Ferro de Chajarí cumple 72 años
Todos los clubes del interior saben en mayor o menor medida lo que es luchar con pocos recursos y sobreponerse a los malos momentos. Pero pocos sufrieron lo que le tocó al Club Ferrocarril. En enero de 2014 una cola de tornado literalmente le destrozó el gimnasio, haciendo imposible que se sigan practicando deportes bajo su techo. Un golpe que marcó fuerte, pero del que poco a poco buscan retomar la marcha y seguir en la vía deportiva.
Lucía Torres
Ariel Nonino es el presidente del Club Ferrocarril de Chajarí, que el pasado martes 1 de junio cumplió 72 años de vida en la región. En su caso está finalizando el segundo año de liderazgo en la institución, período que se extendió por la pandemia. El 30 de julio sería la fecha para la Asamblea de renovación de autoridades. “Aparentemente la idea es que sigamos los mismos, con la posibilidad de que cambie la cabeza, lo que sería importante, e incorporar gente nueva, cosa que nunca es fácil, pero es lo que queremos”, expresó.
Económicamente el club está bien. “Se sabe que no hay muchos gastos, más que los sueldos de los técnicos de las divisiones mayores, porque inferiores e infantiles se hacen cargo las subcomisiones, eso nos ayuda mucho”. definió.
En este sentido dijo que es fundamental el ingreso del bono contribución que tienen en circulación, el segundo de este año, donde el premio mayor es un terreno escriturado. “No es lo mismo que el primer bono, donde al mes ya teníamos tres mil números vendidos, pero viene bien la venta y esto nos significa un ingreso importante”, dijo.
El principal objetivo de este dinero es culminar las obras de vestuarios y cantina: “Está bastante avanzado, es justamente en las terminaciones donde se nos complica, porque también los costos de los materiales se elevaron mucho en los últimos meses, pero entre el bono y la ayuda del municipio, se va a culminar”.
El gimnasio
La institución contaba con un gimnasio de grandes dimensiones, que resultó severamente afectado en su estructura por el paso de una cola de tornado en enero de 2014, lo que provocó que debiera ser demolido. Siete años después siguen intentando volver a levantarlo, aunque la inversión necesaria es millonaria, y las arcas del club no son suficientes.
“Seguimos golpeando puertas, en la provincia, el municipio, donde nos respondan, lo importante es conseguirlo”, explicó el presidente sobre la obra que se consiguió llegar a techarlo, pero sin posibilidad de seguirlo.
“En principio lo hablamos con el municipio para que nos asesoren donde intentar, además estamos dialogando con gente de CAFESG para ver la posibilidad de lograr un trabajo en conjunto para conseguir la obra ya que los números son muy elevados, sólo para la parte del piso y desagües sanitarios, es de 13 millones de pesos”, comentó. El proyecto nuevo cuenta con sanitarios, cantina y vestuarios, que el salón original no tenía.
Otra de las trabas con las que tiene que enfrentarse la comisión es que no cuentan con los planos y proyectos que se hicieron. Al cambiar las autoridades provinciales, donde se habían conseguido los fondos para la parte que está realizada, se traspapeló la carpeta donde está el proyecto, y el mismo nunca llegó al club. “Lo que queremos es partir desde ese proyecto que se había realizado en su momento, porque es un proyecto grande, y de otra manera hay que comenzar desde cero”, enfatizó.
La historia
“El verdolaga” fue fundado el 1 de junio de 1949 y su primer presidente fue Rolando Emilio Novelli. La fundación del club fue iniciativa de un grupo de jóvenes empleados ferroviarios que comenzaron a gestar la creación de un club para la práctica de fútbol. Lo llamaron Ferrocarril en honor y reconocimiento a los empleados del riel que tuvieron la iniciativa de la creación de dicha institución.
Los deportes
Además de fútbol, en todas sus categorías y con la categoría femenina, el club brinda clases de tiro con arco y recientemente se sumó hockey, en categoría de formación con chicas y chicos hasta 12 años. “Luego de los 12 años, cuando comienzan a competir, esos chicos irían al Club Vélez Sarsfield, lo planteamos así como un trabajo en conjunto entre las dos instituciones”. Los profesores son Javier Gevera y Yamila Teze. “Por eso pedimos hacer al menos el piso del gimnasio, porque al tener un piso prolijo es más fácil hacer otras actividades, como hockey o vóley”, recalcó.
Al momento en que se derrumbó el gimnasio el club contaba con clases de vóley, handball, tenis, patín, básquet. “Unos 150 socios se perdieron, además del dinero que nos ingresaba por alquiler del salón que era muy buscado por las dimensiones, eso es muy difícil de remontar”, contó.
Capital humano
Nonino remarcó: “En la comisión directiva hay más de veinte personas. Pero los que estamos siempre somos cinco o seis, entonces se torna algo desgastante, si bien contamos con las subcomisiones que están fuertes, es importante que se sumen más personas. El club tiene socios pero el número no llega a los cien, se cobra una cuota de 120 pesos, pero el tema es que al no tener mucho para ofrecer, no se le puede cobrar mucho, sí se abonan las cuotas a los profesores, pero eso es para sustentar la actividad, y el seguro, todo chico o adulto que esté en el club tiene que estar asegurado”.
“Para este nuevo llamado a renovar las autoridades se buscará que integren la lista representantes de cada deporte o subcomisión, para que todos conozcan de primera mano el funcionamiento y los gastos o beneficios del club”, concluyó Nonino.




















