General Ramírez
Con seis años, el pequeño ramirense le da de comer de los perros de la calle, brindándole todo su amor y cariño. Todo comenzó con una humilde rifa para comprar bolsas de alimento. El notable gesto fue noticia en todo el país. El niño recibió donaciones desde diversos puntos de la Argentina.
José Prinsich
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Podría estar jugando con algunos de sus juguetes, durmiendo placenteramente la siesta o dibujando paisajes en una hoja. Pero Bautista, desde hace un tiempo, decidió pasar las tardes de una manera diferente. El pequeño de seis años no sólo acompaña a su mamá en la atención del local comercial, sino que además disfruta estar largas horas rodeado de los perros de la calle, a quienes les brinda alimento, agua y todo el cariño del mundo.
La relación entre el niño y los siete caninos abandonados, que deambulan a diario por la esquina céntrica de Triunvirato y Libertad, se consolidó con el transcurrir de los días. Las muestras de amor son constantes y dignas de imitar. Se los ve juntos, riendo, tirados en el pasto como si nada y dejando por sentado una vez más que el perro es el mejor amigo del hombre. Cada vez que el ramirense sale a su encuentro, con la bolsa de alimento en sus manos, los animales lo reciben parándose en dos patas y celebrando la actitud.
“Los animales son lo más fiel de este mundo. Quisiera que otras personas ayuden a los animales que se encuentren perdidos en la calle. Nunca se tienen que maltratar a las mascotas. Si no hubiera animales el mundo sería diferente, no sería nada”, expresó el gurí entrerriano. La sinceridad del hincha de Boca Juniors estuvo explícita en cada palabra que salió de su boca.
Un gesto de humildad
El amor de Bauti hacia las mascotas es tan inconmensurable que tomó la decisión, por su propia cuenta, de organizar una rifa para comprar alimentos para los perros callejeros. Con toda su inocencia y entusiasmo puso manos a la obra al proyecto que tenía en mente.
“Armé los números yo solito con mis propias hojas. Hice números con la lapicera y los recorté con la tijera. Ahí comencé a venderlos. Cada número valía diez pesos”, relató el alumno de primer grado de la Escuela N°31 “Leopoldo Herrera”. Familiares y amigos colaboraron con el niño, quien llegó a recaudar sus primeros 250 pesos, cifra suficiente para comprar la primera bolsa de alimentos. Más tarde lograron recolectar otros 950 pesos, lo que les permitió obtener más cantidad.
La repercusión de aquel notable gesto, tras la publicación de una foto en la red social de su mamá, trascendió todos los límites. En pocas horas, el país entero estaba hablando de lo que había hecho el joven de General Ramírez. Las felicitaciones no tardaron en llegar a la Capital Provincial de la Juventud, mientras los medios más importantes se hacían eco de la noticia halagando la labor del niño. Pero no todo quedó ahí: la información cruzó las fronteras y desembarcó en otros países como Uruguay, Brasil, España e Inglaterra.
Bautista se había ganado el cariño de la gente gracias a su dulzura, carisma y compromiso con una problemática social común. Las palabras de aliento lo motivaron a seguir adelante con la causa. Fue así como poco a poco comenzaron a llegar donaciones desde diversos puntos de la provincia y el país. Entre los aportes más grandes de los últimos días se destacó la colaboración de la firma Keiko que sumó a la iniciativa 20 bolsas de 21 kilos, de las cuales diez fueron donadas al grupo “Amigos de los Perros” de la localidad.
“Es sorprendente cómo se dio todo esto. La verdad que no era lo que uno buscaba. Yo publiqué una foto simplemente elogiando a mi hijo y se produjo toda esta exposición. Queremos agradecer por tanto cariño día a día que recibimos”, manifestó Ángela Leiva en diálogo con Mirador Entre Ríos.
A raíz del gran impacto que generó la noticia, se creó una cuenta oficial de Instagram (@bauti_eckhardt.leiva) para quienes deseen colaborar y seguir las novedades del caso. Hasta el momento llevan más de 2.300 seguidores.
A su vez, la ramirense sostuvo “lo que queremos lograr ahora es la adopción de estos animales. Hay muchos perros en la calle y siento que la gente no se compromete en ayudar. Se escuchan muchas críticas, pero poca ayuda. Si queres que salgan los perros de la calle, aporta tu granito de arena. Vemos muchos perritos con dueños que son largados a la calle. Nosotros vamos aprendiendo día a día. Los chicos de “Amigos de los Perros” me van asesorando. También estoy recibiendo el apoyo de otras asociaciones. Hay muchas personas que quieren adoptar perros, pero no están en condiciones de alimentarlos”.
“Nosotros también habíamos pensado en las casitas. No es fácil. Hay muchos temas que limar y hacer. Ya mandamos a hacer ponchitos para el frío. Todo lleva tiempo y organización. Igualmente, falta compromiso de todos. Necesitamos unirnos. No todo viene de arriba. Esto no tiene que tener color político. Trabajemos juntos. Tengo mucha fe de lograr todo esto. Esto sigue teniendo repercusiones y la gente nos sigue acompañando. Con esto de la pandemia todo es gris y estamos todos bajoneados, pero esto es amor y nos da esperanza”, sostuvo.
En este sentido, Leiva aclaró que “estos animalitos también son alimentados por otros vecinos y por “Amigos de los Perros”, que hay que valorar el trabajo que ellos hacen. Muchos no se imaginan la laborar que realizan. Todo ese trabajo sale del corazón. Lo mismo sucede con lo de mi hijo. Lo hacemos sin nada a cambio, es por el amor mutuo que nos tenemos”.
Un corazón grande
El 11 de mayo, Bautista cumplió seis años y lo celebró junto a sus familiares. Al pequeño, además de su pasión por los animales, le atraen las actividades físicas. Su debilidad es el futbol, aunque comenzó a practicar pakua y en breve también dirá presente en tenis. “Le gusta hablar mucho. Él se crio en un comercio, así que tiene contacto con la gente continuamente”, añadió Ángela. El entrerriano del Departamento Diamante vive intensamente el presente, pero no deja de proyectar el futuro, seguramente vinculado con las mascotas.
Con una mano en el corazón, aseguró que “si tuviera madera, agarraría clavos y martillo para hacerles un refugio grandecito. Ahí le pondría toda la comida. Si tuviera fierros le haría un percherito para ponerle ropa y abrigos”. Asimismo, no dudó un instante en contemplar que su deseo “es que adopten a los perritos. No se pueden separar porque son muy unidos. Si yo no tuviera perros en mi casa los adoptaría. Tengo cuatro perros y tres gatos”.
Por el momento, los perros alimentados por Bauti no tienen nombre. El peque está pensando en algunos candidatos, aunque considera que no es una prioridad por el momento porque alcanza con poner un pie en la vereda para que los caninos salgan a darle la bienvenida. “Las muestras de cariño de la gente hacia él son impresionantes. Estoy muy orgullosa de mi hijo. Me emociona escucharlo. Siempre desde chiquito le inculcamos respeto y ser educado. Está dando sus frutos”, finalizó su madre emocionada.




















