La formación de los clubes
En Entre Ríos hay al menos un equipo de rugby en cada localidad. No obstante, clubes todavía faltan. En la mayoría de los casos, las entidades surgen por el impulso de alguien que haya tenido experiencias en el deporte. En muchas ocasiones se forman y consolidan, mientras que en otras suelen desaparecer. El panorama sobre la geografía provincial.
Gabriel Baldi
El rugby en Entre Ríos crece a gran escala y cada vez son más, las ciudades que cuentan con al menos un combinado que practica el deporte de la ovalada.
Tampoco hay que generalizar o confundir ‘equipo’ con ‘club’, más allá de que a través de la iniciativa de un grupo de amigos pueda surgir a futuro una gran entidad, tal como ha ocurrido en la gestación de distintos clubes a lo largo de la historia en todo el país.
Sin embargo y fundamentalmente en la última década, surgieron innumerables proyectos relacionados al nacimiento de conjuntos que pretenden sentar sus bases, consolidarse y afirmarse como institución.
A lo largo y ancho de la geografía provincial existen numerosos casos de elencos que dan su puntapié gracias al impulso y la voluntad de alguien que haya sido parte del rugby en alguna etapa de su vida y que busca fomentar este noble deporte en su lugar de residencia.
En estos años tomaron forma en diferentes localidades los denominados equipos de rugby social, que tienen como fin nuclear muchas veces a niños y jóvenes de barriadas que quizás no están cercanas a un club o bien, no cuentan con los medios para acceder a uno. En varias ocasiones, estas gestas cumplieron con su cometido de insertarse en la órbita de la Unión Entrerriana de Rugby (UER) y avanzar hacia nuevos desafíos. En muchos otros, terminaron desapareciendo.
Actualmente, la organización que rige al rugby en la provincia recomienda un club por cada 30 mil habitantes.
Crecimiento
Cada departamento de Entre Ríos cuenta con incontables vivencias ligadas al rugby. Con clubes que intentaron constituirse y no lo lograron, con otros que perduraron y pudieron asentarse y con algunos que aún están en proceso de conseguirlo.
En el departamento Paraná, dónde más jugadores hay -debido a la presencia de Estudiantes, Rowing y Tilcara, que son los mayor cantidad de fichados tienen- también hay clubes que buscan su expansión. Chaná Timbú en Oro Verde, es un fiel reflejo de eso. En Seguí, quizás con vaivenes, pero el rugby femenino está instalado.
En Hasenkamp, a 82 kilómetros de la capital entrerriana, el rugby se insertó en los últimos años de la mano de Lucas Gutiérrez y Fernando Faes, quienes sumaron adeptos y proyectaron la estructura de un movimiento vinculado a la actividad. “Cuando empezamos con las prácticas de rugby, mucha gente conocida nos preguntó y nos ayudó con la difusión. La gente de Hasenkamp estaba ansiosa por que comiencen las prácticas de los juveniles y mayores, pero la prioridad principal son las categorías infantiles, para que luego podamos formar buenas personas y después jugadores. Ese es un lema que siempre vamos a tener presente y si todo va bien y seguimos así, intentaremos aspirar a que ellos vayan a ser el futuro de los Leones Rugby”, comentó en diálogo con MIRADOR PROVINCIAL uno de los entrenadores, Axel Vergara.
En el departamento La Paz, hay manifiestos siempre vigentes, aunque no supieron pasar a mayores en esta era, como La Paz Golf Club o San Isidro Labrador.
En Bovril, de la mano de Eduardo Vellano, la iniciativa pretende tomar envión con el logro de la personería jurídica. Para eso, los integrantes de Panza Verde se encuentran juntando fondos. "Soy docente y vengo de la ciudad de La Paz. Amo el rugby. Hacía varios años que intentábamos aunque sin éxito formar el equipo y hace cinco años que nos asentamos, consolidamos y conseguimos. Hoy somos más de 60 personas que componemos este club y estamos muy felices", contó Vellano.
En Lucas González, a 25 kilómetros de Nogoyá, la propuesta hace algo más de tres temporadas, emergió por Sebastián Villarreal, quien fuera el entrenador que fundara a Los Indomables Rugby. “Hablé con personas que les gusta el rugby y me alentaron de gran manera para que empiece a formar el equipo. Era un momento ideal para traer un otro deporte al pueblo”, contó y remarcó que se trata de “una gran apuesta a futuro”. “Queremos contar con divisiones infantiles, juveniles, femeninas y un plantel superior. Momentáneamente no contamos con categorías juveniles, pero con trabajo confiamos en que vamos a lograrlo”, dijo.
En la costa del Uruguay, está previsto que esta temporada puedan unificarse posiblemente en mayores, Juventud Unida de Caseros en su denominación de XV Robles, con sus pares del Jockey de Concepción del Uruguay, que pretende resurgir como entidad de rugby. Con la ayuda mutua, ambos buscan fortalecerse en su respectiva tierra.
En Concordia, por su parte, sumándose a los ya consolidados Salto Grande y Espinillos, están vigentes La Palmera y Pirañas Rugby. “Arrancamos en el año 2016 haciendo Rugby Social. Luego en el 2017 comenzamos a practicar Rugby League, dónde pudimos representar a Argentina con algunos jugadores de nuestro club -femenino y masculino- en el Sudamericano de Rugby League en San Pablo, Brasil. En 2019, la UER nos presentó una propuesta para sumarnos como Rugby Social en el Desarrollo, practicando Seven. Hoy estamos federados y retomando nuestras actividades después de un año de pandemia, tratando de sumar jugadores a nuestros equipos”, indicó su fundador, Pablo De Morales Ruiz.
En Federal está el dilema de que hay dos elencos. Los dos, en plena formación. Las Valentianas, de rugby femenino y los Leones de Malvinas, en masculino. Ocurre lo propio en Villaguay, donde sentó sus bases el Club Parque y apareció luego la Agrupación Deportiva Estudiantil Villaguay (ADEV).
La sugerencia de la UER es que en ambos se unan y formen un solo club.
Volver a ser
Hay elencos que se vienen desarrollando en las últimas temporadas y aspiran a robustecerse también en San Salvador, Basavilbaso, Urdinarrain, en Ibicuy con los Yarungos o en Galarza, con Los Toros.
Por último, en otras localidades el rugby pretende volver a tener el valor que poseyó años atrás. En Victoria con Minuanes; en Diamante con Diamantino; en La Paz con el Golf Club o el San Isidro Labrador; en Rosario del Tala con Peñarol o el viejo Santa Bárbara o en Villa Elisa, con Pecarí, por citar algunos casos.
Sin lugar a dudas, que el orden y el apoyo popular hacen que cada institución pueda forjarse. Pero también, es importante la disciplina dirigencial.
En Entre Ríos, hay material como para formar clubes de rugby en cada rincón y lograrlo, puede ser trabajo incluso de todo un pueblo.




















