Por la clasificación
Newell's y Rosario Central, en distintas posiciones en sus grupos, juegan sus últimas fichas para pasar al siguiente nivel de la Sudamericana. Al canalla le falta solo un punto, pero otra vez jugará fuera de Rosario. La Lepra reza por un milagro.
Lalo Falcioni
Los equipos de primera división de Rosario ya están listos para vivir la apasionante definición de los grupos de la Copa Sudamericana. Ambos ocupan diferentes posiciones y llegan a la última fecha de sus zonas con distintas posibilidades, pero tanto Rosario Central como Newell's se jugarán todo para seguir con vida en la competencia continental. Al canalla solo le falta un punto para asegurarse un lugar en los octavos de final del certamen. La Lepra, en cambio, necesita una combinación de resultados casi milagrosa. La otra particularidad es que los dirigidos por “Kily” González deberán mudarse otra vez a Buenos Aires, como ya sucedió la semana pasada ante Huachipato de Chile. Los del “Mono” Burgos, que sigue atornillado al banco a pesar de los cuestionamientos, podrán jugar en el Coloso del Parque Independencia, pero tendrán una oreja puesta en Asunción del Paraguay.
Canallas a toda orquesta
Rosario Central llega a la definición del grupo A de la Copa Sudamericana en su mejor momento futbolístico y anímico. El conjunto del “Kily” ya venía en levantada, pero el 5 a 0 a Huachipato el miércoles pasado en cancha de Banfield, en un partido clave para la clasificación, llenó de confianza los tanques de los jugadores auriazules.
Los conducidos por Cristian González llegan a la jornada definitoria con 10 puntos y una diferencia de 7 goles a favor. El escolta y único equipo con chances de robarle la punta -clasifica un solo equipo a octavos- es Huachipato, que acumula 8 unidades y una diferencia negativa de 3 tantos. El miércoles, desde las 21.30, Central recibe al eliminado 12 de Octubre de Paraguay y los chilenos hacen lo propio con San Lorenzo de Almagro.
Con un empate ante el conjunto paraguayo, los canallas obligarán a Huachipato a ganarle al Ciclón por una diferencia sideral de 10 goles. Así las cosas, a Central le alcanzará un punto para meterse en la siguiente fase de la Copa.
El inconveniente repetido para este club es que otra vez no podrá jugar en el Gigante de Arroyito, aunque a juzgar por el último resultado, no le sentó nada mal mudar su localía al estadio Florencio Sola de Banfield la semana pasada.
Con el aeropuerto de Rosario impedido de recibir vuelos internacionales por las restricciones en el marco de la pandemia, Central había ofrecido a 12 de Octubre pagarles el traslado y dos noches de hotel, pero los directivos paraguayos prefirieron mantenerse inflexibles, aun sabiendo que no se juegan nada. “Ellos se apegan al reglamento, que es claro, la aerolínea tiene que llegar a la ciudad donde se juega el partido”, explicó el vicepresidente de Rosario Central, Ricarlo Carloni, en diálogo con Radio 2 de Rosario. “Argumentan temas epidemiológicos, así que ya hemos enviado notas a la Conmebol para anunciar que el estadio va a ser el de Banfield”, confirmó el directivo canalla.
Carloni aprovechó la oportunidad para deslizar una crítica a sus pares de 12 de Octubre: “Me sorprendió la decisión porque ellos ya están eliminados. Podría entenderlo si tenían chances por una cuestión de querer sacar una ventaja de localía”, cerró.
Un triunfo y una plegaria
Si Newell's logra el pasaje a la próxima instancia de la Copa Sudamericana, seguramente será la gran noticia de la última jornada de la fase de grupos. Es que la Lepra necesita una combinación casi milagrosa de resultados y goles para obtener ese boleto. La primera consigna para que los rojinegros llegaran con vida a la jornada decisiva se dio la semana pasada, cuando igualaron Atlético Goianiense y Libertad en Brasil y luego los rojinegros derrotaron de local a Palestino de Chile. Pero este martes se viene lo más difícil.
Para empezar, Newell's deberá derrotar a Goianiense en el Coloso Marcelo Bielsa. Y debería hacerlo por una buena diferencia de goles. Al mismo tiempo, deberá esperar una victoria de Palestino, eliminado y con un solo punto, sobre el puntero Libertad en Asunción del Paraguay. Éste último parece ser el resultado más improbable, pero en el fútbol nunca está dicha la última palabra.
“Vamos a dar pelea hasta el final”, repite el técnico Germán Burgos casi como un autómata. Mientras tanto, el “Mono” se aferra a su puesto en el banco leproso, esquiva los rumores de fin de ciclo y juega su última ficha para torcer el rumbo de su gestión en el club leproso.



















