Prueba de riendas
Ana Laura Fernández vive en Don Cristóbal y es una de las tantas mujeres que se animan a montar un caballo para hacer destrezas criollas, además de ser una de las más jóvenes en la región. En diálogo con Mirador Entre Ríos, la joven estudiante de 17 años habló sobre su pasión por la actividad, los trabajos en el campo y la herencia de su familia.
José Prinsich
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Con la mirada puesta en el horizonte y las botas de goma en los estribos, Ana Laura Fernández se preparaba para encarar una nueva prueba de riendas. Estaba claro que no era una prueba más en su curriculum sino que también significaba retornar a la actividad después de un año sin montar y debutando con "Niño", su nuevo compañero de cuatro patas. Los nervios estaban presentes ese domingo 7 de marzo, aunque la concentración y las ganas de salir a la pista le ganaron la pulseada por lejos. El predio La Templanza, ubicado a 800 metros del acceso a General Ramírez, fue el escenario elegido para la vuelta al ruedo de las destrezas criollas, en un evento organizado por la tropilla de petisos de Reynoso y Lorenzón.
Frente a la línea de largada, cinco tachos azules aguardan la salida de las jinetes, quienes estaban listas para demostrar todas sus habilidades arriba del caballo. La señal de uno de los asistentes dio rienda suelta a la competencia y las chicas se abalanzaron sobre sus equinos para empezar el desafío. El público estaba expectante ante semejante mano a mano entre la oriunda de Don Cristóbal y Romina Frank de Crespo.
De fondo, se escuchaba el relato prosódico del payador, que narraba lo acontecido en el terreno de juego, mientras las entrerrianas zigzagueaban con entusiasmo cada uno de los obstáculos. La adrenalina corrió por las venas de las dos competidoras, quienes dejaron todo en la cancha. Más allá del resultado, que quedó en favor de la joven crespense, la felicidad por el reencuentro se pudo percibir a simple vista y la ovación del público no tardó en llegar. Las chicas que se conocen de años y lograron consolidar una amistad – pudieron despuntar el vicio en lo que tanto les apasiona.
"La última vez que competí fue en marzo del año pasado. Extrañaba esto de salir todos los domingos a alguna destreza. Era una costumbre", expresó emocionada Ana Laura, que accedió a las semifinales de la clasificación general entre hombres y mujeres – con un total de 93 participantes. Sobre la relación con Romina, la adolescente manifestó que "me hice muy compañera con ella y somos parejas al momento de correr".
Una pasión heredada
Tochi, como su familia y amigos apodan a la paisana, se convirtió en una de las tantas mujeres que hace destrezas criollas en la región y también una de las más jóvenes. Con tan sólo 17 años logró no sólo posicionar su nombre en las carteleras de diversos eventos a nivel provincial sino también obtener grandes logros, con alrededor de 70 trofeos en su haber.
Los espectadores que asisten dan fe del buen rendimiento de la estudiante de la Escuela Nº4 "Francisco Ramírez". El amor hacia los caballos lo lleva en la sangre y en la piel. El tatuaje del rostro de un caballo en su mano izquierda dan cuenta de ello. "Me encariño mucho con los caballos. Es mío y no los puedo compartir con nadie más", dejó en claro la futura contadora.
Sensaciones
-¿Cómo comenzaste a participar en las destrezas criollas?
-Cuando era chica lo acompañaba a mi papá a las destrezas. Me sentaba y lo miraba correr. Hace cuatro años que hago destrezas. Empecé a los 13. Arranqué con una yegua, con la que hice dos carrera, y luego seguí con Colorado, debutando en Pico Fino. En la segunda competencia con Colo obtuve un tercer puesto en Viale. Así empecé a ganar. Con ese caballo estuve cuatro años.
-¿Te costó arrancar?
-Al principio me daba miedo pasar vergüenza. Después me fui acostumbrando. Creo que a muchas de nosotras nos debe pasar. Cuando arrancas te vas entreverando con las otras y da la pauta de que se puede en una actividad donde predominan los hombres. Cuando lo acompañaba a mi papá, eran pocas las mujeres que corrían. Eran unas cuatro o cinco. Es como el fútbol, no les daban un lugar. Ahora si lo tienen. Personalmente, no le veo nada de malo que una mujer corra, aunque muchas personas opinan que las mujeres no tendrían que correr.
