Newell’s
Los rojinegros quedaron igual o incluso peor que antes de la llegada del entrenador en mayo de 2019.
Daniel Domínguez
deportes@miradorprovincial.com
Los ciclos de los entrenadores se pueden evaluar desde distintas ópticas. Algunos serán recordados por los títulos obtenidos, por los juveniles promovidos o por la idea de juego. Otros, en cambio, serán reconocidos por salvarlos del descenso, por ganar algún clásico ante el rival de siempre o hasta por alguna declaración "picante". También están los que, pese a intentarlo, no pudieron cambiar la situación en la que se encontraba la institución antes de su llegada.
Por último, se agruparán los que lejos de ser una solución, terminaron siendo una complicación.
El paso de Frank Darío Kudelka por Newell's fue una montaña rusa de emociones. Su asunción en mayo de 2019 con la famosa frase "no tenemos miedo" para hacer referencia al duro presente que perseguía a la Lepra con el descenso, marcó un quiebre.
El DT enseguida encausó el barco y logró salir airoso de una pelea que desgastó y mucho. De yapa, consiguió la clasificación a la Sudamericana de este año.
A partir de allí, todo cambió. Pandemia mediante, en el Parque nada volvió a ser lo que era y en un abrir y cerrar de ojos, los que eran elogios se transformaron en críticas y lo que era un equipo se convirtió en once camisetas desparramadas en una cancha.
El cierre no pudo ser peor. El 4-0 sufrido el sábado en Varela ante Defensa y Justicia dejó a Newell's igual o peor que en aquel mayo del 2019.
Una posición incómoda
Sin descensos, pero con sumatoria para lo que será la temporada 2022 en la que cuatro equipos perderán la categoría, otra vez los rojinegros empiezan a sacar cuentas.
Con apenas una unidad sobre quince en juego, la Lepra ya fue superada por Estudiantes, Gimnasia le descontó cinco puntos y hasta Godoy Cruz, hoy el más complicado de los que dividen por tres temporadas, bajó seis unidades la diferencia existente entre ambos.
El tiempo no para. Desde la dirigencia y la secretaría deportiva deberán tomar decisiones inmediatas. Ya no hay lugar para experimentos, apuestas o el famoso "sentido de pertenencia".
Newell's debe encontrar un entrenador que junte los pedazos de lo que alguna vez fue un equipo y hoy está arruinado. Desde lo futbolístico, desde lo físico y, sobre todo, desde lo mental.
Es difícil encontrar algo positivo al cierre de la etapa de Kudelka en Rosario. Armados de equipos dejando fuera a jugadores como Maxi Rodríguez, dándole posibilidades a chicos que todavía no estaban preparados para la exigencia de primera y ubicando a otros en posiciones no habituales, hacen que el balance sea absolutamente negativo.
No errar en la elección
Desde hoy en el Coloso no pueden pensar en otra cosa que no sea sacar al plantel de esta situación. Es cierto que las elecciones del 25 de abril distraen, pero por este camino, la actual comisión está perdiendo credibilidad y votos.
Con Cristian D'Amico a la cabeza y con Sebastián Peratta como hombre encargado del fútbol, el margen cada vez es más estrecho. La elección del entrenador es un arma de doble filo para las aspiraciones políticas y para la realidad futbolística.
¿Newell's irá por un consagrado o por uno con pasado en el club? ¿Buscará experiencia para manejar un plantel con muchos referentes o uno que sepa tratar a los pibes? ¿Se inclinarán por perfiles de técnicos más defensivos para empezar a sumar a como dé lugar o volverán a las fuentes con un estilo como el del Tata Martino en 2013?
De las respuestas a estas preguntas depende el futuro rojinegro. Los nombres en danza son muchos, aunque Germán Burgos sigue picando en punta dentro de las preferencias. Además, Mariano Soso, Gabriel Batistuta, Roberto Sensini, Juan Pablo Vojvoda o hasta el recién despedido del Elche de España, Jorge Almirón, aparecen en la consideración de los directivos.
Sea quien sea el elegido, el viernes a las 19 Newell's enfrenta a Unión y no puede dejar más puntos en el camino. Está regalando el presente y el futuro. Se está metiendo en una zona de la que tanto le costó salir. Otra vez, está girando en 360.
Los nombres en danza son muchos, aunque Germán Burgos sigue picando en punta dentro de las preferencias. Además, Mariano Soso, Gabriel Batistuta, Roberto Sensini, Juan Pablo Vojvoda o hasta el recién despedido del Elche de España, Jorge Almirón, aparecen en la consideración de los directivos.




















