Boxeo
Daniel Aquino mudó su gimnasio al Club Atlético Fournier, donde desde agosto lleva adelante su preparación. Además, lunes, miércoles y viernes, en dos turnos, dicta clases de pugilismo recreativo.
VÍCTOR LUDI
Es tiempo de mudanzas. Tras casi tres años de trabajo, el boxeador paranaense Daniel Aquino se despidió del Club Atlético Palermo. A Cainchi y Carlos, su padre, entrenador y representante, les surgió la posibilidad de trasladarse hasta las instalaciones del Club Atlético Fournier, donde realizará sus entrenamientos de cara a la continuidad de su carrera profesional.
En la entidad sita en la intersección de las calles Sud América y Domingo Comas de la capital entrerriana cuenta con un salón más amplio donde poder realizar su preparación, tanto física como boxística.
Desde principios del corriente mes de agosto, allí también el Terrible y su padre se dedican a dar clases de boxeo recreativo lunes, miércoles y viernes, de 15 a 16 y de 19 a 20.
“Estamos muy felices con mi viejo, porque sinceramente nos encontramos con un muy lindo club. Contamos con mucho más espacio para poder trabajar con la gente. Quiero agradecerle a Beto, un amigo, que nos tiró la idea de venirnos hasta acá y nos facilitó los contactos. Hablamos con Mauricio, el Presidente del club, quien se mostró sumamente predispuesto para cedernos el espacio. Damos clases de boxeo recreativo, pero con la idea de que no solamente sea para que descarguen tensiones en el gimnasio, sino la de ir formándolos bien, que vayan aprendiendo todo, cómo caminar, pararse, lanzar y bloquear un golpe. Además, al tener un salón más grande, de a poco le vamos a ir sumando más elementos. Yo también puedo entrenarme mejor”, le contó Aquino a Mirador Entre Ríos.
Compromiso a la vista
Aquino tiene pautado un nuevo compromiso para el próximo sábado 28 de agosto, en Buenos Aires. Se medirá a seis rounds con el invicto bonaerense Leandro Fonseca, en un combate complementario del festival que será transmitido en vivo a través de TyC Sports.
El Terrible no ha podido ganar en sus últimas seis presentaciones, en las cuales cayó en cinco de ellas y empató en una, por lo que necesita imperiosamente una victoria que le permita retomar la confianza de cara a su objetivo de reencaminar su carrera profesional. El espigado púgil llegará a este compromiso con un récord de 18 victorias (13 por nocaut), nueve caídas (cinco antes del límite) y un empate.




















