Institución pionera
La Asociación Española de Socorros Mutuos de La Paz llegó a su sesquicentenario en el mes de julio. Una institución histórica que ha sido relevante para el crecimiento de esa localidad. En MIRADOR ENTRE RÍOS te contamos parte de su rica historia.
Conrado Berón
redaccion-er@miradorprovincial.com
La Paz tenía tan solo 36 años (se fundó el 13 de julio de 1835) cuando se creó la Asociación Española de Socorros Mutuos.
La fuerte colectividad española, que ya se asentaba en la joven y pujante localidad del norte entrerriano, sintió la necesidad de nuclearse en un lugar determinado. Allí se empezó a idear esta institución señera que cumplió 150 años.
Fue el 23 de julio de 1871, en el Casal Cancha de Pelota del señor Matías Micheltorena, con la presencia del vicecónsul español en Paraná, don Antonio Zabala, cuando se juntaron varios referentes de una de las primeras olas de inmigrantes que venía de la península ibérica, con el objetivo de asociarse.
Su prematuro nacimiento la ubicó entre las primeras de Entre Ríos y la número 17 de Argentina. Su génesis estuvo centrada en asistir como mutual para los partos de las mujeres españolas ya radicadas en el pueblo. Así lo expresa Carlos Casas, el actual presidente de la institución, en un muy buen video alegórico, realizado por Nunziatta Comunicación Audiovisual, que sirvió como documental en el marco de los festejos por las 15 décadas cumplidas y que se puede encontrar en Youtube.
En sus comienzos, la Asociación obtenía tierras y lotes importantes dentro de la localidad y luego los donaba a la comunidad. Su patrimonio iba creciendo a medida que las necesidades de los asociados así lo requerían.
Su estatuto rezaba: “Mantener los valores de la colectividad, los valores de la familia y la asistencia en la parte de salud al asociado y a su mujer embarazada”.
En 1920 se obtuvieron los terrenos para edificar la actual sede social, que se encuentra en la calle España, a menos de dos cuadras de la plaza principal.
Puesta a punto
MIRADOR ENTRE RÍOS dialogó con Carlos Casas, presidente en ejercicio de esta entidad paceña. Carlos, tiene 71 años, es ingeniero agrónomo y desde chico estuvo relacionado a la institución que preside desde 2009. Su padre estuvo en la Comisión directiva en la década del 50.
—¿Cómo llega la Asociación Española a sus 150 años de vida en La Paz?
—No todas las instituciones pueden tener el orgullo de cumplir tanto tiempo de vida, por eso agradecemos a quienes fueron los fundadores porque si no hubiese sido por ellos no estaríamos hoy festejando y participando de este acontecimiento. Llegamos bien ya que muchas instituciones han desaparecido y no han podido por diferentes circunstancias seguir cumpliendo años.
—¿Qué balance hacés de tu mandato en estos años?
—En la Comisión Directiva nos impusimos, al asumir, ordenar la parte legal y mejorar la parte cultural, como así también la institucional y deportiva. Regularizamos la cuestión legal, normalizando los balances, la reinscribimos en AFIP y normalizamos todo en el Inaes (instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social), además de inscribir los títulos de la propiedad y regularizar el estatuto. Hemos cumplido con todo eso, nos falta acrecentar la participación de la comunidad, tener más asociados y que aprovechen las instalaciones. Por ejemplo, tenemos la única cancha de pelota paleta techada del norte entrerriano y eso hay que aprovecharlo.
Se dictan cursos de danzas y quisiéramos acrecentar el movimiento social. Por ejemplo, con una escuelita de pelota paleta para tener nuevos pelotaris.
Queremos arreglar nuestro histórico panteón en el cementerio local y otro tema pendiente es la reparación histórica que debe hacer el Gobierno de la provincia por las dos manzanas que donamos para que funcione hoy el Hospital 9 de Julio.
—¿Cómo ves a las instituciones paceñas en general?
—Muchas han tenido problemas e incluso han desaparecido. Las que quedamos estamos haciendo un enorme esfuerzo para subsistir, las instituciones se han desconectado de la vida social. Debemos tener la ayuda de los gobiernos provinciales, municipales y nacionales. Las deben tener en cuenta, creo que serían un factor importante para la colaboración en las demandas que tiene la sociedad.
Objetivos
—A futuro ¿qué cosas se deben mejorar en esta institución?
—Tenemos que mantener la consolidación económica y financiera, eso se realiza con la mayor participación de los socios. Es difícil generar nuevos ingresos en esta época.
—¿Cómo viene el recambio generacional en la dirigencia actual?
—Lo veo complicado en este tipo de instituciones, primero porque requiere de un trabajo no remunerado, tenés que dedicarle tiempo y hoy en día estamos todos muy monetizados por lo que es difícil que se acerquen personas a estos lugares que demandan tiempo y trabajo. Estamos dedicados a eso, a sumar más gente. Pero quiero aclarar que no sólo ese recambio debe ser el de traer gente más joven, más allá de la edad se puede generar un cambio con nuevas ideas y con personas más solidarias, tengan la edad que tengan.
—¿En cuánto ayudó la Asociación Española al crecimiento de la ciudad?
—Siempre ha estado ayudando a La Paz, en la década del 50 se comenzó a hablar de la construcción del hospital, y se donó el terreno en el año 1965. Luego se donó una manzana a la escuela técnica ENET Nº 1 y otra más para la plaza España.
—¿Cómo se sustenta la Asociación?
—A través de la cuota social, además la concesión de la cantina que tenemos en el club y el alquiler de un importante inmueble que posee la Asociación, en calle Moreno de nuestra ciudad.
En pandemia
—¿La pandemia complicó las posibilidades de festejar estos 150 años?
—Todos estamos sufriendo esta pandemia, tuvimos bastantes problemas para sostener por ejemplo la concesión de la cantina, las mesas de billares y otros juegos, o los alquileres del salón para eventos familiares para los socios; nos obligó a que tengamos que ayudar a pagar los servicios y otros gastos a quienes tenían la concesión. Claramente teníamos pensado realizar otro tipo de festejos más grandes pero no hemos podido. Las celebraciones, si bien no fueron como queríamos, han sido significativas. Desde el punto de vista emotivo y en cuanto a la importancia que tiene en la ciudad esta Asociación, que fue la primera fundada en La Paz.




















