Historia de vida
El reconocido entrenador Fernando Hairala, corredor de tres Ironman, triatlones y duatlones, decidió parar por un año las actividades habituales debido a un accidente en bicicleta donde se replanteó su forma de llevar la vida. Comenzó a sus 50 años a vivir de otra manera, sin tantas limitaciones, valorando el tiempo y los buenos momentos.
INÉS HADDAD
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Fernando toda su vida se dedicó a entrenar, a tener una vida saludable a crear buenos deportistas y hace un tiempo debido a un accidente que lo mantuvo internado por tres meses que para él fueron eternos, con cirugías de por medio, decidió cambiar su manera de vivir, sin seguir estereotipos, donde el único que impulsa su rumbo es Dios y lo que él le manifiesta día a día. En esta nota nos cuenta su vida y la decisión de vivir con lo justo y necesario.
-¿Cómo inicia tu carrera en el círculo del entrenamiento físico y deportivo?
-A los 15 años decido aprender sobre la buena alimentación, empiezo a ir al gimnasio, aquellos que estaban de moda en el momento. En el Casa D´Italia hice el curso de Aeróbica y antes de terminar ya estaba dando clases, era muy bueno. Al tiempo me otorgaron las cátedras en tarima. Me gusta mucho enseñar, las primeras modalidades fueron Aeróbica, Step y Localizada. También di clases de Body Combat, Body Attack, todos tienen diferentes técnicas, Body Jump, Body Step y RPM. Todas mediante capacitaciones que hice en Buenos Aires con grandes entrenadores.
-Corriste maratones, duatlones, triatlones y el primer paranaense en corfrer el majestuoso Ironman. ¿Cómo fue la experiencia de esa carrera que para algunos es difícil de lograr?
-Para correr el Ironman tenés que estar muy bien entrenado física y mentalmente, algunas personas les cuesta años lograr esa carrera. Corrí tres veces en Brasil y es un estado desgastante mediante la carrera, tiene un límite de 17 horas máximo donde tenés tres pruebas: 3,86 kilómetros de natación, 180 kilómetros de ciclismo y 42,2 kilómetros de carrera a pie. No es para cualquiera, tenés que lograr estar con buen estado para correr y llegar a terminarla.
-Actualmente debido a tu accidente decidiste cambiar de estilo de vida. ¿Qué es lo nuevo o que dejaste de lado?
-Decidí dejar de poner primero el dinero y poner mi salud ante todo, ser menos exigente a la hora de las preocupaciones, empecé a tomarme con más tranquilidad todo lo que ocurre en el día a día. Laboralmente estoy muy quieto, con pocas actividades queriendo implementar el Stand Up Paddle y la Danza Espiritual.
-¿Cómo es el mecanismo de la Danza Espiritual?
-Se trata de una modalidad de baile donde dejas que tu cuerpo se exprese, bailas a través de la música, hace mucho lo llevo adentro. Considero que la gente necesita expresarse y esta es una linda manera de liberar lo que tenemos atrapado adentro. También es conocida como Bio Danza, es un instrumento de la mente y se lo puede demostrar a través de movimientos corporales que salen de adentro.
-¿Cómo llevas tu vida viviendo con lo justo y necesario?
-Creo que me saque un peso de encima, estar pensando en tantas comodidades cuando necesitamos lo básico comenzamos a vivir más libremente. Hace unos días arreglé con un chico ayudarlo un año con su entrenamiento a cambio de un remo de carbono. Estoy queriendo llevar mi vida a otro punto donde el intercambio sea por algo que a los dos nos sirva y no sea justamente un billete.
-¿Crees que tu accidente a pesar de que la pasaste mal fue positivo para llegar a tu vida actual?
-Claramente sí, creo que nunca llegué a ponerme mal a pesar de todas las cirugías que me hicieron. Es más, aumenté 15 kilos por comer demasiado, estaba en un ritmo de ansiedad. Pero ni bien me recuperé los bajé en un mes. Siempre digo que hay que tener la decisión y podemos lograr lo que queremos. No hay que poner excusas y quererlo con el corazón.




















