Desde Entre Ríos al viejo continente
Desde septiembre de 2020, el concordiense Facundo Larocca se desempeña en el Pallamano Ragusa, elenco que milita en la Serie A2 del balonmano de Italia. El extremo de 25 años, planifica su futuro en el territorio europeo y dio cuentas de sus próximos objetivos.
Kevin Rivero
Lejos de su ciudad natal, el concordiense Facundo Larocca vive uno de los momentos más importantes de su vida. Desde septiembre de 2020, transita uno de los tantos momentos soñados, haciendo lo que más le gusta: jugar y vivir del handball.
El jugador de 25 años, hijo de Federico y Natalia, hermano de Valentina; surgió deportivamente en Salto Grande y, luego, vistió los colores del representativos de la Universidad Nacional de La Plata durante su periodo facultativo hasta el año pasado, en el cual se vinculó al Pallamano Ragusa, conjunto que compite en la Serie A2, la segunda categoría del balonmano de Italia.
El extremo, desde Sicilia, dialogó con MIRADOR ENTRE RÍOS, y contó cómo se produjo su incursión en Europa: “Tengo un amigo que se vino a jugar a Italia y me convenció para que me sume. Siempre quise hacer una experiencia afuera del país, pero mi idea principal era concretarlo luego de terminar la carrera universitaria de profesorado de Educación Física. Sin embargo, decidí apostar y ahora estoy compitiendo en el torneo. Llevamos adelante muchos protocolos para que se pueda seguir desarrollando el torneo, con muchas precauciones como trasladarse solamente desde la casa a la cancha y hacerme el testeo rápido todas las semanas antes de jugar”.
Por otro lado, brindó detalles sobre su período de adaptación a una nueva Nación: “Fue dura porque, prácticamente, no sabía hablar, ya que no conocía el idioma y con la pandemia en el medio, es mucho más difícil conocer gente o arrimarse y hablar con alguien. Por suerte, vivo con dos chicos italianos en la pensión del club y trato comunicarme continuamente para ir aprendiendo. Los primeros días fueron durísimos hasta para ir al supermercado, pero en los primeros tres meses aprendí a manejarme con las cuestiones básicas”.
Un gran salto
Facundo valora y disfruta de uno de los momentos más trascendentales de su vida. “Estoy muy feliz. En Italia me permito entrenar, comprarme los alimentos adecuados sin complicaciones y no estar pensando todo el tiempo cómo generaré dinero para poder solventar estos gastos necesarios del día a día”.
“Acá, hay una gran diferencia en la organización en los viajes, la indumentaria, el dinero y el abanico de oportunidades que existen. Estar en un club te abre muchas puertas y es diferente a la Argentina, donde tenes que estar poniendo plata desde tu bolsillo para cubrir los distintos gastos necesarios. Al menos, se puede realizar una buena o pequeña experiencia, y es muy positivo en ese aspecto. Para muchos deportistas, Italia es el primer paso para construir algo en Europa”, sostuvo quien también puede actuar como lateral si la situación lo amerita.
“Desde mi punto de vista, ahora, estoy trazando una carrera aparte de mi formación académica y, más allá de mi actualidad, no dejaré de formarme mientras juegue; por lo tanto, es una gran oportunidad para seguir capacitándome hasta la edad que pueda y probablemente me abrirá puertas laborales a futuro. Es importante tener esta seguridad económica porque si estaría en Argentina, seguramente, tendría que estar trabajando todo el día para poder jugar”, concretó.
Desafíos
El entrerriano se refirió al nivel de la competencia de la Serie A2, y manifestó: “La calidad de los certámenes dependen de la región y el proyecto particular de cada club, ya que las ligas no son tan amateur como en Argentina. La Serie A1 es similar a la Liga de Honor de nuestro país, pero se puede encontrar una gran disparidad entre el nivel del conjunto que ocupa la primera posición y el último”.
Con la mente puesta en nuevos proyectos, el oriundo de Concordia planifica lo venidero en las tierras del Viejo Continente. “Solamente pienso en ir a visitar a mi familia. Tengo ganas de continuar en Europa porque tener un ingreso fijo del deporte que haces, es muy importante para que un jugador se dedique plenamente al deporte”.
Por su parte, Larocca expresó cuáles son los retos del combinado en la presente temporada: “El objetivo principal del club era mantener la categoría y lo logramos, dejando de lado las adversidades que hubo en el camino. Fue complejo por el Covid-19, ya que la primera vez en un sitio diferente, siempre es distinta a las demás y sentí que algunas situaciones fueron más fuertes de lo normal cuando jugaba”.
Además, dejó en claro cuáles son sus expectativas en esta etapa: “Quiero ser competitivo y mantener la regularidad en la mayor cantidad de años posibles. Anhelo seguir generando más espacios donde pueda concentrarme en la parte académica, estar tranquilo en la faceta económica y en lo deportivo estar muy vinculado. Lo sigo haciendo de la misma manera que cuando estaba en Argentina, me da placer ir a entrenar. Siento que tengo más posibilidades de que la gente me vea jugar y me tengan en cuenta para un proyecto a futuro, no me pongo un techo porque no me interesa y solamente quiero seguir en la competencia porque es lo que me gusta”.
“Arranqué a jugar desde muy grande, tuve que trabajar para pagar mis gastos y nunca fui una persona que soñaba jugar en otro país o ser profesional porque, para mí, comenzó de manera recreativa. Me pasaron muchas cosas buenas y malas en el medio, pero no lo veía cómo algo forzado. Solamente intento pasarla bien y disfrutar el momento”, aseveró.
Mientras que, por último, el concordiense manifestó: “Ojalá la situación en el deporte nacional pueda cambiar. Me gustaría que la disciplina crezca en Argentina y que se pueda hacer lo que estoy haciendo en este momento. Hay muchos chicos talentosos en las provincias, pero falta la infraestructura y el dinero. Hasta no se lo toma como una prioridad al deporte y es difícil equilibrar la balanza en ese sentido. Sería fantástico que los chicos que tienen capacidad puedan soñar con llegar más lejos”.



















