Automovilismo
El piloto paranaense Favio Grinovero, quien atraviesa un buen presente en la Clase 2 del Turismo Pista, repasó su historia. Habló de sus inicios, su amor y pasión por el automovilismo, los objetivos alcanzados y los proyectos por cumplir.
Keven Rivero
Humildad y trabajo. Dos palabras simples, pero que encajan perfectamente para resumir brevemente la historia de Favio Grinovero, el piloto paranaense que vive un gran momento en la Clase 2 del Turismo Pista.
Pero, para entender el presente hay que conocer su pasado. Un gran recorrido lleno de trofeos, medallas y sueños cumplidos, pero también con mucho sacrificio en cada una de las etapas de su vida. El conductor de 35 años, habló con MIRADOR ENTRE RIOS y dio cuentas de su dilatada trayectoria.
-¿Cómo se produjo tu primer contacto con los fierros?
-Siempre estuve muy cerca. Mi papá (Armando) trabajó en la rectificación de motores y estaba junto a él todo el tiempo. Además, laburaba con autos de carrera y ya me llamaba la atención.
-¿En qué momento se despertó tu deseo por correr?
-Desde muy chiquito. Recuerdo que tuve la oportunidad de subirme a un auto de carrera cuando tenía diez años, y ya me sentía feliz. Anteriormente, había corrido en BMX y es un deporte que me gusta también, pero con los autos tengo sensaciones diferentes. Siempre me gustaron los fierros y soñé con dedicarme a esto, y he dejado un montón de cosas de lado para poder correr. Imperecederamente correré, de alguna forma lo haré. Estar arriba de un vehículo e ir a los eventos, me hace sentir bien y es algo parecido a mi segunda casa. Si no puedo hacerlo de una manera profesional, lo haré para divertirme porque es lo que me gusta y me hace feliz. Sobre esto, no tengo ninguna duda.
-¿Cómo fueron los primeros años?
-Primero, inicié en 1995, cuando me subí en un auto de rally. Después, pasé por algunos kartings de alquiler que tenía a disposición el “Gurí” Martínez en el Kartodromo de Paraná, y empecé a participar de distintos campeonatos con algunos amigos en distintas ciudades del país. Tenía 17 años, salí segundo en el Campeonato Argentino de Kartings de alquiler y me entusiasmó. No quería bajarme más de un auto, entonces arranqué a correr en el TC 850.
-Teniendo en cuenta que te conocían muy poco, ¿cuándo comenzaste costó mucho desde el lado económico?
-En el momento que arranqué estuvo el apoyo de mi papá y toda mi familia. Había empezado en el karting zonal, era un costo bastante bajo y lo pudimos bancar con mucho sacrificio. Mis hermanos (Hernán y Orlando) también lo permitieron porque demandaba un gasto enorme hacia mí, pero me apoyaron y pude seguir practicando este deporte.
-¿Qué recuerdas de los primeros años en el rally?
-Tenía un Fiat 147, en el cual corrí desde el 2003 hasta el 2006, en un campeonato zonal. Salimos campeones y después terminé segundo en dos certámenes con la categoría 1600. Luego, nos fuimos a correr el rally cordobés en el 2007 y fueron temporadas increíbles porque nos coronamos con títulos en el 2008 con un Volkswagen Senda y posteriormente, con un Volkswagen Gol en el año siguiente, y seguidamente, peleamos el campeonato en la “Categoría 6”. En el 2010, existió la posibilidad de acordar con un equipo cordobés y me subí a un Subaru, donde fue mi primera experiencia con un vehículo de tracción integral, pero tras algunos meses tuve que bajarme por cuestiones presupuestarias.
-¿Cuándo sentiste que era el momento para dedicarte profesionalmente?
-En el momento que empecé a ver buenos resultados en el Rally Cordobés. Le busqué la vuelta para hacerlo de una forma más profesional y dedicarle más tiempo, y llegué a tener una dedicación de casi el 100%. Más allá que ahora lo hago de la mejor forma, también alterno con una actividad laboral de un proyecto propio, realizando la rectificación de tapas de cilindros en mi taller.
-¿Qué significa en tu carrera tu período en el Rally Argentino?
-Tengo los mejores recuerdos porque fue una etapa hermosa. Junto a mi equipo nos consagramos subcampeones en 2012 y en 2013, y pudimos ser campeones en 2014 y 2015. Luego, corrí en el Maxi Rally, pero se me complicaba en la parte económica y decidí bajarme.
-Luego de ganar muchos títulos en el rally, ¿sentías que debías buscar nuevos desafíos y se dio tu incursión en el Turismo Pista?
-Creo que se fue dando de a poco. En primera instancia, un sponsor, dueño de un equipo, me prestó un auto y me sentí cómodo. En 2017, arranqué en la Clase 2 del Turismo Pista, alquilando el auto, hasta que en 2018 pude empezar con el Chevrolet Corsa que estoy corriendo actualmente.
-¿Fue complicado ese cambio?
-Me costó acostumbrarme a correr las carreras. Andaba bastante rápido y me salían los tiempos, pero no estaba habituado a cruzarme con otros competidores en una misma pista.
-Después de varios años de trayectoria en el ambiente, ¿sigue costando estar bien económicamente?
-No es fácil el automovilismo y siempre estuve peleándola en el aspecto económico. Sin dudas, es uno de los grandes dilemas que tenemos todos los años junto a mi equipo y hay que rebuscarse porque el auto te pide dinero, sobre todo por la situación de nuestro país. Por suerte, me he cruzado con mucha gente que me ayudó y se entusiasma con lo que hice. También hay que destacar que en base de los resultados que se fueron dando, me permitió seguir consiguiendo apoyo, pero siempre tuve que luchar en ese sentido.
-¿En esta temporada cuáles son tus metas?
-Mi principal objetivo es pelear el campeonato de la Clase 2 hasta el final. El año pasado fue raro porque no pude participar de algunas carreras por la situación sanitaria; pero, en 2019, pelee hasta el final y se nos escapó el campeonato en la última carrera en Paraná. Es una espina clavada que todavía me duele y necesito sacarla.
Esta temporada no habíamos tenido un buen arranque, pero con la victoria me volví a prender y sabemos que tenemos las posibilidades, que trabajando se pueden concretar cosas grandes. Debemos reforzar el presupuesto porque el auto demanda dinero y cuando más dinero tienes, se puede tener mejores elementos. No sé cuánto tiempo más correré en las pistas y quiero cumplir este objetivo. Más adelante veré si puedo seguir en la Clase 3 del Turismo Pista, pero el objetivo es ganar el título este año.



















