En el sur santafesino
Es una asociación civil con fines solidarios cuyo motor es empatizar con la necesidad del otro y ponerse en acción. Desde el comienzo su fin fue solidario y hoy continúan brindando apoyo comprometido a toda la comunidad con una gran oferta de propuestas y abordajes interdisciplinarios.
Ana Inés Dobal
El logo que lo identifica muestra tres globos: uno blanco (por la pureza de los chicos), otro rojo (por la fuerza que hay que poner para lograr las cosas que se proponen) y otro verde (por la esperanza que todos debemos tener para conseguir los objetivos buscados). Los tres se elevan hacia un cielo, representado por tres nubes que llevan los colores de la bandera argentina.
La labor de esta entidad arranca hace muchos años como una acción concreta en post de ayudar y resolver necesidades básicas de vecinos con nombre y apellido, ver una realidad dolorosa y hacer algo concreto para cambiarla. Corría el año 2001 y el Dr. Norberto Pérez Mernes -pediatra con largos años de ejercicio en la ciudad- junto un grupo de amigos trataban de rendir un homenaje en Rufino a la trayectoria del Che Guevara por su participación en la primera etapa de la revolución cubana. Se vivía una crisis severa en el país y se instaló el compromiso de trabajar en la comunidad para aliviar a las personas más castigadas por la miseria.
"La misión siempre fue solidaria, preguntamos a servicio social de la Municipalidad de aquel momento y las tres trabajadoras sociales coincidieron en señalarnos un caso límite en nuestra ciudad, allí fuimos y el panorama era lamentable. Nos reunimos muchas veces y en pocas horas resolvimos alquilar una casa sobre asfalto con todos los servicios básicos, para rescatar a una mamá con la que aún tenemos contacto de la 'tapera' donde vivía. Estaba cursando un embarazo casi a término y vivía con dos hijos más", así describe el hito que marcó el comienzo, uno de sus fundadores, que promovió el trabajo sostenido en la ciudad hasta el día de hoy.
"No teníamos dinero y gracias a la radio local FM Universal con Juan Carlos y Silvia Cuesta al frente, empezamos un programa de radio semanal llamado 'El duende de la gorra', cuya publicidad aportaba ingresos a la asociación que estaba aún tramitando su personería jurídica. Vale recordar la grata coincidencia de que durante la emisión del primer programa, que sólo duraba una hora y media, se realizó en aquel momento en el hospital local, la cesárea de esa mamá rescatada, naciendo un varoncito saludable. Ese nacimiento fue un buen augurio y pudimos llevar a toda la familia a una casa argentina digna, simple, pero en excelentes condiciones y con todos los servicios para que vivan dignamente".
"Nos sentíamos bien, reconfortados -relata Norberto-, pero no conformes. Cuenta que se decide entonces alquilar varias casas más y fueron más las familias rescatadas. Poco después los hermanos Diez, que formaban parte del grupo en ese primer momento, resolvieron donar cinco pequeños terrenos, ubicados en el barrio del "Trompezón" -ubicado al sudoeste de la ciudad, cerca del Tiro Federal y del cementerio local- y desde ese momento el enfoque cambia y se decide comenzar a edificar.
La obra edilicia
Inicialmente se construyeron cuatro casas, un salón de usos múltiples con espacios para huerta y granja. Se contaba con el apoyo de asociados, donantes y colaboradores y así se pudo concretar la edificación inicial; en dos mil cuatro se obtiene la personería jurídica que otorgo legalidad al accionar cotidiano de la asociación civil bautizada "Che pibe". "El mismo obedece al Che Guevara y el 'pibe' lo adoptamos, porque nos resultó una manera cálida de llamar a los/las chicos", cuenta Pérez Mernes.
"Se comenzó con la obra por la construcción de la primera casa que, cuando estaba casi terminada, fue el hogar que se le ofreció a una familia que perdió el techo de otra tapera más, durante un gran temporal, de las que había oficiando de casa para tantos damnificados viviendo en condiciones indescriptibles. Fueron alojados para salir de la emergencia y ayudados a reencausar su situación social, que no era sólo de emergencia habitacional, sino también de vulnerabilidad y discapacidad. Se les dio la casa en comodato y esa familia vivió casi diez años allí. Cuando se fueron, lo hicieron a su propia casa que lograron construir con sus propias manos y esfuerzo familiar", describió el fundador, mostrando con cada anécdota que "Che pibe" fue y es una construcción humana de cercanía y compromiso profundo.
