Nuevo desafío
El boxeador concordiense Gustavo Vittori dejó su ciudad para seguir su carrera deportiva en Europa. Se unió a un grupo de entrenamiento con el que sumará experiencia. Ya tiene fechas previstas para realizar algunos combates.
Belén Fedullo
“Necesitaba salir de mi zona de confort”, asegura con determinación Gustavo “Perrito" Vittori, desde el nuevo gimnasio en el que entrena para competir. El 8 de marzo partió desde su Concordia natal hacia Barcelona. Tras varias escalas, ya instalado en la ciudad en que Lionel Messi se hizo grande, sueña con lograr lo que se propuso desde chico: crecer en el exterior.
En noviembre Gustavo había peleado en Estados Unidos y, tras ser derrotado por Knock Out por Harold “King” Calderón, había prometido que se levantaría y seguiría dando pelea. Y así fue. A pesar del resultado adverso en la tercera oportunidad en un ring estadounidense, el boxeador se levantaba cada mañana para salir a correr, hacer tareas de fortalecimiento y sumar horas de entrenamiento.
Su esfuerzo no fue en vano, las puertas se abrieron y le llegó una oportunidad que lo sorprendió, pero no dudó un segundo en aceptarla.
Esta nueva chance significa para el deportista un intento más por demostrar su capacidad y dar un giro en su carrera. En Barcelona fue recibido por el Gallego Prada Team, un equipo que lo pondrá a punto para lograr objetivos a corto y largo plazo. Allí comparte sus días con Guido Pitto, otro argentino que está radicado en ese lugar y que ya ha sido protagonista en peleas por títulos internacionales.
Felicidad y esperanza
La carrera en el boxeo no es sencilla. Quienes eligen subirse al ring saben que pueden encontrar muchas piedras en el camino, pero Vittori sostiene que “a la suerte hay que ayudarla”, y por eso eligió apostar fuerte y tomar el camino que le parece correcto, antes de tirar los guantes.
Más de 10.000 kilómetros separan Concordia de Barcelona. En la ciudad que lo vio crecer quedaron las amistades y la familia, pero del otro lado del océano está su sueño. Una semana después de su arribo a destino, desde el gimnasio, Vittori contó a Mirador Entre Ríos cuáles son sus primeras impresiones y qué espera para su vida de ahora en adelante.
“Estoy muy contento, feliz. Si bien el viaje fue una odisea, una vez que llegué me sentí como en casa. Tuve que hacer una escala en Polonia y pasé dos días ahí. Después llegué a Barcelona y pude instalarme”, comentó.
Luego describió: “No fue fácil, tuve que emprender un viaje en medio de la pandemia, con todo lo que eso significa, pero pude llegar bien y eso es lo importante. Ahora que tengo todo más ordenado empecé a trabajar muy duro para poder acercarme cada vez más a mi objetivo. Se que estoy haciendo una apuesta fuerte, como a mí me gusta”.
– ¿Cómo te llegó la propuesta y por qué decidiste aceptarla?
-Siempre van surgiendo este tipo de propuestas por las veladas internacionales. Yo estoy para este tipo de desafíos, a mí me encanta que surjan estas posibilidades, se aprovecharlas y por eso no dudé. Creo que quedarme en Concordia era perder el tiempo, ya tengo 31 años y mi idea era explorar otros espacios, porque quiero terminar mi carrera en el boxeo de la mejor manera posible.
Espero que esta decisión sea la correcta, pero sé que si no me sale del todo bien mi plan al menos lo intenté. Es bueno haber dado el paso, salí de mi zona de comodidad. Dejé mi casa, mi lugar, me vine a una ciudad en el que no conozco a nadie, solo, lejos de mi familia y todos mis afectos, pero lo hago convencido porque sé que es un gran paso. Tomé el riesgo y creo que Dios me va a recompensar por esto.
-Fue sorprendente, no llegaste a anticipar nada antes de subirte al avión.
-No le avisé a mucha gente que me venía a España, es cierto. Son realmente pocos los que saben porque fue rápido y además creí que era mejor hacerlo de esta manera. Quienes tenían que saber lo supieron y me despidieron, son los mismos que me desean lo mejor y me acompañan siempre.
Estoy agradecido a mi familia, a toda la gente que siempre me apoya porque sin ellos no hubiera sido posible dejar Concordia y el país para tomar este nuevo rumbo.
-¿Cómo será tu formación en España?
-Gallego Prada es la empresa con la que firmé contrato, y son quienes ahora me representan acá, quienes me recibieron, me entrenan y me conseguirán las peleas. Estoy muy agradecido por esta oportunidad, el equipo está depositando su confianza en mí, en la calidad que tengo como deportista, y espero estar a la altura. Ya estoy entrenando y preparándome y tengo combates programados, así que empecé con todo. Acá me acompaña también otro boxeador argentino, Guido Pitto, que está hace años en Barcelona, así que tengo cómo sentirme cerca de casa.
-¿Cuánto tiempo estarás en Barcelona?
-Mi idea es quedarme, de mínima, hasta fin de año. Quiero aprovechar todo el tiempo que pueda, si después se da la oportunidad de seguir viviendo, entrenando y compitiendo acá bienvenido sea.
A fines de 2020, luego de perder en su presentación en Estados Unidos, Vittori anticipó que tenía deseos de dejar Argentina para seguir su carrera en México. “Eso me va a permitir hacer una diferencia económica”, dijo en ese momento. Aunque el país cambió, la chance llegó y ahora el argentino busca la gloria con acento catalán.




















