Edición 2022
Manuel Mudry | region@ellitoral.com
A pesar del pronóstico adverso, la Municipalidad siguió adelante con la organización de la noche de cierre, sin pensar que la lluvia iba a convertirse en protagonista de un espectáculo que -tal vez- no vuelva a repetirse.
Relámpagos y truenos no amedrentaron a un público que se mantuvo estoicamente a lo largo del corsódromo y bailó bajo el agua al ritmo de las comparsas.

Foto: El Litoral
Si bien la lluvia nunca fue de manera torrencial, el público no se movió, obligó a tomar ciertas precauciones para resguardar los equipos de sonido que se cubrieron con telas impermeables, mientras algunas integrantes dejaron de lado sus tocados para preservar las plumas y los músicos improvisaron un “techo de lona” para seguir tocando sobre la carroza.
Hasta la intendente Paula Mitre se animó a acompañar a algunas pasistas que la invitaron al ruedo y aceptó el convite.
La alegría y emoción fueron el común denominador de una noche que permanecerá en la memoria colectiva como la mayor expresión cultural que reafirma una vez más que “Vera es el Carnaval de Santa Fe”, se vive de una manera muy particular y acaba de sumar una de sus noches más rutilantes, marcada por el espíritu épico de sus comparsas y el acompañamiento heroico de su gente, haciendo que esta edición sea inolvidable.
Bambita, Paraverá, Aerosamba, Ferrumbá, Verasamba y Unidos del Samba brindaron un espectáculo que tiene identidad propia y convoca a todo el país, como así lo demuestran las reservas hoteleras que se realizan con mucha antelación y funciona como verdadero motor generador de recursos que también impactan en el sector gastronómico.






















