Taekwondo
Graciela Garay y Cristian Maidana, alumnos del Voluntariado Deportivo que funciona en el barrio Almafuerte, rindieron su primer examen teórico de manera virtual. “Tengo una alegría inmensa porque sentimos que el proyecto empieza a echar raíces”, reconoció el instructor Paulo Robles Guerrero, mentor del Voluntariado.
VÍCTOR LUDI
El Voluntariado Deportivo es un proyecto que planeó el instructor de taekwondo Paulo Robles Guerrero, quien, junto con sus allegados, lo empezó a llevar adelante en octubre del 2020. Tras reunir la indumentaria y los materiales pertinentes, inició la enseñanza de la legendaria arte marcial coreana en el barrio Almafuerte, justamente donde realiza sus labores el Voluntariado.
Luego de meses de un trabajo arduo y constante, más allá de las veces que fue interrumpido por las medidas de restricción sanitaria, lo sembrado empieza a dar su primera cosecha. Tal es así que dos de los alumnos del voluntariado, Graciela Garay y Cristian Maidana, tuvieron su primera graduación de cinturón.
“Armamos un calendario anual y peleamos por cada uno de los objetivos que nos planteamos, que eran posibles de realizar más allá de la pandemia. Recientemente, tomamos exámenes virtuales de cuestiones teóricas, que era una de las formas que se venían dictando las clases. Los exámenes prácticos los realizamos el año pasado de esta misma manera y a mí no me convenció, ya que no se pueden apreciar de manera correcta los movimientos. En esta ocasión, se evaluaron a unos 20 alumnos, que fueron muy perseverantes y quiero destacar a dos de los chicos del Voluntariado Deportivo en el barrio Almafuerte, que tuvieron su primer examen”, le contó Robles Guerrero a Mirador Entre Ríos.
“Los exámenes teóricos se basan en el conocimiento de todo lo que se va haciendo en cada graduación –desarrolló-, mientras que a quienes se están iniciando en la disciplina se les pregunta sobre cuestiones que tienen que ver con el conocimiento fundamental de lo que es el taekwondo y su historia. Por ejemplo, quién lo creó, en qué año y su significado, entre otras cosas.
Luego, cuando se avanza en los cinturones, cada uno de éstos tiene su significado, cada tul (forma) tiene su nombre que simboliza a los mártires de Corea, que es donde se creó. Todo eso te va llevando a la historia del taekwondo y Corea. Además de todo eso, se consulta sobre los movimientos de los tules, las aplicaciones y demás”.
Más allá de la graduación de dos de sus alumnos, el profesor Robles Guerrero remarcó con gran satisfacción que el proyecto al que le ha dedicado tanto esfuerzo está dando los resultados esperados: “Estamos desarrollando un proyecto que surgió en medio de la pandemia, que teníamos pensado desde hace mucho tiempo antes pero no podíamos concretarlo por la vorágine del día a día y las cuestiones laborales de cada uno. Lo comenzamos de atrás hacia adelante, ya que iniciamos con una colecta de ropa entre mis colegas para que, una vez que iniciáramos las actividades, los alumnos puedan tener su traje.
En octubre del 2020 iniciamos las clases en barrio Almafuerte, donde comenzamos trabajando con el merendero del barrio.
Asistían una gran cantidad de chicos y, más allá de algunas restricciones que cortaron nuestro trabajo, continuamos. Siempre hay deserciones y el grupo se redujo, pero avanzamos. Solamente rindieron dos alumnos, Graciela Garay y Cristian Maidana, que hicieron un sacrificio tremendo y pudieron dar un paso gigante.
Tengo una alegría inmensa porque sentimos que el proyecto empieza a echar raíces, ya que se fue agrandando y empezamos a trabajar con otras organizaciones con las que compartíamos criterios. Hoy hay una escuela de fútbol en barrio Los Berros y pudimos presentar los papeles a través de un programa de Desarrollo Social de la Municipalidad para conformar una Asociación Civil para el voluntariado, lo cual nos permitirá tramitar cuestiones que nos ayuden a desarrollar el proyecto”.
Por último, contó que en estos momentos están “realizando un roperito solidario con gente que quiere colaborar, para juntar ropa. Además, se les realizan revisaciones médicas a los chicos y chicas de los barrios. Invitamos a todas las personas que quieran sumarse al proyecto, con la única condición es que sean de buen corazón y que deseen ayudarnos a formar buenas personas a través del deporte”.



















