Liga Profesional
El delantero de Patronato no solo es el que más duelos aéreos gana en la actual Liga Profesional, sino que en sus tiempos libres, despunta el vicio del dibujo, práctica que desde chico le gusta y que hace algunos años lo toma como un momento de relajación: “Tomé este hábito en México”, le confesó el delantero a Mirador Entre Ríos.
GABRIEL OBELAR
Sebastián Sosa Sánchez es uno de los delanteros revelación en el fútbol argentino, siendo clave en el andamiaje del equipo de Iván Delfino, convirtiendo en el jugador con más duelos aéreos ganados en lo que va de la Liga Profesional y el segundo con más duelos ganados en general.
Además de todo ello, el uruguayo de 27 años, muestra otra de sus mejores facetas a través de sus redes sociales: el dibujo.
Hace varias semanas que el nacido en Melo, se muestra dibujando rostros, uno de los últimos es el de Angeline Jolie, aunque no es ni el primero ni el último de la muestra privada e interna del ex Nacional.
“Mostré algo, no mucho, pero sí que las redes sociales las uso para compartir cosas personales, no tanto desde lo profesional” le contó Sebastián a Mirador Entre Ríos, que contó sobre su hobbie: “El dibujo desde chico que me gusta y la parte artística y con el tiempo, uno que está solo, trata de aprovechar el tiempo para que sea más llevadero el día a día y el tema de dibujar es algo que te relaja y mantiene activo, además de matar el tiempo”.
A su vez, deja en claro que es lo que más le gusta: “Más allá de dibujar rostros, me gusta todo lo que sea pintar y dibujar cosas diferentes”, lanzó y confesó: “Lo que más me gusta es dibujar rostros de personas, es lo que más me gusta, no me gusta que sea tan realista, sí que las sombras sean diferentes, no tanto con el grafito para que no sea real y usar otra perspectiva de la luz para que quede más artístico y eso me gusta”.
¿Dibujo preferido? Claro que Seba tiene: “El mejor dibujo, de tantos que tengo por ahí, es uno que me gusta mucho que le hice a un amigo, de un rapero, me gustó porque es un pedido y me gustó como quedo, además de que le dedique empeño y amor por ser para un amigo”.
Los inicios
Mientras cuenta en profundidad lo que más disfruta, también recordó los inicios de este pasatiempo que tanto disfruta: “No recuerdo bien el momento, si desde chico me gustaba calcar y dibujar paisajes y cuando pasé a la secundaria que arranque a tener clases de dibujo en el colegio y siempre terminaba las láminas que seguían”.
“Me ponía de acuerdo con el profesor que me iba diciendo que lámina tenía y las adelantaba y me ayudaba para faltar, porque el profesor me lo pedía porque ya lo aprendí y se daba los días que jugaba Cerro Largo, el equipo de mi ciudad donde jugaba mi papá y podía faltar para ir a la cancha”, admitió el delantero Santo.
Igual, además de un pasatiempo, se convirtió en una actividad de relajación y despeje: “Después, todo fue para pasar el tiempo y a modo de relajación, esto último arrancó en Mexico. En otros lugares me ponía a dibujar para pasar el tiempo y por ahí me ponía a pensar y para distraerme me ponía a dibujar y en México me tomé la dedicación de dibujar a diario, porque me gusta y porque también sigo aprendiendo”.
Dibujo y fútbol
En base a la relación entre sus pasiones, indicó: “Mi vida está dedicada cien por ciento al fútbol, porque después de entrenar, el resto de tu vida está hecha en base al fútbol, desde el descanso y lo demás factores como la alimentación. Uno para hacer bien las cosas en el fútbol tiene que cuidar la vida personal y cuando llego a casa trato de desconectarme y disfrutar de otras cosas que cuando juega es en lo único que piensa”.
“Uno es ser humano y uno tiene que ir disfrutando los momentos y haciendo lo que le guste. En mi caso, siempre le dedico el cien por ciento al fútbol, pero post-entrenamiento, trato de hacer lo que me gusta, con la responsabilidad lógica de lo que el fútbol pide y a lo que me dedico”, amplió el punta uruguayo.
Aunque no todo es tomar el lápiz y pintar: “Hice cursos de psicología y coachíng, porque me gusta la parte mental y es algo importante en el deporte y la vida. En los últimos años pasaron cosas en las que uno tiene que ser fuerte de cabeza y hay cuestiones que en mí caso desde los 18 años me fui solo y vivo solo hace casi 9 años fuera del país y lejos de la familia. Carrera universitaria me gustaría comenzar, pero es algo que tenga pendiente cuando termine el fútbol y no me quita el sueño”, cerró.




















