Los conquistadores
La Biblioteca Popular Caminantes llevó adelante la Feria “Tramando Historias, lecturas en comunidad” en el predio de la Fiesta de la Bailanta, en Los Conquistadores, departamento Federación. Hubo intervenciones artísticas y del espacio público guiadas, talleres de formación y mucha lectura.
Guillermina Ferraris
redaccion-er@miradorprovincial.com
La Biblioteca Popular Caminantes —en colaboración con el Municipio de Los Conquistadores, la Secretaría de Cultura de Entre Ríos, el Ministerio de Cultura Nacional, la Conabip y la Biblioteca Popular del Saber— llevaron adelante la innovadora feria “Tramando Historias, lecturas en comunidad”, con la que propusieron modos distintos de abordar lecturas, mezcladas con juegos, montando de esta forma una gran feria de atracciones.
Ocurrió los días viernes 1 y sábado 2 de octubre, en el predio “La Bailanta” de la localidad de Los Conquistadores y tuvo como principales actores involucrados a los vecinos y sobre todo a las infancias que habitan esa ciudad. El objetivo fue privilegiar las acciones de trabajo colectivo, con formatos libres y de propuestas orientadas por mediadores de lecturas. Se cumplió a la perfección gracias a la gran receptividad que hubo por parte de los asistentes, quienes se apropiaron del espacio y la propuesta.
Actividades
El viernes se dio el acto de apertura, del que participó el coro municipal de Los Conquistadores. Ese día constó de actividades orientadas a propiciar una biblioteca abierta, donde las infancias armaron sus espacios de lectura, ocupando el predio y apropiándose de los libros disponibles.
En cuanto a los Talleres de formación y narración oral que se brindaron ese día, estuvieron a cargo por un lado del grupo de narración Senti-Parlantes: de palabras y sentires; y, por otro lado, a cargo del taller Toda persona es poeta. Ambos estuvieron destinados a todo público. Allí se propuso una producción de textos literarios a partir de poemas. El de infancias fue al aire libre con una pizarra donde ellos podían escribir lo mismo que se escribió en conjunto o ir creando otras historias.
También se montó el Bibliomóvil, con su biblioteca abierta, para que las infancias puedan buscar sus propios libros, algo que según cuentan desde la organización de la feria, funcionó muy bien. “Algunos se hicieron sus casitas para leer, con materiales que había en el espacio, también había un niño que le leía al resto. Otros se fueron a las hamacas a leer en grupo, y otros armaron con banquitos y más libros una torre simulando su propia biblioteca”, contó Melanie Dubini, integrante de la Biblioteca Caminantes.
Creatividad
El sábado también estuvo la biblioteca abierta y además hubo intervenciones artísticas guiadas y otros talleres. El cadáver exquisito de globos se hizo en una parte del espacio abierto que fue destinada para que cada persona que así lo desee pueda ir dejando una palabra, una oración, una parte de una historia para ir creando una historia en conjunto de forma colaborativa y en comunidad.
Otra actividad propuesta ese día fue “Relato con olores”, que consistió en tomar saquitos con distintos olores para que las personas sientan el aroma con los ojos cerrados. El objetivo era que escriban una frase o un relato que les haga recordar el olor que sintieron y eso se pegaba en un stand o se lo podían llevar de recuerdo.
Una de las intervenciones guiadas que tuvo más repercusión el sábado fue la de construcción de títeres, un espacio para que sobre todo las infancias aprendan a construir su propio títere, aportando su impronta y dándole su forma libremente. Había tres teatrillos, para que puedan contar las historias que armaron con sus propios títeres, dando lugar a una pequeña obra de títeres que montaban entre ellos mismos.
Por otro lado, se llevó a cabo un taller de construcción de libro objeto, donde las infancias fueron construyendo un libro personal, contando sus propias historias. En él podían pegar imágenes y construir distintas cosas, podían construir objetos con distintas frases y materiales. Contó con la participación masiva de niños y adultos.
La actividad más innovadora fue la Oficina de los miedos: una intervención guiada con la que se invitaba a la gente a acercarse y escribir de forma anónima con una máquina de escribir, los miedos que cada quien tiene. La idea fue darles una importancia que normalmente no tienen, para que no queden guardados. Por el contrario, se buscaba exhibirlos de forma anónima.
En cuanto a la temática de soberanía alimentaria, se dictó el taller “Uno es lo que come, cómo lo come y con quien lo come”, donde participaron personas de todos los rangos etarios, inclusive infancias que se quedaron con una escucha muy atenta. “Se dio una interacción muy linda, con juegos, intercambio de opiniones, lecturas, pruebas de comida, dinámicas activas. Fue algo muy didáctico y logramos que participen las infancias”, aportó Dubini desde la organización de la feria.
El sábado también participó la Editorial de la Universidad Nacional de Entre Ríos (Eduner) presentando el libro “Excursiones escolares”. Además, se donaron libros en las escuelas locales y a la biblioteca popular Del Saber, de Los Conquistadores. Por último, se dio el taller “Usamos los 5 sentidos” donde se invitó a la gente a participar e involucrarse a partir de material audiovisual, y dinámicas incluido el juego y el uso de los sentidos.
En términos de balance general, desde la Caminantes comentaron que “la gente del lugar tuvo muy buena recepción, se involucró en el lugar, se sumó a las actividades y hubo muchas infancias participando e interviniendo en los talleres”.
Inclusión territorial
Para llevar adelante esta actividad se eligió el norte de la provincia, entendiendo que generalmente suele estar excluido de la mayoría de los circuitos culturales. “Consideramos importante contribuir a darle sostenibilidad a este tipo de propuestas, por lo cual formaremos un equipo de trabajo local para el armado de la feria y ofreceremos instancias de formación para mediadores de lecturas”, explicó Facundo Silva, integrante de la Biblioteca Caminantes y miembro de la organización de la feria, en diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS.




















