Boxeo
Pese al vergonzoso fallo de los jueces que lo perjudicaron con un empate frente a Jarmell Charlo, Brian Castaño se ganó el respeto del mundo del boxeo y podría catapultarse a los primeros planos a nivel internacional.
VÍCTOR LUDI
La presentación de Brian Castaño del pasado sábado en Texas fue un relámpago en la oscuridad que vive el boxeo argentino. Un oasis en el desierto. Del vergonzoso fallo de los jueces sólo vamos a remarcar que no solo perjudicaron al bonaerense, sino que siguen hundiendo al deporte, quitándole credibilidad y seriedad a una actividad tan popular, noble y tradicional, pero que hace rato fue superada por las Artes Marciales Mixtas.
Amén de esto, lo del Boxi fue maravilloso. En tiempos en los que el pugilismo nacional está sumergido en un ostracismo del que parece muy difícil salir, con figuras que escasean, Castaño se posicionó como el abanderado de nuestro país en el plano internacional.
Por empezar, desde las presentaciones del Chino Maidana, Maravilla Martínez y, en menor medida, Lucas Matthysse que una pelea de un argentino no despertaba tanto interés en el público local.
Luego, su actuación fue impecable. Peleó como debía hacerlo un púgil visitante que tenía intenciones de ir por todo, con una estrategia muy bien diseñada y ejecutada, un estado físico impecable, mentalidad ganadora y guapeza. Pese a que lo castigaron con las tarjetas, Brian fue el gran ganador de la noche.
Fue el gran ganador porque, pese a no ser el favorito ante Jermell Charlo, dejó una mejor imagen que éste. Además, porque se abrió una puerta para meterse de lleno en los primeros planos del pugilismo mundial; porque logró ganarse al público estadounidense y el respeto del mundillo del boxeo. Porque el ambiente del boxeo exige una revancha, porque su rival, para ser considerado uno de los mejores libra por libra de la actualidad, necesita sí o sí volver a pelear con él y reivindicarse.
Ahora, Castaño dependerá de sí mismo para seguir por la misma senda que lo llevó hasta acá, preparándose al ciento por ciento, trabajando para potenciar virtudes y minimizar defectos y enfocado de lleno para no dejar pasar el tren que lo lleve a la gloria. Que este resultado polémico no haya sido un golpe de nocaut a sus ilusiones, sino el jab que le abra el camino entre los mejores.



















