Federal A
Sergio Chitero se hizo cargo de Defensores de Pronunciamiento hoy en zona de clasificación para acceder a la B Nacional. En su primera experiencia como DT, el paranaense analiza su equipo y cómo logró que sus dirigidos interpreten sus conceptos. De las imitaciones a Mariano Closs, la foto con Marcelo Gallardo y sus ilusiones como entrenador.
Ezequiel Re
redaccion-er@miradorprovincial.com
Fue noticia por sus goles, que desparramó en varios equipos. Jugó en Patronato y Atlético Paraná, entre otros. En cada plantel se destacó por su profesionalismo, pero también su buena onda. Más de una vez alegraba vestuarios con algunas imitaciones, por ejemplo, la del relator Mariano Closs. Y ahora también es noticia. Con 38 años Sergio Chitero se calzó el buzo de técnico y está llevando a Defensores de Pronunciamiento a la clasificación, desde el Federal A, por un lugar a la B Nacional.
El pueblo de 1300 habitantes ubicado en el Departamento Uruguay, también fue noticia porque en febrero enfrentó a River Plate por Copa Argentina, en el que debutó el propio Chitero como DT.
Ante rivales más poderosos en lo económico e infraestructura, y con técnicos acaso de mayor experiencia. Pero Depro no se detiene. Le quedan tres partidos para cerrar el pasaje (hoy enfrenta a Juventud de Gualeguaychú). Un técnico nuevo, una localidad pequeña y un plantel semiprofesional. ¿Cuál es la receta? Aquí la explica el ex delantero. Y sí. “Es un buen momento”, tal cuál diría Closs.
– ¿Cuándo te retiraste como jugador?
-En 2019, jugué en Atlético Paraná el Federal A y luego unos meses en Seguí FC (Paraná Campaña). Ya en 2017 había hecho el curso de técnico con Marcelino Díaz y Gustavo Fradkin.
-Aún jugando, la idea ya era dirigir.
-Tenía la intención de dedicarme a esto. Jugando en Atlético Paraná el Federal A, colaboré con el femenino de Deportivo Colonia Avellaneda. Esa fue mi primera experiencia como entrenador.
– ¿Te sorprendió el llamado de Depro?
-Sabía que en algún momento me iban a llamar. Mi idea era dirigirlos, lo presentía y se dio. Aparte de tener ganas, me había preparado. Mi vínculo es hasta diciembre y después se verá.
-Y debutas contra River por Copa Argentina ni más ni menos.
-Eso fue tremendo, impensado. Prácticamente que dejé de jugar en el profesionalismo y pasé a dirigir contra River que venía de ser campeón de América. Son esas oportunidades que solamente el fútbol te da.
-Hubo foto con el DT Millonario Marcelo Gallardo. ¿También charlaste?
-Charlamos un rato. Rescato su simpleza. Habló con nosotros (cuerpo técnico) y con todos los jugadores. Muy agradecido por eso. Con él charlamos cuestiones futbolísticas. Me identifico con su estilo que es simple y dinámico. Uno querría compenetrarse más y conocer como trabaja en el día a día, más allá de la distancia territorial. Gallardo es un ejemplo a seguir, también otros como Hernán Crespo. Hay grandes entrenadores argentinos.
-Hoy Depro está en zona de clasificación. Por dónde pasan los argumentos.
-Es trabajo y predisposición por seguir mejorando. Con la mayoría de ellos jugué el Federal A en 2017. Sabía que eran capaces. No fue fácil volcar la idea futbolística, pero se contagiaron rápido por la capacidad que tienen ellos. Trabajamos la parte mental, porque son tan humildes y sencillos que muchas veces no creen hasta adonde pueden llegar. Es trabajar y ponerse bien a punto. Lo vienen haciendo muy bien. Hubo altos y bajos, pero están a la altura de cualquiera. Y pueden dar más.
-Y cómo es esa relación, fueron compañeros y ahora sos el técnico de ellos.
-El vestuario lo manejan ellos, es de ellos y tienen su manera de ser. Trato de que no pierdan esa gracia de disfrutar del entrenamiento, en un clima muy distendido. Nos reímos, pero trabajamos con una adrenalina alta. Queremos que haya un buen ambiente. Lógico, con la distancia y respeto entre técnico y jugador. Son muy respetuosos en eso.
-El plantel reúne jugadores que trabajan también en otros rubros. ¿Cómo logras ensamblar y que lleguen todos bien al partido en lo físico?
-Todo eso lo ponemos en la balanza. Es difícil, pero lo trabajamos. Todo lo incorporamos y vamos leyendo. Si en el otro trabajo están parados, sentados o si hacen trabajo de fuerza. Tratamos de hacer una tarea lo más profesional posible, entendiendo la realidad de cada jugador, sabiendo su situación económica y que en su vida suman otro trabajo. Buscamos la forma de contar un plantel cada vez más profesional. Si nos quedamos el año que viene, queremos sumar entrenamientos matutinos, por ejemplo.
-Ahora incentivados por estar cerca de clasificar.
-Depende de ellos. Como les digo, esto no es por plata, es por la gloria y el prestigio de ir por más. Y eso es lo que abre otras puertas.
-Una clasificación también te abriría puertas como entrenador.
-Estoy tranquilo, disfruto mucho el momento, lástima no poder disfrutar esto con la familia (radicada en Paraná), y soltar esa alegría del día a día acá. Pero si estamos acá, en la posición que nos encontramos en el torneo es porque algo le hemos demostrado a los muchachos. Es todo convencimiento.
-Sos paranaense pero pocos entrenadores de la capital entrerriana pudieron dirigir en el profesionalismo en su ciudad. ¿Es una meta?
-Recién arranco, sueño con dirigir a un equipo de la capital, sería mentir decir que no, pero todo llega en su momento. Ahora disfruto mi presente en el Depro. Pero al igual que en mi época de jugador, soy de enfrentar las situaciones para dirigir si tengo que saltar etapas. Principalmente porque estoy preparado.
-Depro se ha constituido en un equipo ordenado, batallador en el ascenso. ¿Qué tiene el dirigente del club para lograr esa regularidad?
-Son grandes personas que trabajan a pulmón. Además, el dirigente del Depro sabe dónde está y adónde va, no se marea y eso los hace únicos. Entienden muy bien la situación, como es este deporte, la dinámica del fútbol. Son conscientes que tienen un límite y tratan de respetarlo. Es meritorio lo que hacen. Cumplen con todas sus obligaciones, como los contratos incluso en tiempos de Covid. Eso habla de la persona y el compromiso. Por eso los resultados llegan. Habla de la seriedad de ellos.
– ¿Cómo será el partido con Juventud de Gualeguaychú esta tarde?
-Duro como todos. Sabemos como van a plantear el partido. Nosotros encontramos el equilibrio, tenemos nuestras armas, venimos bien de la cabeza, mejoramos física y futbolísticamente.
– ¿Seguís imitando a Mariano Closs?
-Ahora menos (risas). Estoy metido como entrenador y en seguir creciendo. Disfrutando como siempre hice, pero dejando todo como profesional. Antes como jugador, ahora como técnico.
El cuerpo técnico
A Chitero lo acompañan en el cuerpo técnico: Lucas Trovalesi (ayudante de campo, trabajó en Ecuador en el Olmedo con Roque Alfaro), Lisandro Alba (preparador físico) y Patricio Kurvosier (kinesiólogo).




















