Gustavo Surt, locutor
Cada 13 de febrero se recuerda el Día Mundial de la Radio. En ese marco buscamos hablar de lo que genera este medio de comunicación en los pueblos del interior. Gustavo Surt es un referente de la radiofonía de todo Entre Ríos. En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS recordó los tiempos de radio con mensajes de oyentes por cartas, corresponsales por teléfono público y transmisiones donde el vecino tenía un papel preponderante.
Lucía Torres
redaccion-er@miradorprovincial.com
Gustavo Surt es locutor desde el año 1983; previamente escribía libretos para Radio Municipal de Capital Federal. Inició su labor en radio por la noche, en tiempos cuando no había cable, entonces la mayoría de la gente se reunía a escuchar la radio. Los tiempos en el Chajarí de hace 39 años eran diferentes y la tecnología también, pero el factor común era la radio, esa que se encendió un día y no se apagó más.
Sobre la importancia de las emisoras Surt reconoció que para escuchar música hay otros dispositivos, “pero creo que la mayoría de los oyentes busca otra cosa, de la radio esperan que haya una persona del otro lado, que se genere un ida y vuelta, poder plantear una inquietud, sentirse parte”.
Hace varias décadas ese contacto se hacía a través del teléfono fijo y las cartas desde distintas partes del país; ahora es con mensajes de texto y whatsapp.
De esta confianza y relación que se genera contó que con oyentes “nos tratamos de ‘che’… porque toda la vida nos hicieron saber que nos escuchaban, aunque nunca nos vimos personalmente. Antes nos llamaban, ahora nos mandan fotos por whatsapp trabajando en el campo, con el mate y como dicen ellos, la ‘speaker’, por la radio portátil”.
Pero no todo fue tan fácil. De los inicios de la radiofonía local en Chajarí contó que tenían la difícil labor de imponer la radio en la región, “estaba LT 15 de Concordia, las radios de la República Oriental del Uruguay que eran muy escuchadas, y la de Paso de los Libres, entonces había que hacer que la gente nos escuchara, por eso tomamos la determinación de salir todos los domingos a lugares de la región. Se consiguieron cosas muy lindas, como en la Escuela N° 640 de Mocoretá, se consiguió un subsidio por primera vez en su historia y hasta la visita de un ministro”.
Esta presencia en toda la zona hizo que se conviertan los locutores en voces conocidas. Al respecto dijo que hasta en la actualidad le sucede que lo reconozcan por la voz en lugares inusitados, como estaciones de servicio, o incluso sobre el escenario por su rol de músico, “me escuchan y me dicen ‘sos Gustavo Surt el de Radio Chajarí, ¡es la misma voz!’, es algo muy lindo que nos regala la radio”, reflexionó.
A su vez contó que en una transmisión en Federación, mientras estaban saliendo al aire, con equipos bastante rudimentarios que levantaron mucha temperatura “comenzamos a pedir que nos traigan ventiladores, a tal punto que minutos después debimos pedir que dejaran de traernos porque todo el pueblo se acercaba con ventiladores y teníamos la sala llena”, recordó.
Testigos de la historia
Entre los episodios que marcaron su historia en la radio menciona transmisiones “pintorescas” como las coberturas de procesiones religiosas, y la transmisión de un partido final de bochas. Pero lo que puso en relieve la importancia informativa y social de contar con un radio local fue la cobertura de la entrada de los carapintadas en Monte Caseros, (Corrientes) en el año 1988. “Cuando comenzaron a llegar los medios nacionales no podían creer que nosotros ya estábamos tratando el tema con gente en el lugar”. También cuando se denunció que una guarnición del Ejército tomaría Chajarí, y era cierto, nosotros estábamos cuando salían los tanques, “y todos los colegas de la provincia y del país tomaron y no cuestionaban lo que decía Radio Chajarí, eso es fundamental”.
Entre sus programas mencionó “Inquietudes”, que hoy está en su formato en televisión. “Éramos cuatro o cinco locutores en el estudio, además un corresponsal en la AFA, en el Congreso de la Nación, en Paraná, y en todas las ciudades de la región, un trabajo en equipo impecable con los compañeros del programa y con los otros locutores”.
Siempre vigente
Surt finalmente remarca que la radio no va a desaparecer, “aunque aparecieron nuevos medios, la radio no desapareció porque ofrece algo totalmente distinto, es otra cosa. Lo que pasa en un pueblo te lo pinta la radio en un ratito, si querés conocer la idiosincrasia de una comunidad, escuchá la radio”.
Y reiteró que “la estrella es la radio, no los locutores que pasamos por ahí. Uno se puede ir, como varios pasaron, y la radio sigue. Porque tiene magia, porque se cuentan cosas y es la compañía de miles de personas, te hacen parte de su familia, eso genera la radio”.
“La radio va a seguir siempre vigente, el que se tiene que adaptar es el locutor. Gracias a internet llegamos a lugares no imaginados, eso es una responsabilidad inmensa, y la manera de hacer radio debe ser diferente, siendo parte de esa magia, que se transforma, pero no desaparece”.




















