Ciudad de Santa Fe
Tiene 16 años y fue amenazado con un cuchillo, pero lejos de asustarse entregó el celular y guió al delincuente hasta su domicilio, donde lo "atrapó" en el garaje.
Un adolescente engañó a un ladrón y lo guio hasta su casa, donde lo encerró y llamó a la policía. El hecho ocurrió la siesta del viernes 11 en inmediaciones de la cancha del Club Unión, y terminó con el delincuente detenido y en prisión preventiva.
El chico de 16 años iba camino a la escuela para rendir un examen final cuando fue abordado por otro joven, Fabricio Renzo Gómez Ponce (18), en la esquina de calle La Paz y Luciano Molinas. El mayor portaba un cuchillo, que apoyó en la panza del adolescente para luego exigirle que le entregara sus pertenencias.
El chico le dio su teléfono celular, un Motorola G5 color negro, y mencionó que vivía allí cerca. Fue entonces que el delincuente lo amenazó para que lo llevara hasta su casa, sin darse cuenta de que eso era exactamente lo que el adolescente quería que hiciera.
Cuando llegaron a la vivienda el ladrón fue el primero en ingresar al garaje, momento que la víctima aprovechó a su favor, cerrando rápidamente el portón. Acto seguido echó a correr, atravesando su hogar en cuestión de segundos para llegar hasta la otra puerta de la cochera, que la conectaba con el resto de la casa, y echarle la llave antes de que el delincuente pudiera escapar.
Al darse cuenta de la situación en la que se encontraba, el ladrón comenzó a gritar y a amenazar al menor. Este llamó a una tía para avisarle de que lo habían asaltado, y la sorprendió al contarle que había logrado encerrar al ladrón.
Mientras la mujer se apresuraba para acudir al lugar y llamaba al 911, el adolescente envió un mensaje al grupo de Whatsapp del barrio advirtiendo de lo sucedido. Un vecino policía se acercó hasta la casa, habló con el menor y aprehendió al delincuente.
En el caso intervino el fiscal Omar De Pedro, que ordenó la detención de Fabricio Gómez Ponce, le atribuyó el delito de "tentativa de robo calificado por el uso de arma" y solicitó que permaneciera privado de su libertad. La cautelar se discutió el martes 15 de febrero ante la jueza Susana Luna.
En la audiencia, el fiscal destacó la "sangre fría" con la que actuó el menor y se refirió a la existencia de riesgos procesales. El chico acudió a tribunales y declaró, manifestando su miedo y preocupación porque el imputado conoce dónde vive. A pesar de las medidas alternativas propuestas por el defensor público Sebastián Amadeo, la jueza ordenó la prisión preventiva sin plazos para Gómez.





















