8 de marzo en La Paz
En el Día de la Mujer, la ciudad de La Paz se vio por primera vez inundada de mujeres que se congregaron para conmemorar una fecha significativa, pero también para visibilizar su organización y sus acciones. Alerta Violeta, una agrupación nacida en pandemia, motorizó la convocatoria que reunió a mujeres de todos los ámbitos.
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Alerta Violeta es un colectivo feminista que fue el impulsor de un encuentro –con marcha incluida– que congregó a mujeres y disidencias para mostrar las problemáticas que afrontan en los tiempos que corren. Esta agrupación se conformó en diciembre de 2020, en la ciudad de La Paz.
Se trata de una organización horizontal, y como tal dialogaron con MIRADOR ENTRE RÍOS, a través de Natalia Cabrera.
Son épocas de acción y de lucha sin dudas para este grupo que culminó con mucha satisfacción una larga jornada el martes 8 de marzo, en el Día de la Mujer, ya que lograron convocar a cientos de personas que se acercaron a apoyar y a charlar sobre acciones futuras.
–¿Qué es Alerta Violeta y cuál es su misión?
–Para nosotras, Alerta Violeta significa hermandad, libertad, lucha, revolución, empoderamiento, equidad, refugio, fuerza, sororidad, sanación, respeto, compartir, construir, oportunidad, representación, encuentro, amor. Como agrupación, nos hemos ido organizando de a poco, acordando las formas y modos en que trabajaríamos. Nos guían la inclusión, la no discriminación, la apertura al diálogo, la militancia desde el respeto y la no adopción de ningún partido político.
–¿Qué significa el Día de la Mujer para ustedes?
–Es una fecha conmemorativa. Es un día para pararse a pensar en los derechos conquistados, en las falencias del sistema, en el rol que cada quien desempeña en la sociedad. Es un día para replantearse cómo contribuir, para reagruparnos e impulsarnos. Para encontrarnos en el diálogo con otras mujeres y disidencias, para escucharnos y que nos escuchen.
Conmemoración
–¿Cómo conmemoraron el 8M en La Paz?
–Para conmemorar el 8M convocamos a las mujeres y disidencias de distintas asociaciones, agrupaciones, colectivos, clubes y partidos políticos para coordinar acciones conjuntas. Así, junto a compañeras de otras agrupaciones organizamos el primer encuentro y marcha de muchas que vendrán, fue algo emocionante, vernos hermanadas realmente fue algo increíble, alzar la voz por las hermanas que ya no están y por todas las que siguen sufriendo las injusticias del patriarcado. Un orgullo formar parte de esta revolución y haber podido concretar la redacción del primer manifiesto feminista de la ciudad.
Fue importante no sólo porque tomamos las calles por primera vez en la ciudad, sino también porque logramos hacerlo desde el absoluto respeto, entendiendo que hoy como mujeres y disidencias compartimos una misma lucha, que coincidimos en un montón de luchas y que podemos agruparnos para ir por eso, por fuera de las diferencias, nos une la transversalidad.
–¿Qué balance se hizo de la marcha?
–Fue increíble. Muy movilizante. Nos acompañó el clima y la convocatoria fue muy buena para una ciudad como La Paz, nos sorprendió. La marcha se pudo desarrollar sin disturbios y sin ningún inconveniente, lo que para nosotras fue muy importante, así que estamos satisfechas con el resultado.
Mover estructuras
–¿Qué análisis de la situación de la mujer en la sociedad hacen hoy en día?
–Es una pregunta amplísima porque todos los aspectos de la vida están atravesados por estereotipos que nos limitan y en algunos casos nos determinan. Diríamos que hemos logrado enormes conquistas y nos faltan un montón por lograr.
–¿Qué recepción tienen sus ideas y sus acciones entre las mujeres?
–Es muy variada. Desde el apoyo incondicional y absoluto hasta el desprecio y bronca. Es lógico que ladren, y en parte es lo que buscamos. Mover las estructuras anquilosadas y obsoletas con que las que pretenden mantenernos atadas. En La Paz particularmente, existe mucha resistencia al cambio por hombres y mujeres de todas las edades, pero avanzamos a paso firme.
-¿Qué tan deconstruidos estamos?
–Pese a que no existe la deconstrucción definitiva, tratándose de un proceso constante, como sociedad nos falta muchísimo, particularmente en La Paz. La falta de autocrítica y la hipocresía son moneda corriente en la ciudad y son obstáculos inmensos para la erradicación de los estereotipos heterocis.
–¿En qué cosas se ha evolucionado y en cuáles no?
–Como logros en la evolución de los derechos de las mujeres y disidencias podemos mencionar la cantidad de leyes e instrumentos internacionales sancionados con el objetivo de lograr una discriminación positiva que permita equilibrar un poco la balanza y colaborar con la erradicación de la heteronormatividad. Ahora bien, una de las cuestiones en las que no se ha avanzado es en la efectiva aplicación de esa batería de leyes, por motivos que nos podrían tener hablando por horas.
Pandemia y violencia
–¿La pandemia expuso más violencia contra la mujer?
–Sí, definitivamente la pandemia no afectó de la misma manera a hombres que mujeres, estamos hablando de la feminización de la pobreza, de la precarización laboral, del ejercicio del cuidado personal de las infancias y los adultos mayores, y por supuesto, de la violencia intrafamiliar en todas sus aristas, entre otras situaciones que se agravaron para las mujeres como consecuencia de la pandemia y la escasez de políticas públicas que equilibren la desigualdad.
–¿Qué pasa en La Paz, en materia de prevención y acción sobre la violencia de género?
–En materia de prevención de las violencias la mejor y más eficiente herramienta con la que contamos es la ESI (Educación Sexual Integral), la que lamentablemente no se cumple; de hecho, sigue habiendo mucha gente que confunde ESI con “charla sobre sexualidad”, sin advertir que se trata de lo que mencionamos antes, la erradicación de estereotipos heteronormados que son causa-fuente de discriminación y violencia.
Particularmente en la ciudad de La Paz son pocas las instituciones y docentes comprometidos con esta cuestión, por lo que hay un larguísimo y empinado camino por recorrer.
Pedir ayuda
–¿Qué debe hacer una víctima de violencia de género en La Paz?
–Lo más importante es hablar, exponer la situación, pedir ayuda. Pueden acercarse a cualquier comisaría para denunciar su situación o telefónicamente, al 911. Esa denuncia en principio es comunicada al Juzgado de Familia de la localidad quien dispone de manera urgente medidas de protección a favor de la víctima y las niñas, niños y adolescentes en caso de haber, cuyo incumplimiento configura un delito.
En caso de sufrir violencia de género comunicarse con el 144 a nivel nacional. Cabe destacar que no es una línea de emergencias.




















