Es precandidato a concejal
Soledad Salusso
Delvis Bodoira, precandidato a concejal por la lista "Rafaela en Serio" del Frente Federal Vida y Familia, ingresó ayer en el Concejo Municipal un proyecto de ordenanza con el que propone reducir la invasión de cartelería de campaña en la ciudad. Considera que debe haber un mayor control en este aspecto y que el excesivo uso de este método tradicional afecta directamente al medio ambiente y a la población en general.
De esta manera el joven abogado que hasta 2019 fue secretario de Prevención en Seguridad del Municipio durante la segunda intendencia de Luis Castellano, comenzó a poner en práctica uno de los proyectos para generar una ciudad más sustentable y fiel a su tema central de campaña: "prioridades".
La iniciativa plantea la necesidad de implementar mejoras vinculadas con las actividades realizadas durante las campañas electorales que hasta aquí se realizan a través de letreros y carteles situados en la vía pública. Si bien no hay una norma que regule el uso de cartelería en la vía pública, los usos y costumbres en Rafaela dependen de una suerte de "pacto de caballeros" entre los distintas fuerzas políticas. Antes de cada campaña, la Secretaría de Gobierno del municipio convoca a los apoderados de las listas para recordar una suerte de protocolo para colocar carteles con publicidad electoral para evitar una "ley de la selva". Además, releva cuántas columnas hay disponibles en el microcentro y bulevares fundacionales para instalar carteles -alrededor de 500- y luego define mediante un sorteo los espacios para cada lista.
Bodoira, que tiene como referente político al diputado provincial Juan Argañaraz, sostuvo que "con la ordenanza buscamos preservar todos los espacios públicos de nuestra ciudad y al mismo tiempo lograr la responsabilidad de los candidatos y espacios políticos con la ecología y así también la disminución de la contaminación visual y el mejoramiento de la estética de la ciudad".
Delvis aprovechó la oportunidad para llamar a la reflexión sobre la importancia de reducir los gastos exorbitantes en cartelería en los tiempos que vivimos y comentó, "Sin dudas estas restricciones le darán a los candidatos una mayor equidad desde el aspecto de visibilidad política, creemos que si queremos que la gente vote a conciencia, las reglas de juego deben ser parejas para todos, el poner límites le dará a los candidatos independientes una visibilidad similar a la de los partidos tradicionales, y ni hablar que estaremos generando un ahorro económico notable".
Por último, y no menos importante, otro de los puntos evaluados al momento de esta regulación propuesta es la reducción de situaciones de potencial peligro ante la posibilidad de que los carteles sean desprendidos y arrastrados a causa de vientos y/o tormentas fuertes que pudieran "desatarse", lo que, a su vez, podría provocar obstrucciones y/o accidentes de tránsito.
El proyecto
Entre los considerandos del proyecto presentado por Bodoira, se destaca que existe la necesidad de implementar mejoras en la actividad de instalación de cartelería en el marco de las campañas electorales a realizarse en la ciudad de Rafaela; y que conforme se señala en la Ordenanza N° 4.765 bis., que regula toda actividad publicitaria que se manifieste a través de letreros y/o carteles en la vía pública: a) el espacio público es el ámbito representativo de la ciudad, ya que es el lugar de encuentro y de relación de los ciudadanos; b) en él se expresan las necesidades de la vida en comunidad otorgando derechos como al de la identidad colectiva, al del lugar, al de la monumentalidad, como así también al de la belleza, el "lujo'' y la visibilidad, no como cuestiones frívolas o de despilfarro, sino como valores de justicia social; c) por lo tanto es necesario regular tanto el uso del espacio público, como su forma de ocupación y su estética, con la finalidad de preservar la salud y la convivencia de todos los ciudadanos en armonía con su entorno ambiental, y la imagen urbana como signo de identidad cultural; d) la necesidad de ordenar el espacio público se fundamenta en el abuso que se comienza a dar sobre el mismo, por la instalación de numerosos elementos de distinta naturaleza. sin un orden y racionalización lógicos; e) el espacio público es por excelencia el ámbito de encuentro e intercambio de los ciudadanos en su vida comunitaria, y por lo tanto su destino específico y prioritario es la libre circulación y el esparcimiento de las personas; f) al mismo tiempo, es el "espacio imagen" de la ciudad en su proyección regional e internacional, por lo tanto, los elementos que en él se instalen deben contribuir al bienestar general de la ciudad y sus habitantes, incentivando el ocio, el encuentro, el progreso y el embellecimiento urbano; g) la ocupación del Espacio Público no debe significar en ningún caso detrimento o menoscabo para el derecho de uso general que todos los habitantes tienen respecto de los bienes de dominio público; h) se debe normar el uso del mismo con el fin de ordenar visual y estéticamente la ciudad, con el propósito de salvaguardar la seguridad y moralidad pública, como así también preservar y promover los valores culturales, estéticos, paisajísticos, urbanísticos e históricos dentro del ejido municipal; i) resulta demasiado complejo normar lodos los tipos de ocupación del espacio público existentes por lo que oportunamente se decidió realizar ordenanzas especiales por cada uso.
Según la ordenanza N° 4.765 bis, la misma no resulta aplicable a los carteles políticos, partidarios de campañas políticas, normados por reglamentaciones y disposiciones específicas; resulta necesario sancionar una ordenanza que regule la actividad vinculada con la "Campaña Electoral" a través de letreros y/o carteles en la vía pública. En este marco, reconoce que "ha sido constante el reclamo de los vecinos por la invasión/contaminación visual que se verifica en la ciudad durante las campañas electorales, y a veces fuera de ella".
Finalmente, plantea que las campañas electorales deberán estar basadas en tareas y actividades sostenibles con el fin de llevar a su mínima expresión el impacto sobre el entorno urbano-ambiental de la ciudad, previniendo y mitigando aquellos efectos que puedan resultar potencialmente adversos.




















