Historias
Javier Ferreyra, además de hincha fanático de Patronato, es portero de la institución. En 2017 comenzó a retratar los pasos de diferentes simpatizantes o personas que querían conocer el Estadio Presbítero Bartolomé Grella. Allí se guardan firmas de personas de la provincia, el país y hasta México.
Gabriel Obelar
redacción-er@miradorprovincial.com
Para muchas personas, llegar de paseo o visita a una determinada ciudad y toparse con tribunas de una cancha de fútbol, pareciera ser una cita obligada con la historia de la ciudad. Existen personas que se dedican a conocer clubes del mundo, aunque sus pasos son de manera incógnita, salvo que se lleve un registro en redes sociales o escritos.
Desde el 2017 en adelante, con Patronato en Primera División, muchos simpatizantes o personas en general, han pasado a conocer el Estadio Presbítero Bartolomé Grella, saber cómo es el club, que tan grande es la cancha, entre otras cuestiones, como conocer cuál fue el arco donde Sebastián Bértoli atajó el histórico penal que le permitió el ascenso a Patrón.
Para que sus visitas no queden en vano, para generar un archivo personal, pero quedarse con el recuerdo de aquellos que llegaron desde lejos o desde tan cerca a conocer a su club, su segunda casa, Javier Ferreyra, portero de la entidad Santa, creó un registro de los pasos por Grella en un viejo Libro de Actas, que lleva a todos lados, abrazado junto con su termo y mate, como cuál tesoro que jamás se perderá.
“Esto arrancó en 2017, porque después del ascenso, en 2016 vi mucha gente que quería conocer el club, la cancha. Pedí material en el club, aunque no tuve demasiadas respuestas, además porque a veces, con tal de enseñarles a las personas la cancha o el club, quedaba sola la portería”, le confesó ‘El Javi’, como lo conocen todas las personas que día a día asisten a Patronato a Mirador Entre Ríos.
“Después de eso, comencé a buscar un libro y, mi señora, encontró uno de actas que para mí es oro, un tesoro que lo llevo a todos lados, porque también refleja mi vida en este club. Hace 8 años que prácticamente estoy 8 horas todos los días, un tercio de mi día está acá y viví momentos hermosos”, confesó el Portero de la entidad.
El inicio
En 2017, ya con su libro de actas, ahora un registro único, Javi comenzó a retratar a todos aquellos que llegaron desde diferentes lugares de Argentina y del Mundo, a conocer la cancha de Patrón.
“Llegó gente que quería conocer el club, porque lo ven por la tele, algunos que son hinchas de otros lados y no habían tenido la chance de pasar por el Estadio”, indicó y confesó: “Al club lo catalogan como humilde, de buena atención, cálido, que es lo que a mí me manifiestan. Y, por esas cosas, fui armando este libro que se complicó en algunos casos porque había mucha gente en portería y alguno se me escapó, pero en tres años tengo más de 250 visitas que están retractadas en este tesoro, pueden ser más, porque algunos no quisieron poner de donde eran”.
Sobre los visitantes, recordó: “Vinieron escuelas, escuelitas de fútbol, gente que era socia cuando estaba el Padre Grella, historias que están escritas y otras que me cuentan en la portería”.
Provincial, nacional, internacional
El Libro de Javier, ya recorrió, desde escritos con birome y firmas de quiénes dejaron su narración, todo el país, toda la provincia y hasta recolectó historias que llegaron desde afuera de Argentina.
“Están las 23 provincias, más la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; me falta alguien de Malvinas, que es uno de mis sueños, que alguien de las Islas visite el Estadio o el club y quede en el libro”, expresó con una sonrisa, esperando llegar a cumplir dicho sueño.
“De Entre Ríos tengo todos los Departamentos, de Juntas de Gobierno que conozco de todos lados. Mucha gente, también, cumpliéndoles el sueño a sus hijos, de conocer una cancha de Primera como ellos dicen, ver el césped que les llama mucho la atención y cuando está pintado”.
Sin quedarse solo en ello, sacó pecho de una forma divertida, al hablar de personas de otros países, que dejaron su escrito en su registro: “También tengo Internacionales”, lanzó y contó: “Como el que llegó desde México, que debe ser uno de los más lejos que están registrados, también vino uno de Brasil, de San Pablo, que recorría Estadios de Fútbol y pasó a conocer el nuestro. También vino gente de Costa Rica, Uruguay, Paraguay, todos están guardados con su firma acá (señala una página abierta de su libro)”.
En la continuidad de su relato, señaló: “Cuando salen, agradecen del bueno trato de todo el personal, les gusta cómo está el club. Lo que más llama la atención es el césped. A veces te piden prendas para sacarse fotos y le presté mi campera. Gente también que se encariña, que lo siguen desde hace un tiempo cómo algunos hinchas mendocinos y de La Pampa, que me llamó mucho la atención porque vino bastante gente”.
Historias
No solo es comentar de donde llegas y dejar una firma o escrito en el libro, sino que también existen historias o curiosidades, como lo son el caso de ciudades o pueblos, que han quedado registrados en el libro.
“El lugar que más me llamó la atención fue Santa Eufemia”, indicó Ferreyra. “Es una ciudad que está a 250 kilómetros de la capital, con 2mil habitantes. Después, otra Ciudad de Salta que tenía mil habitantes, un pueblo bien del Norte de Salta. Hay muchos lugares raros que para saber de dónde son tenes que investigar”.
Por otra parte, tuvo momentos de emoción personal y conjunta con los visitantes: “Lo que más me llamó la atención es ver gente llorar, algunos casos es la gente que se fue muy chica de Paraná, cuando Patronato no tenía tribuna y hoy ven el Estadio así, se emocionan y se refleja en el libro. Después, una señora se emocionó, estaba tan entusiasmada que su pie quedó en un desagüe y tuvimos que atenderla con los kinesiólogos”, contó y recordó: “En los comienzos, la gente que venía, en el 2016 antes del libro, quería ver cuál era el arco donde (Sebastián) Bértoli atajó los penales, esa era constante”.
El último escrito e historia, que por ahora se ve reflejada en su Libro de Actas, también es particular: “No necesito mirarlo al libro porque me acuerdo que era un chico de Crespo, que según la mamá la volvió loca porque quería conocer el Estadio. El chico es arquero y quería conocer un arco profesional, como eran sus dimensiones. Lo dejé pasar y los cancheros también le permitieron pasar y salió feliz, contento y lo dejó escrito. Soñaba con atajar ahí”.
¿Metas?
Al ser consultado sobre donde pretendía llegar con este libro/registro, fue sincero: “Esto es mío, es lo que me voy a llevar del club, es mi conexión con el resto de las personas, de quedarme con esos lindos recuerdos de la gente que viene a conocer el club, si bien no le podemos dar nada todavía, se llevan lo mejor de nuestra parte”.
Y cerró: “No quiero llegar a ningún lado, es para mí, un recuerdo de las horas vividas acá adentro, de tener el recuerdo en mi casa y algún día contarle y mostrarle a mi nieta, hincha de Patronato, las cosas lindas que dicen del club, del abuelo, algo que me llenan de orgulloso. A Patrón lo quiero, es mi casa, la pandemia me alejó un poco, pero seguimos estando y tratando de seguir registrando pasos y visitas”.




















