Hasta siempre ‘Tito’
Dirigentes, allegados, pero sobre todo compañeros y amigos del ex presidente de Patrón, recordaron al presidente con sentidas palabras lo que les dejó e inculcó en la práctica acerca de la conducción deportiva y amor al club.
Gabriel Obelar
Patronato todavía llora la pérdida de Miguel Ángel Hollman, el presidente la institución, que dejó de existir de manera física el martes por la mañana, pero que será imborrable en la memoria del hincha, socio, simpatizantes, hijos, compañeros de Comisión Directiva y a toda la familia Rojinegra.
Luego de su pérdida, todos aquellos que lo conocieron se encontraron con un nudo en la garganta, pero lo recordaron como el ejemplo de persona que fue, con simpleza, amor y especialmente, con la sonrisa que lo caracterizó siempre.
José Gómez
El secretario de Deportes de la provincia y ex dirigente de Patronato, fue el primero en recordar a su amigo, a Miguel Hollman, con quien compartió años en la Comisión Directiva y quiénes se apoyaron como presidente y vice en varias oportunidades.
“Simplemente gracias y más gracias, por abrirme las puertas del club y de su corazón. Hoy no sería nadie si Tito no hubiera sido una guía para mí y tantos otros que nos apoyamos, respaldamos y aprendimos de él”, expresó.
“De él aprendí el amor por el club y eso nos unió, el amor por nuestro club de barrio. Nos conocimos en el tablón y cuando no éramos dirigentes, soñamos juntos cosas para el club”.
“Cuando dejamos de tenerlo, se me vinieron un montón de recuerdos y anécdotas”, expresó. Luego contó: “Compartimos días intensos, espalda con espalda, para que el club, nuestro club, crezca. Con equipos, viajando, apoyando, alentando. Con el paso de los años, de recorrer la provincia y el país juntos, soñando y planificando, pero siempre con fuerzas. Recuerdo a Tito como lo que fue, con una sonrisa y bondad”.
Y cerró con un pedido especial, sobre el Legado que deja Don Tito: “Espero que el ejemplo y compromiso que brindó toda su vida y derramó sobre el club, siga en todas las almas que quieren a Patronato y que pongamos siempre al club por sobre las cuestiones personales, porque así lo quiso Tito y así debe ser”.
Esteban Quinodoz
El vicepresidente de la institución y persona muy allegada de Tito Hollman, también le dejó sus palabras a Mirador Entre Ríos, recordando a su compañero y compinche, como el dirigente, pero sobre todas las cosas, por la persona que fue.
“Tito siempre jugó para Patrón, ahora en equipo desde el cielo. En el último reportaje de El Diario de Paraná, del 24 de Mayo del 2020, decía ´mi familia sabe que es mucho el trabajo y el tiempo que hay que dedicarle al Club, ellos también saben que es esto lo que a mí me gusta. No descuido ni mi trabajo ni menos a la familia, pero Patronato siempre fue mi segundo hogar, toda mi vida estuve acá adentro’”.
“En esas palabras pueden resumirse el compromiso histórico de Tito con el club al que tanto amaba. En el Sanatorio, luchando por su vida, seguía pendiente de su querido Patronato, con quien estuvo vinculado toda la vida, jugó desde la séptima división hasta la Primera División”, indicó.
A su vez, remarcó: “Conoció y trató personalmente al fundador del club, al Padre Grella, avanzando siempre en el camino sin prisa y sin pausa de la gestión dirigencial, trabajando para lograr los nobles propósitos del compromiso que asumió en muchas comisiones directivas y en varios cargos y también como presidente en varios períodos”.
“Tito ha sido no solo un gran dirigente sino antes de ello una gran persona que reunía todos los atributos para ser querido sin distinciones por todos cualquiera fuera su origen, su pensamiento político o, religioso, y todos han resaltado un signo característico de su personalidad: su humildad que lo distinguía ya que habiendo comenzado desde una condición humilde, sus logros empresariales no le hicieron cambiar sus valores y su estilo de vida”.
“Debemos señalar que otro gran rasgo característico de su persona era su honestidad total y en particular en la administración y disposición del dinero y de los bienes del club y asimismo su generosidad desinteresada y grandeza de corazón para ayudar a quienes lo necesitaran”, recordó.
Y concluyó: “Existe una expresión popular que dice que las grandes obras de las instituciones la sueñan los santos locos y las hacen los luchadores natos y en esa expresión sintetizamos lo que ha sido Tito a lo largo de toda su vida para el club Patronato”.
Gustavo Abdala
El gerente de Patronato, fue por muchos años, desde el 2016 hasta el último suspiro, la mano derecha en muchas de las tareas de la institución, como así también de la realización de contratos y demás.
Tras compartir horas con él, sintió su pérdida y también dejó sus sensaciones en esta hoja: “De Tito lo único que puedo decir es que era un gran hombre con una gran cabeza y un gran amigo. Desde hace 16 años aproximadamente que viajo con él a todas partes por Patrón y tengo diez mil anécdotas y recuerdos que me los guardo en mi corazón”.
“Un gran hombre de familia que solo pensaba en hacer el bien sin ver a quien se lo hacía. Para él todos éramos iguales, no importaba si tenías un bolsillo lleno de plata o si no tenías un mango, fue generoso con todos. Amaba trabajar y dar el ejemplo”.
Y cerró con congoja: “Lo único que puedo decir que es uno de mis grandes amigos y ejemplo para seguir adelante. Las últimas palabras que él me dijo fue que le cuide el club que él confiaba en mí; y mientras me dejen hacerlo lo voy a hacer”.
“Un verdadero señor”
El actual entrenador de Patronato, Iván Delfino, tiene recuerdos imborrables con Tito, que decidió contarlo: “Hablamos un par de veces de cada uno, de nuestra historia”.
“Con respecto al club, siempre me remarcó lo mismo ‘hay que meterle Negro’ y, apenas terminaba la oración, me pedía disculpas por decirme Negro. Un verdadero señor”,cerró.
“Fue como un padre”
Uno de los tantos entrenadores que compartió varias reuniones con Miguel Hollman, fue Mario Sciacqua, quién también atendió a Mirador Entre Ríos y quiso dejar sus palabras para recordar a Tito: “Es una gran pérdida para todos los que lo quisimos”, comenzó.
A su vez, resaltó: “Para mí, fue como un padre, más que un amigo. Lo recuerdo y se me hace un nudo en la garganta, pero me quedo con los grandes recuerdos de viajes, comidas, charlas y abrazos interminables con lágrimas en los ojos los días de festejo. Lo voy a extrañar mucho”.




















