Copa Sudamericana
El equipo del Kily se juega todo este miércoles ante Huachipato, para apoderarse de la punta del grupo A de la Copa Sudamericana. El partido se disputará en cancha de Banfield.
Lalo Falcioni deportes@miradorprovincial.com
Rosario Central se juega gran parte de sus chances de seguir compitiendo en este semestre. Desde las 21.30 del miércoles, choca con Huachipato de Chile, en un partido que pone en disputa el liderazgo del grupo A de la Copa Sudamericana, donde los trasandinos marchan punteros con 8 puntos y los canallas son escoltas con 7. Por lo tanto, si los dirigidos por el Kily González logran el triunfo, treparán a la cima de la zona a falta de una sola fecha y dependerán de su propia suerte para clasificar a la siguiente fase de la competencia continental. La particularidad de este juego es que se llevará a cabo en la cancha de Banfield y no en el Gigante de Arroyito, por una cuestión de logística en medio de la pandemia de coronavirus.
La sede de este partido de la 5ª fecha del grupo A de la Copa Sudamericana fue la noticia casi excluyente en la previa. La dirigencia de Central trató de llegar a un acuerdo con la de Huachipato, que se negaba a “romper la burbuja covid” que dispone Conmebol. El problema es que el Aeropuerto Internacional de Rosario está clausurado para vuelos internacionales y la delegación trasandina debía tomar un avión a Buenos Aires y luego otro de cabotaje a Rosario.
Ante las dilaciones del club chileno, que especuló con la posibilidad concreta de sacar a Central de Rosario, se descartó al Gigante de Arroyito como escenario del partido. Entonces se apuntó al estadio de San Lorenzo, que al técnico Kily González le gustaba por el piso del Nuevo Gasómetro y también por cábala porque su equipo había logrado un triunfo trascendental la fecha anterior ante El Ciclón. Pero cuando estaba todo dado para jugar en el barrio porteño de Bajo Flores, apareció una nueva dificultad: la Policía de la Ciudad de Buenos Aires no podía brindar seguridad al partido de Central y Huachipato, porque hay otros dos encuentros que se disputarán en la misma jornada en Capital Federal: River ante Independiente Santa Fe de Colombia, y Vélez frente a Unión La Calera.
Finalmente, se designó a la cancha de Banfield, en jurisdicción de Provincia de Buenos Aires para este importante duelo que será arbitrado por el uruguayo Christian Ferreyra.
"Aunque faltan estos dos partidos, estamos ante una gran oportunidad de depender de nosotros", destacó el experimentado arquero de Central, Jorge "Fatura" Broun, en la previa del partido. Y luego consideró que "el partido de ida no es parámetro porque jugamos con uno menos desde los 10 minutos y eso lo distorsiona".
"La localía es algo importante, nos hubiera gustado jugar en el Gigante, pero vamos a tratar de dejar de lado esa circunstancia que escapa a nosotros y concentrarnos en ganar el partido", acentuó el portero canalla.
Central, que viene de vencer 2-1 a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, jugará a priori con la misma formación del último partido. El equipo de González buscará vencer al líder y quedar en condiciones de clasificarse en la última fecha, cuando reciba a 12 de Octubre de Paraguay, que suma 5 puntos.
Los auriazules formarían con estos 11: Jorge Broun; Damián Martínez, Facundo Almada, Gastón Ávila y Lautaro Blanco; Diego Zabala, Emmanuel Ojeda, Emiliano Vecchio y Luciano Ferreyra; Lucas Gamba y Marco Ruben.




















