Lo nuevo de Martín Sosa
Diego Montejo redaccion@miradoprovincial.com
El compositor, arreglador coral y cantante santafesino Martín Sosa presentó de forma virtual su más reciente trabajo: "Vocales Argentinas", donde pone en juego la técnica del canto a capella, utilizando recursos actuales y navegando por un repertorio abierto, donde los arreglos emulan a la tradición de los conjuntos vocales históricos argentinos en juego de voces que empastan a la perfección, y donde Sosa arriesga juntar diversos cantantes solistas, con ocho canciones de raíz folklórica de las que participan, entre otros, el Grupo Vocal 2 a 4 y los trovadores rosarinos Jorge Fandermole y Rubén Goldín.
Reflexionando sobre este trabajo, puede decirse que la música es parte de nuestras vidas y tiene un correlato social y por ello y a lo largo de la historia se impusieron diferentes formas de cantar, algunas reguladas por el mercado. En ese sentido, Sosa prefiere lo genuino antes que lo masivo, cantores y cantoras que arriesgan su caudal artístico logrando una conexión interna que luego se expande hacia afuera: esa luz milagrosa que alumbra el corazón del artista, supo decir Atahualpa Yupanqui
Sosa es un reconocido músico de nuestra provincia que atravesó varios proyectos con su carrera musical, es docente, integró el grupo El Espejo, con el que en 1993 publicó "Siglos de viento" y otros cuatro álbumes en solitario: "De viento y luz" (2000), "Voy" (2003), "De vicios y virtudes" (2006) y "Lo mejor de cada casa" (2013).
Vale rescatar que de este registro participan también Myriam Cubelos, Ana Robles, Analía Garcetti, Nilda Godoy, Ana Suñé, Mauro Bertotti, Silvia Calcagno, Sergio Chiconi, Mariano Rodríguez, Alejandro Molina, Grupo Vocal de 2 a 4, Patricia Gómez, Vilma Wagner, Octavio "Tato" Taján, Marcelo Stenta y Juancho Perone, un exquisito seleccionado de voces, cada uno de ellos con grandes recorridos en sus carreras solistas. Además, como dato interesante, el trabajo se hizo gracias al apoyo del Fondo Nacional de las Artes (FNA) que del mismo modo editará las partituras con los arreglos.
-¿Cómo lograste juntar todas estas voces en un contexto tan particular como lo es una pandemia?
-La idea del proyecto era hacerlo presencial, que en principio era escribir los arreglos y grabarlos para llegar a un master. La presencialidad fue corta porque comenzamos a trabajar a principios de 2020 y solo dos canciones pudieron grabarse en ese formato, el resto fue en modo pandemia, en confinamiento lo cual fue todo un desafío porque hubo que afinar la puntería porque no sólo apelé al talento de las cantoras y cantores que participan, también a sus ganas y afecto ya que cada uno tuvo que grabar sus partes desde sus casas para luego enviarme las tomas que luego edité y compaginé. No obstante, al perder la presencialidad, todo lo que eran ensayos e indicaciones lo vimos por teléfono, donde cada uno hizo muy bien lo que pudo.
-¿Entonces fue una tarea sumamente difícil, sobre todo para vos después a la hora de mezclar?
-La virtualidad no te permite cantar en simultáneo, hay una latencia que lo hace imposible, por eso es incomparable con lo que es un ensayo acústico. Este trabajo con todas estas situaciones fue un reto, como ir ciego ya que grabaron sólo con metrónomo, ni siquiera se usaron como base instrumentos armónicos. La realidad es que buscaba un efecto sorpresa, sentir como quedaban esas voces una vez que las uniera. También eso tuvo que ver con el criterio de selección de cada uno de los cantores y cantoras que participan del disco, busqué a quienes con un recorrido importante como solistas, pero que a su vez no estén habituados a cantar en ese formato, por eso a medida que terminaba los arreglos me fui imaginando la sonoridad y viendo qué canción encajaba para cada uno de los cantantes.
-¿Cómo fue el ejercicio de trasladar voces y sonidos de tu imaginación y pensamiento a la realidad?
-Cada nombre que me surgía yo sabía que me iba a resolver la cuestión interpretativa respecto al género que se abordaba. Cerraba los ojos y por el conocimiento que tengo de cada uno de los cantores y cantoras me imaginaba ese timbre, aparte de la gimnasia perceptiva de imaginarme cómo pegan algunas voces en determinadas frecuencias y ahí sé que esas voces van a rendir.
-¿Cómo te atraviesa este trabajo en el cual dejás de lado tu carrera solista para poner todo en un proyecto colectivo?
-Digo que es una travesura, un impasse de mi carrera como cantautor. Me hice un recreo y recuperé la pasión por la música vocal porque yo escuché muchos grupos vocales cuando era chico, mi viejo me hacía escuchar a Los Andariegos, Los Cantores del Quilla Huasi, El Grupo Vocal Argentino que es todo el repertorio folklórico que yo me conozco de memoria. Recupere esto y me divierte trabajar a voces, además como parte de esta travesura hice cantar a Marcelo Stenta y Juancho Perone que son músicos que suelen acompañar a cantantes y lo resolvieron muy bien.
-¿Cuál es tu sentimiento de búsqueda en este amor que sentir por los grupos vocales?
-En este trabajo traté que estuviesen todos los estilos representados en un abanico muy extenso, hay una emulación a esa época, por momentos hay dúos tradicionales, como también armonización y rearmonización, inclusive he citado algunos recursos que vienen de los grupos vocales de jazz, una influencia que vino desde Estados Unidos.
Lanzamiento
"Vocales argentinas", con sus ocho piezas ("Coplas malditas", de Mario Hugo Sosa; "Vidalero", de Juan Quintero; "Sólo luz", "El otro camino" y "La casi trunca", de Raúl Carnota; Lluvia de Ana Robles; "Amor cuyano", de Analía Garcetti; y "Hay secretos", de Ruth Hillar) tuvo su lanzamiento virtual a través del canal de YouTube del sello independiente Shagrada Medra, en el ciclo "La hora azul" donde permanecerá en línea y podrá ser visto y escuchado.




















