Entrevista con Mirador
El presidente del directorio de la Empresa Provincial de la Energía dijo que el déficit de la firma alcanza los 700 millones de pesos mensual. Luego de financiarse con deuda a Cammesa y aportes del Tesoro, apuesta a acomodar el atraso tarifario.
Juan Chiummiento
redaccion@miradorprovincial.com
El presidente del directorio de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) Mauricio Caussi admitió que ya están bajo análisis diversas fórmulas que permitan recomponer la tarifa eléctrica, que para la mayoría de los usuarios no registra aumentos desde principios de 2019.
“Estamos trabajando con distintas hipótesis”, indicó el funcionario, quien dijo esperar “rápidamente poder acordar el tema tarifas” como medida para equilibrar los números de la firma, que presenta un déficit mensual cercano a los 700 millones de pesos.
Caussi recibió a este medio en su despacho de Rosario, ubicado en bulevar Oroño, frente a la Facultad de Ciencias Económicas que lo convirtió en Contador Público Nacional. “Ahí en frente había una canchita de fútbol”, recordó en un tramo de la charla, minutos antes de desplegar una serie de anuncios, vinculados al inicio de la telemedición, la profundización del programa EPE Digital y la multiplicación por cinco de la inversión en infraestructura en barrios sociales.
El esperancino abordó el tema más sensible para los bolsillos de los santafesinos. “Estamos analizando, en el marco de ver cómo se mueve la paritaria, la posibilidad de iniciar los procesos para un aumento del VAD”, explicó en referencia al Valor Agregado de Distribución, uno de los tres componentes que tiene la tarifa (los otros dos son el costo de la energía y los impuestos).
-¿De qué se trata el programa EPE Digital, que están implementando?
-Era un proceso que ya venían trabajando los asesores del gobernador previo a la asunción, que en parte tenía que ver con avanzar en la telemedición, en poder medir a distancia los consumos de los usuarios; asociado además a la reducción de pérdidas no térmicas, el fraude. Charlando con Omar (Perotti), me plantea en la redacción del discurso de la Asamblea de 2020, que quería tener telemedidos a todos los usuarios de EPE a finales de ese año, fue justo cuando se disparó la pandemia. A partir de ese planteo nos pusimos a trabajar con el gerente general y con Marcelo Costamagna, que cumple una función staff, y armamos EPE Digital. Tratando de complementar lo de telemedición, con otra cuestión dura, ligada a esta búsqueda de disminuir el fraude, que es el telecontrol, es decir, tener la infraestructura para controlar en todo el territorio, la energía que ingresa y la que se factura. Hoy tenemos un centro de control importante, acá en Rosario, y tenemos un back up en Santa Fe. La idea es que haya centros de control en el interior: San Lorenzo, Rafaela y el norte.
-¿Cuáles son los ejes de trabajo del programa?
-Por un lado telemedición, que ahí lo dividimos en cuatro segmentos: grandes usuarios, edificios, residenciales comunes y el sector rural. Después potenciar la oficina virtual. Teníamos 180 mil adherentes, fundamentalmente por pedido de factura electrónica, y a todos les mandábamos también la factura impresa. La idea es sumar adherentes a la oficina, sumar trámites online y evitar la duplicación de costos como te mencionaba. También la digitalización procesos internos. EPE era la única organización del Estado que no había adherido al plan para instrumentar el expediente digital. Por último la comunicación, que es tratar de aprovechar las nuevas tecnologías para prestar un mejor servicio al usuario.
-¿Ustedes entienden que todo esto estaba muy retrasado?
-Absolutamente. Los avances en telemedición eran prácticamente nulos. Teníamos un solo centro de control y el back up. Lo de la oficina virtual lo sinteticé: 180.000 usuarios sobre un 1.400.000 usuarios, sólo por la factura electrónica. Nada de digitalización de procesos internos, y las redes se usaban para partes de prensa.
-¿Cuál es el estado de la telemedición?
-Ya hay grandes usuarios telemedidos. Deben ser unos 100. La idea es avanzar fuerte en 2021 con grandes usuarios e iniciar en el resto de los segmentos.
-¿De los costos que se pueden ahorrar, el de la telemedición es importante? ¿O hay otros más importantes?
-Yo pondría más el enfoque en la construcción y el manejo de la información. El principal costo que debemos reducir es el del fraude. Nosotros asumimos con un nivel de pérdidas de entre el 23 y 25%.
-Energía que llega y que no se factura…
-La pagamos y no la facturamos. Un tercio de eso es pérdida técnica. Entre 6 y 8%. Ahí, para bajar un punto, tenés que hacer una inversión muy grande. Dos tercios es pérdida no técnica. Es robo de energía. Un 15% de piso. Ese fraude, la mitad, es en segmentos socialmente vulnerables. En gran medida son ciudadanos que quisieran ser ciudadanos pero no tienen las condiciones. Por eso en 2021 multiplicamos por cinco la inversión en barrios sociales: 0 M le pusimos al programa EPE Social, para hacer infraestructura, redes y medidores. La otra mitad es robo o elusión. Es el segmento donde tranquilamente lo pueden pagar: barrios cerrados, de clase media, abiertos. Ha habido casos de comercios importantes acá, lo hemos dicho siempre en nuestros partes de prensa. Hicimos 55.000 inspecciones, de los cuales en 12.000 hubo irregularidades, que significaban 40 MW hora de energía: 300 millones de pesos que recuperamos.


















