Intercambios y experiencias
A través de un encuentro organizado por estudiantes y profesores de la Facultad de Ciencias de la Gestión Sede Uruguay, diferentes profesionales vinculados a la museología compartieron sus experiencias de trabajo. Los nuevos desafíos que la pandemia impuso a estas instituciones, fueron el hilo conductor de los encuentros.
Silvia Simmone
redaccion-er@miradorprovincial.com
El último 18 de mayo se conmemoró a nivel mundial el día de los Museos con diferentes acciones que se realizaron bajo la consigna “El futuro de los museos: recuperar y reimaginar”, que es el lema que guía la reflexión en torno a estas instituciones durante este 2021.
En este marco, la última semana se realizaron dos jornadas online, que organizaron desde la Tecnicatura en Museología perteneciente a UADER con el fin de visibilizar la tarea que diariamente realizan los profesionales que se desempeñan en los museos entrerrianos.
En diálogo con Mirador Entre Ríos, Pedro Frúniz, licenciado en museología y profesor de la cátedra homónima que se dicta en la carrera, valoró que estos espacios de encuentro no sólo sirven para la divulgación de las actividades que realizan los museos, sino que también aportan a la formación de los estudiantes.
“Con estas jornadas lo que buscamos fue tratar de visibilizar esas estrategias y mostrar cómo se está trabajando frente a este contexto en los museos entrerrianos. Además, las Jornadas también estuvieron dirigidas a nuestros estudiantes ya que consideramos fundamental que, al no poder viajar o visitar museos —como hemos hecho otros años en la carrera— podamos tener estos espacios que les permitan conocer cómo es el trabajo puertas adentro en las instituciones museísticas”, detalló uno de los referentes de la carrera que se dicta en Concepción del Uruguay.
De las Jornadas participaron profesionales vinculados al “Museo de Ciencias Naturales” de la Facultad de Ciencia y Tecnología de UADER; el “Museo Andrés García” de Concepción del Uruguay; el “Museo de la Colonia y la Avicultura” de San Justo; el “Museo del Carnaval” de Gualeguaychú; el “Museo Ferroviario” de Estación Caseros, el “Museo de la Memoria” de Rosario; y profesionales dedicados a la conservación, la gestión cultural y la historia.
Experiencias entrerrianas
Desde el Museo de la Colonia y la Avicultura relataron que durante la pandemia cambiaron muchas cosas, ya que los museos como los demás espacios culturales, no quedaron exentos de la situación sanitaria.
“Hubo que cambiar la forma de trabajo, tomar más recaudos y hacer teletrabajo para poder seguir adelante con los proyectos del museo, los cuales implicaron diversas actividades que se desarrollaron durante este tiempo”, contó a este medio Marina Porteiro, una de las integrantes del museo de San Justo.
Mantener el vínculo con la comunidad fue valorado como uno de los objetivos principales durante la pandemia, ya que por las características del territorio, la institución no sólo desarrolla actividades que alcanzan a lo museológico sino también a la animación sociocultural.
“Hicimos diversas actividades las cuales buscaron dar continuidad a la relación que tiene la comunidad de San Justo con el Museo, por eso ideamos diferentes maneras para mantenernos activos. Con el acompañamiento de la Secretaría de Cultura de Entre Ríos por ejemplo, llevamos adelante un proyecto de cuadernos de actividades para adultos mayores con producción de contenido propio del museo, pensando justamente en las dificultades que podían tener estas personas en relación a la conexión a internet o al manejo de las redes sociales”, apuntando a la valorización de la figura de Dolores Urquiza y de las mujeres que aportaron al crecimiento de la colonia y las actividades productivas.
“Desde el Museo hicimos un seguimiento de las huertas junto con el INTA, y luego para el 8M intervenimos la plaza central de San Justo con una recopilación de las voces de las mujeres que habían participado en la huerta”, contó la museóloga.
Conservación preventiva y Covid-19
La disertación llevada adelante por María del Pilar Piana, licenciada en Conservación y Restauración, invitó a la reflexión sobre la implicancia que tenían los nuevos protocolos sanitarios para la conservación de los bienes culturales, principalmente porque la aplicación de sustancias de desinfección o la necesidad de limpieza permanente de superficies que son parte de los protocolos cotidianos, pueden afectar la preservación de los acervos patrimoniales.
La profesional, que se desempaña como conservadora para los diferentes museos municipales de Gualeguaychú, explicó que las actividades y los programas de conservación durante la pandemia, continuaron siendo los mismos.
“Al principio se nos complicó porque no podíamos ir de manera presencial al museo, entonces nos fuimos turnando semanalmente a modo de guardia con el objetivo de monitorear y controlar el estado de las colecciones y de los edificios, para de esta manera comprobar que no haya surgido ningún inconveniente. Cuando pudimos volver a la presencialidad, dada a partir de la nueva normalidad, las tareas de conservación siguieron realizándose de la misma manera, obviamente con los cuidados o protocolos que exige la situación. También se agregaron otras cuestiones de prevención que tienen que ver con la circulación de objetos en el museo, porque en Gualeguaychú todos los museos municipales cuentan con biblioteca y archivo. Entonces a la hora de ingreso de nuevas donaciones o de la devolución de ejemplares, los libros y archivos quedan en cuarentena 72hs o más antes de ser manipulados, para garantizar la seguridad sanitaria y luego poder aplicar las tareas de conservación o mantenimiento correspondientes”, detalló la especialista.
Desafíos y objetivos para los museos
Pedro Frúniz, analizó que en el caso de los museos, esta crisis sirvió como catalizadora de un proceso que ya estaba en marcha.
“Más museos se volcaron a la virtualidad y a trabajar por el verdadero diálogo con sus visitantes a través de las diversas modalidades y plataformas de internet, además de la digitalización y la creación de nuevas formas de experiencia y difusión cultural. Hoy por hoy, frente a esta realidad que no cesa, los museos asumen que deben continuar trabajando por un cambio, que implica repensar la institución y su relación con las comunidades buscando nuevas estrategias y modelos para experimentar la cultura y el patrimonio. Creo que el desafío está ahí. En que como instituciones no quedemos en pausa frente a la realidad del distanciamiento social, y exploremos nuevas estrategias para estar cerca de la gente. Debemos ser museos vivos, no espacios muertos llenos de cosas viejas. Los museos son espacios sociales, y debemos responder a los desafíos que se presentan en cada tiempo”, reflexionó el museólogo.



















