ARTES MARCIALES MIXTAS
A poco más de dos meses de su llegada a Brasil, el paranaense Francisco Solá tendrá su primer compromiso. El viernes 23 combatirá en Curitiba, Estado de Paraná, ante el local Cleverson Candido, en un combate que tendrá en juego el título Adventure Fighters Tournaments de la categoría hasta 61 kilos. Además, Pancho tiene putada una pelea para el 5 de junio en Togo, África.
VÍCTOR LUDI
A mediados de febrero, el paranaense Francisco Solá armó sus bolsos y dejó la capital entrerriana para radicarse en Sete Lagoas, Estado de Minas Gerais, Brasil, donde se puso a disposición del entrenador chileno Guillermo Atenas, con el objetivo de abrirse camino en el mundo de las Artes Marciales Mixtas (MMA).
En un primer momento, Pancho tenía pautado un combate para el 3 de abril, en Togo, contra el nigeriano Emmanuel Bernard. Pero la segunda ola de covid-19 obligó a reprogramar este compromiso en tierras africanas para el 5 de junio. De todas formas, rápidamente se le presentó una nueva oportunidad: el viernes 23 de abril se presentará en la ciudad de Curitiba, Estado de Paraná, donde combatirá contra el local Cleverson Candido, por el título del certamen Adventure Fighters Tournaments en la categoría hasta 61 kilos. El duelo, que será de cinco rounds de cinco minutos cada uno, podrá verse a través del sitio www.acessoashow.com.
“Venía entrenando para la pelea en África y nos avisaron que se postergaba la fecha. Mi entrenador, para no estar mucho tiempo parado, enseguida me buscó una pelea. Dio la casualidad, aunque yo digo que es el destinó, que el que iba a pelear por el título se lesionó, llamaron a otro y pedía mucha plata. Y yo, que también iba a pelear en ese evento, no tenía rival aún.
Lo llamaron a mi entrenador y él no dudó ni un minuto. Las oportunidades que se presentan hay que aprovecharlas”, le respondió vía WhatsApp Solá a Mirador Entre Ríos, luego de finalizar su jornada de entrenamientos.
“Es una pelea muy importante –prosiguió-, la más importante de mi carrera profesional de MMA y soy consciente de que puede abrirme muchas puertas y hacerme conocido, ya que la liga AFT acá es un evento muy destacado”.
-¿Qué cuestiones estas trabajando en los entrenamientos?
-En lo que estamos enfocados ahora es en la lucha. Como él (por su entrenador) era competidor de wrestling estoy aprovechando a pulir esa parte, y perfeccionando el jiujitsu, ya que Brasil es la cuna de esta disciplina y se aprende mucho. Obviamente que no dejo de lado el combate de pie, que es lo que mejor tengo.
-¿Cuándo llegaste a Brasil notaste mucha diferencia de nivel con lo que estabas acostumbrado?
-Sí, noté mucho la diferencia. Sin desmerecer, estaba muy lejos. Acá me doy cuenta que me faltaba mucho. Los primeros días parecía un principiante al lado de ellos y ahora, por suerte, estoy más a su ritmo.
-A dos meses de tu llegada a Brasil asumís un riesgo grande…
-Sí, pero desde que llegué me estoy entrenando mucho, porque iba a pelear en África. Estoy tranquilo, seguro del trabajo que vengo realizando, entrenando mucho y fortaleciendo también la parte psicológica, porque la cabeza lo es todo. Si uno no se tiene fe y seguridad en sí mismo está complicado. Por ahí me pongo a pensar que es la primera pelea y por un título, lo que me genera ansiedad, pero trato de estar tranquilo porque para esto vine, para hacer historia. Al rival lo estuve estudiando, viene con un récord 9-4. Es experimentado pero voy a ir para dar la sorpresa.
-¿El cambio de fecha y rival te obligó a modificar tu preparación?
-Sí, cambiamos mucho la parte de cómo plantear la pelea. Vimos muchos videos de mi rival y vimos cómo tengo que pelearle. Estoy enfocándome mucho más en defender los intentos de derribo de él, y en aumentar mucho más el cardio ya que es una pelea larga.
-¿Qué pudiste ver de él?
-Su estilo es el de trabajar de contragolpes y buscar el derribo. No es muy activo en el piso pero tiene experiencia y ha ganado varias peleas por definición.
-Por último y sacando las cuestiones deportivas, ¿te está costando adaptarte a esta nueva vida?
-Lo que más nos costó y cuesta todavía es el idioma porque el portugués fluido es complicado, sobre todo para hablarlo, más allá de que muchas palabras suenan igual o parecidas. Por suerte mi entrenador habla español y nos comunicamos bastante bien. Igualmente, estamos con mi novia estudiando el idioma y ya por lo menos podemos tener una charla con la gente. Después nos adaptamos rápido a las comidas típicas de acá, que son muy variadas y mezclan mucho la fruta con lo salado. No es muy difícil adaptarse porque por lo general el brasilero es muy amable.



