-¿Cómo te preparas para los desafíos?
-El caballo se cuida siempre para ir a correr. Cuando se acerca la fecha de competencia se lo empieza a mover. Todos los días lo vareo pero no siempre hacemos tachos y lo hago en mi casa. Ahora estoy más relajada pero antes, en mis primeras destrezas, era una bola de nervios. Igual cuando estoy esperando para correr, estoy temblando de los nervios que tengo. Pero corro la primera carrera y ya me tranquilizo. No todos los caballos son iguales. Tenés que ir acostumbrándote. He probado otras yeguas pero el caballo con el que más me he adaptado es Niño, el último que tengo. Tiene cuatro años y lleva cuatro destrezas, tres con mi papá y una conmigo.
-¿Y en cuánto al estilo?
-Lo que más ocupo para correr son los estribos. Siempre me dicen que soy una persona que corre muy parada sobre los estribos. Muchas personas ocupan la manijera para agarrarse. Yo no puedo ir prendida. A veces miro a mis rivales durante el evento pero también estoy en mi mundo, concentrada en mí. Al momento de correr nunca observo a los contrincantes, solamente cuando giro en el tacho, nada más.
-¿Cuál es tu fuerte dentro de las destrezas?
-Lo que siempre hice fue prueba de riendas de mujeres y generales. Ese es mi fuerte. Cuando comencé con todo esto mi objetivo era ganar siempre. Perdía y me enojaba, hasta que mis viejos me hablaron y me dijeron que no es solamente ganar. No por perder sos mala corredora. Con los años me di cuenta que también hay que disfrutar el momento porque estás con tu familia y amigos.
-La familia presente en todo esto ¿no?
-Siempre me acompaña mi familia, en todas las destrezas están ellos. Mi hermana Mariel es puro gritos cuando compito, mi mamá es una bola de nervios y mi papá siempre está ahí, pendiente de todo. En este sentido, mi abuela tuvo mucho que ver para que yo arranque a andar a caballo. Es una herencia familia que viene de generación en generación, desde mi abuelo pasando por mi papá y ahora conmigo. Para quien quiera empezar, mi consejo es que no tengan vergüenza, que todo se puede. A veces piensan que es imposible pero si realmente lo queres, nada es imposible.
-¿Dónde tuviste la posibilidad de competir?
-Por diversos puntos la provincia como Diamante, Crespo, Puiggari, Seguí, Viale, Nogoyá, Hernández, Lucas González, Ramírez. Tengo unos 70 trofeos, que están en mi casa en Don Cristóbal. El que más destaco de todos esos es el primero. Lo más lejos que llegué fue Santa Fe, donde estuve dos veces presentes. Fue en Las Tunas. En el segundo año me habían citado para correr un interprovincial de mujeres. Quedé segunda. El primer puesto quedó para una chica de Feliciano. El próximo evento en agenda es el domingo 11 de abril en Viale.
-Contanos algo del día a día en el campo
-Todos los días ayudo a mis viejos. En la época de vacunación lo ayudo a mi papá a juntar los animales de los montes. En este último tiempo, mientras estaba en casa por la pandemia, colaboré en el tambo porque mi papá estaba mal de una pierna. Con mi hermana hacíamos queso. Al principio parece complicado pero es fácil. Para hacer el tambo me levanto 4.30 de la mañana y a las siete para darle de comer a los terneros. Nada de lo que hago es obligado y lo hago porque me gusta. Me encanta andar a caballo entre las vacas y llevarlas a la estancia. Por lo general, cuando trabajamos, paramos al mediodía y después continuamos hasta las ocho de la noche.
-¿Tenés otro hobbie?
-Jugué muchos años al fútbol pero tuve que dejar por problemas. Me gustaría arrancar de nuevo. A veces me preguntaba qué hago jugando al fútbol. Con el tiempo me fue gustando cada vez más. En todos los partidos estuvieron mis viejos. Nunca viajé con las jugadoras, siempre me llevaban ellos a todas partes. Me desempeñaba como defensora en Roma y llegamos a disputar la instancia provincial de los Juegos Deportivos Evita. En cuanto a los caballos me encantaría empezar equitación.




















