Valoraron el trabajo con los municipios
Desde hace tiempo se vienen escuchando los términos HLB y huanglongbing. Primero con descreimiento pero luego con preocupación. Una enfermedad que afecta a los cítricos, en la provincia afectaría directamente la economía. Desde organismos nacionales buscan frenar el impacto que ya se está produciendo apelando a la rápida detección.
Lucía Torres
redaccion-er@miradorprovincial.com
El ingeniero Sebastián Perini, al frente de la Agencia del INTA en Chajarí, se refirió a las tareas de concientización que se vienen realizando por el HLB o huanglongbing, en este caso con el apoyo de los municipios de la zona.
"Hace unos años ya que venimos trabajando fuerte en lo que es brindar información acerca de esta enfermedad que es una de las más destructivas de la citricultura a nivel mundial", indicó Perini a Mirador Entre Ríos, y recordó que en 2018 se detectaron los primeros casos en nuestra región y, desde ese momento, "se está trabajando a pleno en capacitar a los productores y a los monitoreadores". Para éstos últimos se trabajó con las municipalidades, quienes brindaron el capital humano para este trabajo, principalmente en la zona urbana.
Ante la consulta de qué es el HLB, el ingeniero respondió: "Huanglongbing; literalmente, ´enfermedad del Dragón amarillo`. Es una enfermedad provocada por bacterias (y un vector) y afecta diversas especies de plantas del género Citrus, entre los que están el limón, la naranja y la mandarina. Esta enfermedad se le conoce por el acrónimo HLB y también por el nombre inglés de Greening o Ex-Greening.
Controles en los patios
De las plantas en los patios particulares resaltó que es fundamental el control porque "son lugares donde el HLB queda como foco de contagio, en la zona urbana y periurbana. No se le da importancia y el vecino generalmente no conoce los síntomas de estas enfermedades, por eso es importante el aporte de los municipios para recorrer y ver esto en las casas y también en el arbolado urbano".
Al ser consultado por cómo llega la enfermedad a las plantas urbanas aclaró que es "porque el HLB a través de su vector, la diaphorina citri, tiene dos vías, una a corta distancia, con vuelo corto de planta a planta; y otro cuando la diaphorina se deja llevar por el viento y ahí se llega a distancias largas y provoca lo que vemos ahora que es que está dispersado por todo el departamento".
Creer o perder
Actualmente y progresivamente se va revirtiendo el descreimiento que se tenía de la enfermedad, "al que le toca sufrirlo en su quinta lógicamente después cree, pero al ser algo lento, una enfermedad con mucho tiempo de incubación, cuando se ven los daños ya hace un año y medio o dos que está presente. Cuando se lo detecta es necesario erradicar varias plantas y esto lógicamente cuesta", explicó Perini.
Sobre este período de evolución de la enfermedad, desde que se contagia hasta que muestra los síntomas, aseguró que puede llevar más de dos años, "dos años y medio o hasta tres, entonces estamos trabajando siempre para atrás, las acciones que llevemos hoy de control, lo vamos a ver a los resultados dentro de un año, hay que tener una visión más a perspectiva y muchas veces es complejo".
Una vez que la planta es infectada pierde valor comercial rápidamente, "hay un año o quizás dos donde se sigue produciendo pero en menos cantidad, y además se genera una sustancia química que hace que el fruto quede ácido y agrio".
Manejo de la enfermedad
En el trabajo a campo, en lo urbano van directamente los monitoreadores de las municipalidades junto al SENASA, que es el organismo fitosanitario.
"Mientras que en lo rural es el productor el responsable, tenemos experiencias de trabajo de grupos colaborativos, donde 20 o 25 productores son los llaman monitoreadores quincenalmente, esa información llega al INTA y nosotros si es necesario encendemos las alarmas y brindamos el asesoramiento pertinente", detalló el ingeniero agrónomo.
En cuanto al manejo de la enfermedad dijo que tiene tres patas: "La detección temprana, donde muchas veces se mandan a hacer exámenes de PCR, para tener la certeza del laboratorio; erradicación de las plantas afectadas; y control del vector, porque si hay una planta con HLB, no se puede tener vector, porque lo va dispersar, finalmente que cada planta o lote tiene que venir de un lugar seguro, con la certificación sanitaria necesaria".
De la situación del Departamento Federación aseguró que está "bastante teñido de rojo por la cantidad de puntos". Las zonas más complicadas son el área rural de Villa del Rosario y en una colonia de la zona de Chajarí.
A nivel nacional
En Argentina, surgió el "Programa nacional de prevención del HLB", creado por Resol. N.º 517/2009 de la ex Secretaría de Agricultura de la Nación (SAGPyA), con el objetivo de prevenir el ingreso de la enfermedad HLB al territorio nacional; implementar sistemas de vigilancia para la detección precoz de la enfermedad; desarrollar campañas de difusión; concientización; capacitación de la plaga; implementar un plan de contingencia para el control de la enfermedad en caso de aparición de brotes dentro del país.




















