Handball
La concordiense Valentina Brodsky actualmente se entrena con el Seleccionado Argentino de Handball femenino. En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, dio cuentas de su historia, su paso por los diferentes representativos formativos, su actualidad en River Plate y su presente en el conjunto nacional mayor.
Kevin Rivero
Sin lugar a dudas que, para concretar los objetivos se necesita una cuota de sacrificio, un punto que tuvo muy claro Valentina Brodsky, que persiguió inalcanzablemente el objetivo de estar en un plantel mayor de la Selección Argentina de Handball, un sueño que se está haciendo realidad en los últimos días.
La concordiense, hija de David y Rosana, hermana de Matías, en las categorías juveniles vistió los colores del CEF N°4 de Concordia hasta trasladarse a Buenos Aires para calzarse la camiseta de River Plate. Además, representó al representativo nacional en campeonatos juveniles.
La pivote habló con MIRADOR ENTRE RÍOS y repasó su trayectoria.
Inicios
“Desde muy chiquita jugaba al hockey, pero me invitaron a participar de un torneo de la Región Centro representando a Entre Ríos y tuve mi primer contacto con este deporte”. Aquel día que conoció el handball, fue un antes y después. Vivió sensaciones diferentes y sintió que era lo suyo; que necesitaba ser parte de este deporte. “Volví encantada con lo que había vivido. A partir de ese día, dije ‘tengo que volver a jugar y haré todo lo posible’. No lo dudé y traté de involucrarme en algún equipo”, aseguró Valentina, y agregó: “Al principio, me costó entender algunas cuestiones del juego porque el nivel que se despliega en las escuelas primarias, es muy básico. Pero, por suerte, conté con entrenadores muy buenos, que me tuvieron paciencia y me acompañaron para que siga creciendo”.
Paso a paso
Brodsky integró el ‘ProHand’, un proyecto que tenía como fin encontrar y formar jugadores en el territorio nacional. “Me fueron formando de a poco. En el comienzo, quería jugar como lateral, pero me hicieron saber que tenía condiciones para poder desempeñarme como pivote. En ese momento no me gustaba, pero ahora lo valoro y estoy muy agradecida”, dijo.
De esta manera, conformó diferentes procesos juveniles y estuvo presente en diferentes certámenes internacionales. “Cuando me convocaron a la Selección Argentina para competir en el Sudamericano de cadete, no lo podía creer. Era mi primera experiencia vistiendo los colores de nuestra bandera y escuchando el himno, y era consciente que tenía la responsabilidad de representar al país. En ese momento valoré todas las cosas que había hecho anteriormente”, contó.
“Luego, tuve la oportunidad de jugar el Mundial Juvenil en Eslovaquia y fue una experiencia totalmente diferente, fue uno de los mejores momentos de mi vida. Nos encontramos con otro nivel y otro sentido de pertenencia hacia el handball porque en los países europeos lo viven de otra manera a este deporte, con más pasión, más allá que sea un evento juvenil. En cambio, nosotros teníamos el apoyo de algunos padres que pudieron viajar”, señaló.
En búsqueda de avanzar
Luego de tener roce internacional, la concordiense entendió que debía dar un salto para continuar progresando en su carrera deportiva y decidió mudarse a la institución del barrio de Núñez. “Cuando volví de la Copa del Mundo, los entrenadores me recomendaron que tenga más rodaje para seguir en los seleccionados. En Concordia no tenía mucha competencia y eso me perjudicaba para seguir creciendo. Entonces, tenía algunas amigas que estaban en Buenos Aires y me invitaron para que me sume a River Plate. Lo consulté con mi familia y me apoyaron desde el primer momento en esa decisión”, sintetizó, y aseguró que el cambio no fue fácil. “Entrenaba todos los días en Concordia y los viernes viajaba a Buenos Aires para jugar los fines de semana. Eran semanas agotadoras, pero esperaba que llegue el fin de semana para tener nuevos desafíos”.
“Era un esfuerzo enorme. Los chicos que me bajaban las valijas ya me conocían -desliza entre risas- porque siempre viajaba en los mismos horarios. Pero no me importaba, me motivaba saber que tenía más competencias y que más adelante podría tener oportunidades en los seleccionados”, explicó.
¿Crecimiento?
Por otro lado, la jugadora de 21 años brindó su punto de vista sobre el desarrollo de la disciplina en la provincia: “En los últimos años ha mejorado el handball en Entre Ríos. Pero, se necesita que haya más partidos, que haya encuentros entre distintos equipos de la provincia y que las actividades no se centren solamente en Concordia. Creo que si se fomenta el deporte en otras localidades y se logra que se disputen partidos, se podrán ver los resultados más adelante”.
Además, dejó en claro su visión respecto al despliegue de las actividades a nivel nacional: “Viene con un crecimiento lento, quizás, no cómo se deseara, pero es sostenido. Es muy amateur el balonmano en Argentina y estamos atrasados en algunos aspectos. Se hace cuesta arriba en algunas ocasiones”.
“En otros países, solamente se dedican a entrenar y mantienen la mente en los certámenes; en cambio, nosotros tenemos que pensar en trabajar y, en algunos casos, estudiar a la misma vez. Muchas veces, llegamos a los partidos agotadas luego de trabajar y el físico pasa factura, pero es la realidad que vivimos. Tenemos que seguir hacia adelante, con la esperanza de seguir progresando para que se mejore”, concretó.
Metas en el horizonte
En un presente muy positivo, Brodsky expresó sus sensaciones sobre la citación el conjunto argentino: “Estoy muy contenta por la convocatoria y estoy enfocada en las semanas de entrenamientos porque quiero volver a jugar con la camiseta celeste y blanca. Entreno de lunes a jueves con el seleccionado y dos veces por semana en River”.
“Tener a Eduardo Gallardo como entrenador, es algo especial. Hizo muchas cosas por el handball argentino y lo que ha logrado con ‘Los Gladiadores’ es espectacular. Debemos aprovecharlo al máximo porque es una persona que exige y trata de sacar lo mejor de cada una de las jugadoras”, aseguró.
Por último, manifestó sus expectativas para lo venidero: “Quiero llegar de la mejor manera en el caso que tenga una oportunidad de jugar con la Selección. Ahora, la Liga de Honor está parada por las restricciones del coronavirus pero, si retorna la competencia, quiero regresar en un buen ritmo para asentarme en el equipo”.




