En el predio había una huerta que la trabajaba la familia y también se criaban animales de granja, en paralelo se comenzó a construir el salón de usos múltiples. El barrio es distante de todos los centros de salud de la localidad y nuevamente hubo un cambio de enfoque desde la comisión directiva en la que Pérez Mernes seguía siendo el presidente. Se propuso transformar el salón en un Centro de Atención Primaria de la Salud -CAPS-, reconocido por el Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Provincia de Santa Fe. El mismo se denominó "Marta Frigerio", como reconocimiento en su labor a una miembro activa desde los inicios de la asociación hasta su muerte.
Cuenta el doctor que "se hizo una maqueta precaria de cartón para así comenzar a visualizar el sueño que se transformó en el nuevo objetivo. Comenzamos gestiones, buscamos donaciones, presentamos proyectos varios y entre aportes de particulares, algunos subsidios provinciales y la ayuda municipal, se logró abrir el CAPS a la comunidad en octubre de 2013".
Este cambio de rumbo reformuló y dio mayor amplitud a los objetivos que siguen aún vigentes: expandir la solidaridad en la lucha por las desigualdades -sociales y educativas- y prevenir, proteger y promover la salud integral, entendida como bien estar general. "Trabajamos en acciones solidarias, focalizadas y en red. Aprovechando el predio para colocar juegos en una plaza que hasta hoy, disfrutan niños y niñas del barrio de diferentes edades", contó con detalle y compromiso el trabajador de la salud.
Prestaciones
Se ofrecen prestaciones en salud y educación, entre ellas: enfermería, pediatría, clínica médica, obstetricia, servicio de doula, odontología, psicología, psicopedagogía y estimulación temprana. "Se siguió trabajando en la construcción del añorado salón de usos múltiples -SUM-, que quedó inaugurado en octubre de 2016 y permitió tener mayor espacio para trabajar en talleres con niños, niñas, adolescentes, mujeres gestantes y familias, en diferentes programas".
Propuestas interdisciplinarias entre las que se destacan: "parir es poder", "mujeres en tribu", "rondas de crianza", "Ludonautas" (destinados a niños de 2ª infancia con talleres coordinados por especialistas en alfabetización inicial, producción literaria, hábitos de estudio, arte terapia), "te acompañamos a la escuela" (programa de padrinazgo solidario"), "construyendo cimientos" (destinados a 1º infancia, de estimulación temprana y adecuada), "cepillitos y algo más" (destinado a niños para prevenir la salud bucal), ESI (educación sexual integral) entre otros, muestran la presencia en amplísimas áreas de acompañamiento humano, y demuestran el compromiso en acción.
Con 20 años de trabajo incansable e ininterrumpido la asociación nos muestra a través de su historia y sus propuestas, el valioso camino recorrido, que es largo y está cargado de historias y anécdotas que recordar, que involucra a personas, que despierta emociones y que acciona siempre desde el corazón. Huellas en cada ser humano acompañado, acogido y abrazado por todos los que motorizan día a día la labor desde la empatía y cuidado integral.
Se trabaja en red con el sistema de salud local y provincial y se logran recursos con la asistencia que se brindan en APS (atención primaria de la salud). El aporte de socios, algunos fondos obtenidos por la presentación y financiamiento de proyectos específicos, el vínculo con el Hospital Samco local y autoridades a cargo de la gestión desde el nodo de salud regional y provincial, y se logra que varios profesionales alternen la atención de consultorio también en el C.A.P.S.
"Estamos agradecidos ya que se cumplen 20 años de trabajo sostenido de un grupo que persiste impertérrito junto a los que con los años se fueron sumando. Hace casi seis años que vivo en Rosario por razones familiares, esta situación me permite escabullirme de la auto referencia y señalar la incansable labor de la licenciada Silvina Balocco, actual presidente de la asociación civil. Queda mucho por contar entre logros y dificultades pero nuestra historia continúa…y podremos seguir contándola siempre que nos inviten a hacerlo", concluyó de modo sentido el doctor Pérez Mernez desde Rosario, ofreciendo especial atención y reconocimiento a la labor de la actual presidenta de la Asociación, Lic. Balocco, quien desde hace un buen tiempo a esta parte es la encargada de presidir y coordinar el pulso de cada actividad dentro de la institución que deja una huella imborrable en la ciudad.
"Che Pibe obedece al Che Guevara y el 'pibe' lo adoptamos, porque nos resultó una manera cálida de llamar a los/las chicos", cuenta Pérez Mernes.
La labor de esta entidad arranca hace muchos años como una acción concreta en post de ayudar y resolver necesidades básicas de vecinos con nombre y apellido, ver una realidad dolorosa y hacer algo concreto para cambiarla.




















