Concordia
Tras casi dos años de cierre a la circulación vehicular en el Parque San Carlos pusieron a consideración de los ciudadanos lo que debían hacer de ahora en más. La opción que ganó será tenida en cuenta y convertida en ordenanza.
Belén Fedullo
redaccion-er@miradorprovincial.com
A mediados de diciembre de 2021 la Municipalidad de Concordia dio a conocer una consulta popular en sus redes sociales. En su página web había una votación para definir un tema que causaba discusiones en la sociedad.
El Parque San Carlos es reconocido por ser una de las reservas naturales más grandes de la costa del Uruguay. Además de su rica historia, que incluye el paso de Antoine de Saint Exupéry por la ciudad, es un “pulmón” de Concordia y la zona.
Cuando comenzó la pandemia no hubo circulación de vehículos en el lugar por las restricciones. Cuando flexibilizaron las medidas, las autoridades decidieron sostener el cierre, ya que por la falta de presencia habían vuelto a verse especies de la flora y fauna autóctona que ya se creían extintas.
Para que los ciudadanos voten pusieron 3 opciones. La primera era la de sostener el cierre, pero dejar ingresar vehículos de personas con problemas de movilidad; la segunda, permitir la circulación administrada de vehículos; y la tercera, que haya circulación irrestricta en el lugar.
Tras un mes de encuesta, entre los 21 mil votos que hubo sacó mayor porcentaje la primera opción. Ahora al resultado deben darle un marco formal, por lo que lo que el Concejo Deliberante hará un proyecto y todo seguirá como estaba hasta el momento.
En busca de lo mejor
Paulo Tisocco es el director del Parque San Carlos y contó a Mirador Entre Ríos cómo surgió la iniciativa de hacer una consulta popular para definir el futuro de la circulación. “Cuando asumí, a mediados de 2021, ya estaba la restricción a la circulación de vehículos dentro del parque, y se había implementado durante la primera cuarentena por el coronavirus, en el 2020. Al principió causó mucha controversia esta cuestión, pero poco tiempo después, a medida que pasaron los meses, vimos cuán positivo fue el cerramiento, en cuanto a la recuperación de la flora y la fauna silvestre autóctona del lugar. Empezamos a ver apariciones de virachos, carpinchos, zorritos y aves que antes no se veían porque el ruido los espantaba”.
Lo que fue una medida por la cuarentena, resultó más beneficioso de lo que pensaban. “Mucha gente que va al parque nos empezó a pedir que conserváramos esta medida, pero otros querían que se retrotrajera a lo anterior. Nunca todos van a estar conformes, pero buscamos lo mejor y nos dimos cuenta que había muchas cosas a favor al cerrar el paso vehicular, no solo lo de la flora y fauna, sino también que no había robos, destrozos, o accidentes que tuviéramos que lamentar”.
El parque fue territorio abandonado por muchos años. Fue víctima de incendios intencionales y vandalización, pero según Tisocco “todo esto paró desde que hay un control sobre el lugar”.
“Mucha gente se quejaba porque tenía problemas de movilidad o discapacidades, pero después supieron que las personas ancianas o con problemas motrices tienen la chance de ingresar con su vehículo, no hay problema, lo que nosotros quisimos siempre fue reducir la circulación que había, que era de unos 2500 autos por fin de semana. Eso causaba muchos problemas, desde el impacto ambiental hasta algún que otro accidente”, contó el director.
La consulta que hicieron desde el municipio tuvo 3 respuestas posibles, que, según el director del parque, “significaron una síntesis de lo que notamos nosotros que podía ser bueno, tanto como lo que nos demandaban algunas personas que van a disfrutar del lugar”.
Anteriormente, desde la municipalidad habían lanzado otra encuesta ciudadana, en ese caso para definir el futuro de un predio techado llamado “Hostal del Río” que funcionaba como boliche dentro del parque. Ambientalistas habían propuesto como opción que allí hubiera un centro de interpretación ambiental, opción que ganó, pero la idea nunca se llevó a cabo. Sobre la posibilidad de que suceda lo mismo, Tisocco mencionó: “Esto fue una encuesta de opinión para saber hacia donde la gente desea que se legisle sobre el parque San Calos. Creo que es importante, si pedimos opinión, que respetemos la voluntad popular, y luego se le agregará la parte formal de la legislación así que se dará relevancia a la voluntad popular. Posteriormente vendrá lo que se llama el plan de manejo del lugar, en el que habrá asesores especialistas, tanto profesionales como instituciones, que harán aportes. Queremos marcar el respeto sobre la importancia ambiental que tiene nuestro espacio que tan valioso es, más allá de la rica historia que es explotada con los turistas.”.
Luego de los años de abandono de los que habla Tisocco, hay una conjunción entre la parte pública, privados y ONGs que quieren pensar en un parque que signifique realmente un “pulmón” para la ciudad, y en el que se tomen los recaudos necesarios para la preservación.
“Tenemos una ordenanza de cuidado que rige desde el año 1995, pero a eso hay que cambiarlo porque claramente en más de 25 años hubo cambios en la sociedad y el ambiente. Las concepciones que hay ahora son otras y por eso estamos trabajando muy fuerte. El guardaparques, Marcelo Cortiana, hace un trabajo muy importante, junto con él hay mucha gente que ofrece su colaboración y quiere sumarse para hacer una mesa de gestión del parque para pensar en el espacio que queremos de acá a 50 ó 100 años”.
De acuerdo, pero con una propuesta distinta
Tras la votación de los ciudadanos, el proyecto pasa a manos de los Concejales, quienes deberán definir el futuro del parque. Magdalena Reta de Urquiza es concejal de Juntos por el Cambio y, tras la difusión del resultado, contó cuál es su idea.
“Celebro que la gente se haya sumado a votar para definir el futuro de un espacio tan importante como lo es San Carlos, y nos pone contentos que tanta gente haya participado”, dijo.
La edil comentó que, además de entrar en los detalles de la consulta ciudadana, su espacio había presentado otro proyecto. “A mediados de julio propusimos, desde nuestra bancada, un proyecto más abarcativo. Pensábamos en un permiso de circulación para motos y bicicletas en un espacio que uniera el parque San Carlos, el Naranjal de Pereda y el museo del agua, que están juntos dentro de esa zona. Creemos que es mejor pensar en algo que vaya más allá de la circulación o no de vehículos, y que nos haga conocer mejor nuestros lugares y valorar su historia”, mencionó.
Por ahora esperan que el proyecto que surgió de la votación ciudadana incluya su propuesta, y en medio de una crisis ambiental generalizada ya piensan en ir por la misma senda con otros espacios que necesitan intervención para conservar la casa común.




















