Intercambio
Al igual que en 2020, la feria internacional que se realiza en Concordia no pudo ser presencial. Las actividades nacionales e internacionales se llevaron a cabo a través de pantallas. Días distintos, pero con los pies sobre la tierra.
Belén Fedullo
redaccion-er@miradorprovincial.com
El 5 de junio se conmemora el Día Mundial del Ambiente, y para celebrarlo, un grupo de concordienses organiza hace cinco años una feria con trabajos y exposiciones que hacen referencia al tema.
Al igual que en 2020, este año el evento se llevó a cabo en una modalidad 100% virtual, con actividades y propuestas durante la mañana y la tarde. Desde el 1° de junio hubo encuentros sincrónicos a través plataformas virtuales y exposiciones que fueron compartidas en YouTube. Al igual que en las ediciones presenciales, el acceso fue libre y gratuito.
Entre las presentaciones virtuales hubo proyectos ambientales, exposiciones, disertaciones, proyección de documentales, charlas, talleres y hasta música en vivo.
Los organizadores aseguran que en los tiempos que corren resulta necesario poner en foco eventos como la Feria Ambiental, ya que permiten la visualización de problemáticas socio-ambientales diversas, así como también propone alternativas colectivas para abordar esas problemáticas.
La nueva normalidad
La profesora Mariana Acosta, organizadora de la feria, es una de las principales impulsoras de acciones para lograr un cambio en los hábitos que lleve a un real cuidado del ambiente. En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS contó cómo resulta trabajar desde la virtualidad y qué resultados tiene. “Estamos habituándonos a las nuevas formas, teniendo en cuenta que el trabajo de 2020 fue virtual y que era imposible tener delegaciones tanto internacionales como locales decidimos establecer la semana del ambiente y ofrecer aparte de los trabajos de investigación que se hacen en las instituciones educativas, charlas enfocadas en las problemáticas ambientales o en referencia a la educación ambiental. Empezamos el 1° de junio con mucho éxito, con mucha gente en cada una de las presentaciones. La nueva normalidad nos indica que, en la próxima edición, si estamos de manera presencial, sostendremos la virtualidad porque llegamos a muchos hogares”.
A pesar de las voces que critican los problemas de la virtualidad, la organizadora de la feria cree que es conveniente. “Nos vino muy bien esta modalidad de trabajo, porque nos diferenciábamos de otras ferias ambientales en que además de la presentación de proyectos teníamos talleres dictados por expertos en temáticas ambientales y muchas veces nos quedábamos con ganas de compartir eso con las personas que no podían asistir. De hecho, era muy difícil convocar a alguien que llegaba a la ciudad con el traslado y estadía. Siempre fue aprovechado, se daba en varias instituciones y ahora la virtualidad nos permite llegar a más personas. Hubo muchos estudiantes de profesorados y docentes también, por eso digo que quedará la virtualidad incorporada de este modo, en vivo, con participación”, aseguró.
Más participación
—¿Se sumó la misma cantidad de participantes que en otros años?
—Hubo más participación internacional que local, porque tenemos que tener en cuenta que la falta de presencialidad ha dejado muy pocas chances de hacer el trabajo en campo para investigar. Tanto el año pasado como este se hizo difícil armar un proyecto con las características que usualmente tienen, uno bien desarrollado entre docentes y alumnos, entonces hemos dado espacio a clubes de ciencias, y hay recopilaciones muy buenas, dignas de ser valoradas porque los equipos las han hecho online. También dimos la chance de participar a gente de otras provincias y la participación internacional por suerte está. Tenemos trabajos de Brasil y de México. Como siempre, hay otros países que comparten e intercambian.
—¿Como hicieron para participar las personas que no formaban parte de ningún proyecto?
—Teníamos dos lugares para poder verlo online. La página de Facebook, en donde se daban las transmisiones online y en donde están y quedarán los proyectos subidos. Además utilizamos YouTube, en donde tenemos un canal que se llama Feria de Ambiente Internacional Ecociencia en donde se hicieron las transmisiones a la tarde. Hubo doble jornada, por la mañana publicábamos los trabajos de investigación, y a la tarde transmitíamos en vivo las charlas con los expertos.
Lo importante de las charlas en vivo es que sirven de mucho para los estudiantes y docentes, de hecho, cada uno de los inscriptos tuvo certificaciones de asistencia que servían para sumar cursos completos de alumnos y esto les deja un antecedente.
¿Mito o realidad?
Cuando comenzó la pandemia, personas de varios países comenzaron a publicar imágenes de animales salvajes en las ciudades vacías. Algunos aprovecharon a decir que eso significaba que el ambiente estaba respirando y que el confinamiento era una oportunidad de “limpieza” de las impurezas que causa el humano, pero ¿Es cierto esto? Para la docente, no.
“En realidad eso que dijeron no es cierto”, indicó. “La pandemia no trajo un beneficio al ambiente. Seguimos tirando las aguas de las cloacas al río, seguimos comiendo agrotóxicos, siguen en pie los proyectos como el que propone aceptar la implementación del trigo transgénico, así que nada mejoró. No es cierto que el ambiente esté mejorando, mientras no cambiemos el paradigma de producción y consumo, el ambiente seguirá sufriendo y tal vez podrían venir más pandemias. Nuestro sistema se basa en un perjuicio de los bienes naturales, así que es un poco mito eso de que la disminución de circulación ayude. Es necesaria una conciencia colectiva y que empecemos a pensar en serio en la soberanía alimentaria para darle un respiro al ambiente”, insistió.




















