Boxeo
De manera paralela a su carrera profesional y a la dirección técnica, Wenceslao Mansilla empezó a incursionar en la organización de veladas. El púgil paranaense le contó a Mirador Entre Ríos cómo llegó a esta etapa y sus sensaciones por involucrarse en otra faceta del deporte.
Víctor Ludi
redacción-er@miradorprovincial.com
Mientras transita su etapa como boxeador profesional, el paranaense Wenceslao Mansilla empieza a abrirse un nuevo camino en el deporte de los puños. Ya en 2015, año en el que se instaló en la capital entrerriana el centro de entrenamiento del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard) con vistas a los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018, Peligro inició su incursión en la dirección técnica, función que continúa desarrollando en el Team Peligro, su gimnasio que funciona en el Club Atlético Paracao.
A esto, Wency le agregó una nueva faceta, la de organizador de veladas. En 2018 estuvo a la cabeza de un evento de exhibición que se llevó a cabo en el Sindicato de Choferes de Camiones de Entre Ríos, que lo tuvo como protagonista central a Gonzalo Patón Basile.
Éste fue un prototipo de prueba y, finalmente, junto con su socio Alejandro Coronel, quien posee el carnet de promotor provincial, organizaron su primera velada amateur en septiembre del 2021, en las instalaciones de Paracao.
Y la misma institución de la zona sur de Paraná volvió a ser el escenario de un nuevo encuentro del deporte de las narices chatas, que se desarrolló el pasado 5 de febrero. En esta ocasión, la velada tuvo de carácter profesional, con toda la demanda que esto conlleva.
Mirador Entre Ríos habló con Mansilla, quien se refirió a cómo está incursionando en este nuevo camino. En primer lugar, habló de la última velada y no ocultó su felicidad por cómo se desarrolló el espectáculo: “salió todo muy lindo, lo cual nos exige seguir mejorando siempre. La pelea de fondo estuvo muy buena. Quedamos muy contentos por cómo salió el evento, más allá de que quizá no hubo tanto público. La gente se fue conforme porque, además del espectáculo, sorteamos muchas cosas”.
Lo venía pensando
Mansilla reconoció que la idea de dedicarse a la organización de veladas no fue algo nuevo para él. “Siempre tuve la idea de, una vez que finalizase mi carrera, dedicarme de lleno a este tipo de cosas –contó-. Fue algo que siempre me gustó y estoy empezando a realizar, de a poco, pero con el objetivo de ir mejorando siempre. Igualmente, aún no me puedo involucrar de lleno porque estoy en plena carrera, más allá de que no me quedan muchos años por una decisión previa que tengo. Sé que me costará muchísimo colgar los guantes, pero algún día llegará ese momento y quiero seguir vinculado al boxeo, que es un estilo de vida. Uno se acostumbra a entrenarse duro, a correr con frío o con calor, a hacer dieta para dar el peso, a golpearse con su rival y después terminar abrazado”.
Peligro lleva alrededor de 15 años en el boxeo, entre su carrera profesional y su etapa como peleador amateur. En todo este tiempo trabajó con muchos promotores y observó cómo es este trabajo: “Me tocó vivir de cerca lo que es la organización de velada cuando Roque (Romero Gastaldo) estaba en esto; lo mismo con Julio Páez. Veía y analizaba qué cosas me parecía que había que mantenerlas y cuáles cambiaría si algún día me tocase ser organizador. Lo mismo me pasaba cuando iba a pelear a otro lado, en el que trataba de tomar lo bueno y ver las cosas que me parecía que había que corregir. Obviamente que no se puede hacer todo solo, sino que hay que tener un buen grupo de trabajo para poder delegar. Alejandro Coronel, mi socio, me ayuda mucho, lo mismo la gente del club. Tenemos que tirar entre todos para el mismo lado para que salga bien”.
Consultado sobre cómo se vive tener que estar al frente de la organización, reconoció que “es más estresante que boxear porque uno cuando entrena ya sabe lo que tiene que hacer y cómo llegar de la mejor manera a la pelea. En cambio, estando en la organización hay un montón de cosas que uno no puede manejar: en esta velada, por ejemplo, la chica que debía pelear con Cinthia González se vacunó unos días antes y tuvo malestar que le impidió pelear; a Paya (Nicolás Pagliaruzza) se le infectó una muela y tampoco pudo pelear. Son cosas que uno no puede manejar y, como ya teníamos pautada la fecha, se tuvo que cumplir. El estrés que se maneja para poder cumplir con todo y que las cosas salgan de la mejor manera es bastante pesado, más teniendo en cuenta que pasamos de una velada amateur a una profesional. Uno trata de que siempre salga todo bien ya que, al ser boxeador, lo vivo en carne propia; por lo que intentamos que los peleadores, que son los protagonistas principales, se sientan de la mejor manera posible. Lo mismo ocurre para la gente, con la que debemos cumplirle para que se vaya conforme en todo sentido”.
Pensando en un futuro inmediato, el pupilo de Nacho Doldán manifestó sus intenciones de ir creciendo en la organización de veladas: “Alejandro tiene el carnet de promotor provincial y tenemos una mirada a futuro. Teniendo en cuenta que Franco Catena y Cinthia González están próximos a pasar al profesionalismo, queremos ir progresando y subiendo de nivel en conjunto. Esto no es unipersonal, sino que hay que trabajar en equipo para lograrlo”.
Más alternativas
En los últimos tiempos en Paraná han surgido nuevos organizadores de veladas boxísticas, como así también nuevos lugares en donde se desarrollan los eventos. A esto, Mansilla lo considera positivo para el deporte y su público: “Es bueno que haya más gente trabajando en esto y aparezcan nuevas plazas, porque nos lleva a que todos tratemos de mejorar. Uno, de manera consciente o inconsciente, compite para hacer las cosas lo mejor posible. Esta competencia, que esperemos se mantenga siendo lo más sana posible, te obliga a exigirte para mejorar siempre, lo que beneficia al deporte y al espectador”.
Sentado en el taburete
Desde mediados del año pasado, Wenceslao está incursionando en un nuevo rubro: el de la música. Una alumna del gimnasio, que está cerca de recibirse de profesora de piano, empezó a dar clases, por lo que Peligro pasó de profe de boxeo a alumno de piano. “Cuando era chico iba a la casa de una señora que me enseñaba y me quedó esa sensación de querer aprender bien. También fui a la escuela de música, pero no prosperó. Además, me gusta mucho November Rain de Guns N' Roses, canción icónica con Axl Rose tocando el piano. Actualmente estoy de novio con mi profesora, que me tiene a las corridas y tengo que hacerle caso”.



















