimnasio. Nunca dejo de entrenar, además me cuido en las comidas, no fumo ni bebo alcohol. Ya jugué estos torneos e incluso fui campeón. Mi categoría es mayores de 75 años”, dice.
En Paraná compartirá equipo con una gloria del basquetbol, el santafesino Carmelo Cholo Mendoza. “Estoy feliz por eso y porque irán familiares conmigo. Mi esposa Mabel y un sobrino”, define.
En cuanto a la edad con la que cuenta y a la que llegará al torneo especifica: “Creería que soy un ejemplo, mucha gente me lo dice por la edad mía. Yo siempre fui un profesional y cuidándome en mi vida. Y mientras pueda seguiré jugando. Jugar para mí es un premio”.
Yolanda y José, una vida en el básquetbol.




















