Eduardo Rajoy, locutor
Eduardo Rajoy es una marca registrada en cuanto a locución se refiere en la ciudad de La Paz. En MIRADOR ENTRE RÍOS repasamos junto a él parte de su vida frente a un micrófono.
Conrado Berón
redaccion-er@miradorprovincial.com
A fines de agosto de 2019, LT 40 Radio La Voz de La Paz, dejaba de emitir luego de cuatro décadas, siendo la única AM de la región y por sobre todas las cosas, un faro para aquellos que soñaban con ser periodistas o tener un programa radial.
Durante años y hasta la aparición de la TV y las radios de frecuencia modulada, fue la única manera de enterarse las noticias de la ciudad y del campo.
En 1973, ingresó a esa emisora un joven de 20 años, que tenía muchas ganas de trabajar. Serio, respetuoso y dueño de una voz tan gruesa como cálida, Eduardo Rajoy empezó a formar parte de esa radio sin saber que ese sería su “medio” de vida para siempre.
Locutor, conductor y animador de todo tipo de eventos, Eduardo pasó por todas las áreas. Desde sus comienzos en la operación técnica, en transmisiones deportivas de exteriores, hasta ser el locutor de los actos oficiales en la ciudad. En quizás su mejor momento, vino el inesperado despido que lo obligó a buscarse la vida de otra manera.
Siempre que alguien habla con él, se queda con un dejo de nostalgia por los tiempos pasados y una sensación de injusticia al ver que un profesional de ese calibre no tiene su espacio formal en los medios de una ciudad, en la que abundan comunicadores sin formación alguna.
Hoy se dedica a la publicidad callejera en un utilitario propio.
Hijo de un empleado de Vialidad y una ama de casa, esposo de Susana —su compañera de toda la vida y gran sostén—; padre de Carolina y abuelo de Rosario y Rafael —sus razones de vivir—, Eduardo dialogó con MIRADOR ENTRE RÍOS
Los comienzos
—¿Cómo arrancaste en la locución?
—En el año 1975, luego de dos años y algunos meses como operador, empecé a aprender locución.
—¿En qué momento te diste cuenta de que podía ser tu medio de vida?
—Cuando probé el gusto de ese bichito que llaman micrófono y de la mano de mi gran maestro: el gordo “Tony” Zárate, comencé a hacer locución comercial y algunas conducciones de espectáculos y radio. Y ya no pude dejar de hacerlo.
—¿Qué significó para vos LT 40?
—Para mí era todo. Antes de que saliera al aire ya comencé a familiarizarme con ella. Fui operador técnico de estudio y transmisiones de exteriores. Locutor comercial y conductor de programas.
—¿Cómo era hacer radio en tus comienzos?
—Fue difícil, te imaginás, LT 40 fue la primera radio de La Paz, pero tuvimos buenos maestros; recuerdo que con el “Negro” Pérez, que fue operador de la primera camada, viajamos a Paraná y en LT 14 vimos por primera vez un estudio de radio y una sala de operadores.
—¿Qué extrañás de la radio?
—Los amigos con los que compartís horas de trabajo, la amistad que nace de ese contacto diario con los oyentes.
Despido y después
—¿Cómo viviste los primeros días después del despido?
—Fue muy difícil; después de 27 años en LT 40 no podés creer que te digan “a partir de hoy prescindimos de sus servicios”.
—¿Cómo nació la idea de la publicidad callejera?
—En el año 2002, un amigo dueño de una tienda me alentó a que hiciera publicidad rodante, porque hacía años que nadie se dedicaba a eso. Así nació “Confluencia Sonido y Calle”.
—¿Te complicó mucho la pandemia en tu actual trabajo?
—Ya lo creo, estuve más de un año sin trabajar, recién hace un mes comencé nuevamente a rodar.
—¿Te sentís reconocido en La Paz?
—Por la gente mayor sí. Pero las nuevas generaciones no saben que soy locutor, ya que hace 21 años que no trabajo en forma permanente en radio. Salvo en forma esporádica como en el triatlón o el sorteo del bingo del club Independiente, en televisión.
—¿Qué sueños te quedan en la profesión?
—A esta altura, sólo poder disfrutar de programas y transmisiones con locutores y conductores amigos. Y por supuesto volver a conducir los tradicionales desfiles del 9 de Julio en La Paz.
—¿Trabajaste con muchos referentes? ¿A quiénes recordás con más afecto?
—Son muchos, pero mi recuerdo para el “Negro” Aquino, con él abrimos la transmisión el 8 de marzo de 1973, a las 6 de la mañana, primer día al aire comercialmente de LT 40 Radio La Voz de La Paz.
Juan Ramón Díaz, que también hacia publicidad callejera; José “Tony” Zárate, Selva Agout, “Pinky” Trinadori, “Lucho” Arlotti, Mario Schaller, Enrique “Turco” García, Narciso Cena, El “Negro” Romero, Juan Carlos y “Yuli” Malvasio. Y un gran recuerdo para los amigos Santiago Miguel Rinaldi, Roberto Romani y el “Negro” Lacoste, a nivel provincial.
Y finalmente, un recuerdo enorme al maestro Anselmo Marini, de Radio Mitre, con quien hice un curso en Cámara de Diputados de la Provincia, allá por los años 90.
Dolor
—¿Qué sentiste con el cierre de LT 40, en 2019?
—Fue una tristeza inmensa, nunca pensé que se iba a poder dar la posibilidad de que nos quedemos sin esa radio. Después de 40 largos años que dejen que ese medio se nos vaya es un dolor muy, pero muy grande.




















